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Impulsar Trabajo Coordinado Por Salud

Es una buena opción impulsar el trabajo coordinado para atender los problemas del sector Salud. La idea no es nueva, se ha venido practicando desde las anteriores gestiones municipales y regionales en el departamento de La Libertad. Pero, se busca profundizarla comprometiendo un mayor apoyo por parte de los gobiernos locales.

En la presentación del doctor Overli Buchelli Perales como nuevo director ejecutivo de la Red Salud Chepén, el gerente general del Gobierno Regional La Libertad, Manuel Llempén Coronel, comentó sobre el particular incidiendo en que dicho sector es uno en los que tienen prioritaria atención en la administración del presidente regional César Acuña Peralta. El propósito es bajar la desnutrición infantil; afianzar mejoras en el programa materno- infantil; atender las necesidades de los establecimientos en la medida de las posibilidades municipales; mejorar las condiciones de salud de los pueblos, etc.

Remarcamos que la medida no es nueva. Pero no ha sido bien utilizada en su sentido amplio por parte de las municipalidades, pese a la importancia que tiene la salud pública en cuyo campo hay mucho por hacer. No siempre se ha acudido a quienes conducen ese sector para acompañar en las acciones relacionadas a la salud pública. Por ejemplo, la necesidad de conocer diagnósticos seguros basados en análisis respecto a la calidad del agua que se consume en cada localidad. Hay fundadas sospechas de que en muchos distritos y centros poblados no se está ofreciendo agua apta para el consumo humano. Este debería ser un asunto de interés primordial tanto de los gobiernos locales como del sector respectivo. Es un asunto en el que se debería trabajar permanentemente de manera conjunta para buscar soluciones.

Es de necesidad también, realizar permanentes inspecciones en los lugares destinados a la venta de comidas algo que se hace de manera aislada y no siempre con presencia de un representante de Salud. En las calles se vende alimentos preparados sin la mínima noción de higiene. Las fuentes conteniendo las comidas están expuestas al ambiente y sobre ellas caen la tierra y posan moscas. Los vendedores no utilizan utensilio descartable por cada usuario, sino que emplean vajilla que lavan y lavan en un solo balde. Es innecesario explicar lo nocivo de esa práctica. Las propias vendedoras y/o vendedores, trabajan sin las más elementales vestimentas de obligatorio uso en estos negocios.

Lo propio ocurre en algunos restaurantes. Pese a la necesidad de que en esta temporada los operativos se intensifiquen por obvias razones, eso no se hace. En los mercados y en la vía pública la venta de pan y otros alimentos se realiza sin las mínimas garantías, muchas veces al lado de verdaderos muladares. Hay restaurantes que tiene los servicios higiénicos funcionando en deplorables condiciones, y algunos instalados muy cerca de las cocinas.

Todo eso, y mucho más, es posible comprobar y debe atenderse con urgencia mediante un trabajo coordinado permanente entre autoridades de los gobiernos locales y el sector Salud. No se hace. No podríamos decir que hay algunas ciudades donde la incidencia es menor. No; el problema tiene las mismas características en todos los distritos en los que hay mucho por hacer en ese campo. El diagnóstico de las autoridades respectivas sería de mucha utilidad a las autoridades ediles.