Un lienzo que poliniza conciencias
La obra que desafiaba convenciones y nos invita a reflexionar sobre la vida en nuestro planeta. El lienzo de Antulin Tello, “Tres Polinizadores Defecando”, no es solo una obra de arte, sino un portal hacia una profunda reflexión sobre la vida y la interconexión de nuestros ecosistemas.
Al ser elegida para el I Festival Internacional de Arte Animalista, esta pieza desafía las convenciones y nos obliga a mirar con nuevos ojos lo que a menudo pasamos por alto. La Estética de la Vida: Ingenuidad y Realismo Mágico Desde el primer vistazo, la obra nos envuelve en una atmósfera de ternura y colores vibrantes.
El formato panorámico del lienzo evoca la tranquilidad de un paisaje marino al atardecer, donde tonos cálidos y serenos dominan la escena. Tello, con una maestría singular, utiliza un estilo naif y un toque de realismo mágico para plasmar a sus protagonistas. La representación no es literal, sino poética; la defecación, lejos de ser grotesca, se transforma en un acto de creación, un ciclo vital donde lo que parece desecho se convierte en la base de una nueva vida.
Esta ingenuidad en la forma nos desarma y nos prepara para recibir el mensaje sin prejuicios.
Un Grito Científico desde el Arte: El Valor de los Polinizadores La verdadera riqueza de la obra reside en su profundo conocimiento científico. Tello nos presenta a un trío de héroes ecológicos: El murciélago: A menudo demonizado por la cultura popular, este mamífero nocturno es un polinizador crucial en Perú. Por ejemplo, en los bosques secos del norte, los murciélagos nectarívoros intervienen en la polinización de cactus columnares y otras cactáceas, vitales para la conservación de estos ecosistemas. Además, cumplen un papel fundamental en la dispersión de semillas, lo que contribuye directamente a la regeneración de la flora silvestre. La abeja: Un símbolo universal de la polinización, su declive es un indicador de la salud ambiental global. La obra nos recuerda su incansable trabajo en la floración de cultivos y plantas silvestres, que sustentan tanto la dieta humana como la de innumerables especies. El poliqueto: El más inesperado de los tres, este gusano marino es vital para la salud de los ecosistemas oceánicos. Al remover el sedimento del fondo del mar, contribuye a la oxigenación y al ciclo de nutrientes, lo que lo convierte en un polinizador invisible pero fundamental para el mar, un reflejo de ese paisaje atardecer que Tello evoca.
La representación de estos tres seres no es casual.
Tello nos pide que ampliemos nuestra noción de polinizador más allá de la abeja, abrazando la totalidad del ecosistema, desde el cielo hasta las profundidades marinas. Un Llamado a la Acción y la Reflexión La pintura no solo nos educa, sino que nos moviliza. Al contemplarla, se generan preguntas que nos llevan a la investigación y a la acción. Para honrar el mensaje de Tello, podemos tomar medidas simples pero significativas. Planta flores nativas: Crea un jardín que sirva de refugio y alimento para las abejas y otros polinizadores locales. Difunde información: Ayuda a desmitificar la imagen del murciélago compartiendo su importancia ecológica en lugar de su estigma. Apoya la conservación marina: Infórmate sobre la salud de los océanos y promueve la protección de los ecosistemas marinos, hogar de criaturas como el poliqueto.
“Tres Polinizadores Defecando” es una pieza monumental que nos enseña que el arte puede ser un agente de cambio. Nos confronta con nuestra ignorancia y nos invita a celebrar la belleza de la biodiversidad, recordándonos que cada especie, sin importar cuán pequeña o incomprendida, desempeña un papel fundamental en el equilibrio de nuestro planeta.

