Albergue Sagrado Corazón de Jesús agoniza en Chepén
Una sola beneficiaria en sus instalaciones
Pese a haber nacido para cumplir la noble misión de acoger a niños y niñas en estado de vulnerabilidad, la institución atraviesa una situación aún más crítica que la vivida en 2021 cuando se producían pugnas internas por el control.
Hoy, el albergue infantil está agonizando y si no se cierra es porque aún hay una sola beneficiaria que debe recibir el exiguo beneficio que el Estado está obligado a percibir.
La institución siempre ha dependido de la solidaridad de la sociedad civil y algunas empresas privadas. Hoy esas colaboraciones son escasas pese a que formalmente es el único establecimiento de su tipo que estaba preparado para albergar menores de las provincias de Chepén y Pacasmayo, e incluso de regiones vecinas.
Regularmente atendía a más de 20 beneficiarios, donde cada niño o adolescente que estaba en este refugio tenía su padrino o madrina que velaba por sus cuidados.
Ahora, el albergue cuenta con una sola beneficiaria, una niña procedente del distrito de Pueblo Nuevo.
Esta situación va de la mano con la inexplicable situación de que la institución aún percibe apoyos, pero hay un silencio institucional que preocupa sobre todo por la solitaria presencia de una sola niña.
Por otro lado se ha podido conocer que de los trabajadores que por años laboraron allí, una de ellas ya habría denunciado ante el Ministerio de Trabajo el reconocimiento de derechos laborales.
Por otro lado, las necesidades internas no han terminado y siguen necesitando enseres, materiales, mobiliario, y productos alimenticios.
Actualmente la directiva es encabezada por la señora Judith García de Calderón. Completan la directiva, María Mendoza de Olivari, vicepresidenta; Luz Chávez, tesorera; secretaria, Yolanda Urbina.

