Niño Fuerte o Niño Extraordinario
Estación Yonán, marzo 2015
Al leer artículos y/o escuchar a especialistas en Meteorología decir que el Niño del 97/98 fue EXTRAORDINARIO y el del año 82/83 FUERTE me han motivado a escribir sobre mis experiencias al respecto.
Las personas ligadas al sector agropecuario que hemos vivido y sufrido en carne propia, los avatares de ambos Niños, sabemos que el del 82/83 fue más fuerte y dañino que el del 97/98 en el agro en el norte del Perú.
Se produjeron mayores daños en las zonas costeras producto de las bravezas del mar, Máncora y Colán son testigos de ello; se cortaron carreteras producto de las avenidas causadas por los ríos y quebradas en mayor cantidad, hubo mayor formación de lagunas como las de Colán, Congorá y la inmensa laguna entre Lambayeque y el Bajo Piura con una extensión de 200 kilómetros (después llamada "La Niña" por Fujimori en el 98); hubo una mayor extensión en meses del Fenómeno; el ganado vacuno sufrió el stress por calor llamado Heat Stress que causó que bajaran los índices de preñez a niveles nunca vistos, lo mismo que la producción, los pesos de las crías al nacer tanto en vacunos como en equinos disminuyeron drásticamente.
Todo esto no se evidenció en igual forma en el 97-98, pero en éste ocurrieron lluvias más focalizadas, con mayor intensidad y en corto período de tiempo, seguramente influenciado por el cambio climático como está sucediendo en diferentes partes del mundo. Se cayeron más puentes producto que hubo mayores caudales en los ríos pero esto ha sido en parte por las lluvias focalizadas. Para poner un ejemplo, el trayecto del río Piura tiene aproximadamente 200 km de largo, y cuando llueve en las alturas de Huarmaca demoran sus aguas tres días para llegar a la ciudad de Piura y si al día siguiente llueve también en la zona de Buenos Aires que demora dos días y si al tercer día llueve en la zona de Tambogrande que demora 24 horas para llegar, la suma de las lluvias caídas en 3 días y zonas diferentes formó el gran caudal que pasó por los puentes de Piura el año 1998.
En el siglo pasado, las casas de Piura, como en muchas ciudades del norte del Perú, contaban con barómetros para observar la presión atmosférica. A menor presión atmosférica la posibilidad de lluvias se incrementaba, se paraban los vientos del Sur y venían los vientos del Norte, como se le llaman. En cambio, cuando la presión atmosférica era alta había fuertes vientos del Sur (alisios) y no existía posibilidad de lluvias.
Antes del año 83 no se hablaba de Fenómeno del Niño, sólo Corriente del Niño.
Antes del año 83 no se hablaba de Fenómeno del Niño, sólo Corriente del Niño la cual estaba asociada con la intrusión de aguas calientes procedentes del norte.
A partir del 83 diversos investigadores y estudiosos empezaron a analizar y encontrar correlaciones al Fenómeno del Niño, hallando fuertes interacciones entre el centro del Pacífico y de las zonas costeras del Perú y Ecuador, en relación a la temperatura del agua del mar, presión atmosférica, precipitaciones, salinidad del agua de mar, aumento del nivel del mar etc. Además una serie de fenómenos que en muchos casos han sido asociados al nombre de sus descubridores como Walker y Kelvin, empezaron nuevos nombres en el mundo de estudios del Fenómeno como Anticiclón, ENSO, Zona de Convergencia Intertropical etc., utilizándose para el estudio satélites, radares y boyas desplegadas en el Pacífico.
A raíz de los desastres causados a nivel mundial por el Fenómeno del Niño del año 1983 hubo estudios y se lanzaron satélites en el espacio, se instalaron boyas en el Pacífico y con todos estos avances tecnológicos en el año 1997 ya se contaba con mayores elementos científicos y técnicos para predecir la ocurrencia del Fenómeno del Niño como en efecto ocurrió.
Hoy existe mayor información en relación a la que se contaba en ese año y año a año se seguirán descubriendo nuevas interacciones y mayores estudios que ayudarán para tener mayor precisión en las predicciones, a la fecha existen numerosos organismos y universidades dedicadas a efectuar el Fenómeno con predicciones hechas en base a modelos matemáticos que difieren notoriamente entre sí, obviamente hay algunas que tienen mayor prestigio gracias a la certeza en sus predicciones, siendo reconocidas a nivel mundial. Pero siempre existen y existirán científicos y los no científicos, como yo, que hablarán de Niño Extraordinario, Fuerte o también de que ya fue…
En el Océano Pacífico entre el norte de Perú y el Norte del Ecuador hacia Oceanía se han instalado alrededor de 80 boyas que son las que mayores elementos aportan para ayudar a predecir la intensidad de los fenómenos que se producen, estas boyas informan cada hora de las temperaturas de la superficie del mar hasta los 500 metros de profundidad, precipitaciones, temperatura del aire, humedad, salinidad del mar, intensidad y dirección de los vientos, presión atmosférica, luminosidad, oleaje, movimiento del mar etc., esta información alimenta la base de datos histórica que al ser comparadas con las actuales encuentran las anomalías que se están produciendo para producir El Niño o La Niña.
En el año 1997 tuve acceso permanente a la información de las boyas desde el año que fueron instaladas en el Pacífico y pude hacer cuadros comparativos.
En el año 1997 tuve acceso permanente a la información de las boyas, con toda su información estadística desde el año que fueron instaladas cada una en el Pacífico; y pude hacer cuadros comparativos, encontrando que las ondas Kelvin que se iban generando tenían una masa de agua caliente de gran profundidad con anomalías que llegaban hasta los 8 grados de diferencia, lo cual me permitió pronosticar con mucha certeza, que el Niño del 97/98 iba a ser de gran magnitud.
En octubre del 97 salió publicado en el Diario El Tiempo de Piura un artículo del Rector en esa época de la UDEP, mi amigo el Dr. Antonio Mabres Toreló en el cual analizaba el Niño en formación y pronosticaba que no iba a ser tan fuerte como se estaba diciendo. De inmediato lo llamé porque era el segundo artículo que había publicado, indicando que el Niño no iba a ser tan fuerte. Le comenté que no estaba de acuerdo con lo expuesto, porque al comparar las temperaturas de las boyas con otros años, indicaban una gran anomalía térmica que hacía presumir un Niño de gran intensidad, en la primera semana de Diciembre del 97 la Universidad de Piura (UDEP) organizó un Foro conjuntamente con el Norbank sobre El Niño donde el principal expositor fue el Director del Instituto Geofísico del Perú, Ing. Ronald Woodman el cual indicó igualmente que el Niño no iba a ser tan fuerte. El siguiente expositor indicó algo parecido ante lo cual opté por retirarme del foro, por considerarme un ser extraño a todo lo expuesto y no compartirlo en lo más mínimo.
No pasaron 10 días de ese Foro y el 15 de diciembre de 1997 cayó en Piura una lluvia de gran intensidad. En pocos minutos colapsó la ciudad, se cayeron 80 algarrobos dentro de la ciudad, volviéndola un caos.
En marzo de 1998, al ir al balneario de Colán para ver los estragos que estaba ocasionando el Fenómeno del Niño me encontré con el Dr. Antonio Mabres, quien -con un grupo de científicos canadienses- constataba los daños que estaba causando el fenómeno. Fui presentado como un empresario piurano y uno de los pocos que había vaticinado la gran intensidad del Niño. Me hubiera gustado equivocarme. Pero después me pregunté ¿Por qué ellos tenían esas predicciones?
Entiendo que era por su mayor conocimiento de la atmósfera sin tener la información exacta de lo que sucedía con las temperaturas del mar en el Pacífico y poder ver su interacción. A todo esto y otras más que ocurre se le llama FENÓMENO DEL NIÑO y como todo Fenómeno es impredecible. Muchos factores lo pueden desencadenar pero en diferente magnitud, lo que hace que actúen de diferente manera en cada oportunidad por el sinnúmero de interacciones.
No han existido ni existirán dos fenómenos iguales, ha habido años como el 1972 entre otros que el Niño fue precedido de una intensificación de los vientos alisios, lo que no ocurrió en el 82-83; entre el 82-83 con el 97-98 hubo diferencias de ubicación de la zona de convergencia intertropical que es una zona de baja presión formadora de lluvias donde convergen los vientos alisios del norte y del sur, normalmente se encuentra a la altura de Panamá y Colombia, pero en las épocas del Niño se empiezan a desplazar hacia el sur y conforme se desplazan empiezan las lluvias, si uno ve que llueve en Tumbes a los siguientes días ocurrirá en Sullana, al día siguiente en Piura y así hasta Lambayeque como en el 98 que esta zona de convergencia intertropical llegó hasta la altura del río La Leche. De ahí las explicaciones de los daños que causó en dicha zona.
De dos maneras traen agua los ríos de la costa norte peruana en los años de Niño, con las lluvias procedentes del mar por sus elevadas temperaturas y las del trasvase que traen las aguas de la Amazonía. Para que ocurran las lluvias provenientes del mar tiene que tener este una temperatura superior a los 28° C°. Tenemos lo principal que es la formación como este año de un gran bolsón de agua caliente en el centro del Pacífico y con gran profundidad y anomalías mayores a 6° C. avanzando hacia el este o sea hacia nuestras costas. En la actualidad están siendo frenadas en su arribo por los vientos alisios, pero éstos han empezado a decaer en intensidad, estos vientos son los que empujan a la corriente de Humboldt y cuando disminuyen dan paso a lo que desde la antigüedad mis paisanos paiteños denominaron Corriente del Niño.
Expongo todo esto porque nuevamente escuchamos información de toda índole referente al Niño, que si es fuerte o extraordinario; o que ya fue. Hay que tener experiencia y mucha información para dar una opinión, por ello lo estoy haciendo porque vinculado al sector agropecuario desde hace casi 50 años y encontrándome nuevamente en Jequetepeque, es mi responsabilidad como lo hice en el 97 en Piura, comentar sobre lo sucedido y lo que puede suceder apreciando que se están dando las mismas condiciones de los fuertes años pre Niños. Han empezado lluvias en Tumbes, Talara, Sullana, Paita, Piura, Lambayeque, Pacasmayo etc. Están subiendo las temperaturas del mar, las temperaturas mínimas han empezado a subir desde hace 2 a 3 semanas; se nota un quiebre en la temperatura, los ríos como el Jequetepeque están aumentando su caudal, están bajando las presiones atmosféricas, todo hace suponer un gran evento de Fenómeno del Niño. Las próximas dos a tres semanas van a ser importantes para ir definiendo su intensidad.
Aceptemos la realidad y tomemos o sigamos tomando las medidas preventivas en los diferentes sectores, como lo está haciendo acertadamente el Gobierno Central, algunas regiones y algunas municipalidades, pero en el sector agrario con el cual estoy relacionado, hay que sacarle el máximo provecho al Niño por venir. Estoy terminando un artículo sobre ello, en vista de la visible inoperancia de los burócratas, específicamente en relación al cultivo de arroz en el Valle del Jequetepeque.
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