Pacasmayo  |  

Depincri Pacasmayo Retiró Cadáver de Velorio Ante Extrañas Circunstancias del Deceso

Retiran ataud

Las autoridades policiales y del Ministerio Público realizaron la recuperación y traslado a la morgue de Ascope, de los restos mortales de un ciudadano que era velado en la vivienda de su familia en el AH Santa Lucía.

El hecho ocurrió la mañana de este miércoles 20, luego de que el jefe del Depincri de Pacasmayo, mayor PNP Hugo Denis Olano Mendoza, tomara conocimiento a través de las redes sociales de las extrañas circunstancias en que el cuerpo sin vida del ciudadano Milton Daril Vásquez Cortez (33) fue entregado a su familia, en el AH Santa Lucía.

La noche del martes 19 de marzo, en una camioneta 4x4, marca Toyota, modelo Hilux color negro, de placa T0N-842, llegó el cuerpo sin vida de Vásquez Cortez, quien laboraba en una mina de la sierra liberteña.

Se ignora cómo murió Milton Daril Vásquez Cortez (33) quien trabajaba en una mina en la sierra liberteña. Su cuerpo fue entregado envuelto en plástico a la familia.

La placa del vehículo arroja como propietario a Jorge Luis Cóndor Valeriano, quien fue citado por la Policía.

El cuerpo fue trasladado por unos hombres para ser entregado a la viuda de Vásquez Cortez. Sin embargo, la familia y vecinos del AH Santa Lucía exigieron a quienes trasladaron el cuerpo, aparentemente por encargo de la empresa minera donde laboraba Vásquez Cortez, que se hagan cargo de los gastos de sepelio y sepultura.

Inicialmente esto no fue aceptado por quienes llegaron con el cuerpo, luego, se supo que la empresa llegó a un “acuerdo” con la familia.

La mañana de ayer, miércoles, el cuerpo era velado en la vivienda de la familia, hasta que la policía llegó a la vivienda para iniciar las indagaciones que revelen la verdad del deceso.

Milton Daril Vasquez Cortez viuda

Efectivamente el jefe del Depincri Pacasmayo, luego de comunicarse con el Ministerio Público, comprobó que también habían tenido conocimiento del caso, por lo que coordinaron acciones de verificación y eventual intervención.

Es así que el equipo del Depincri Pacasmayo acudió a la vivienda de la familia del occiso, en el AH Santa Lucía, carretera Panamericana.

En el velorio, el jefe policial de Depincri Pacasmayo dialogó con los familiares y con la esposa del fallecido, Lidia Noemí Sáenz Alcántara (29).

Se corroboró que no existía certificado de defunción del ciudadano.

Milton Daril Vasquez Cortez 1

Se corroboró que no existía certificado de defunción del ciudadano.

Según la versión que recibió la viuda, de parte de quienes le entregaron el cuerpo, su esposo se había sentido mal de salud y fue conducido por un familiar en la camioneta color negra, en la que habría fallecido. Así es que lo condujeron hasta su domicilio. La viuda indicó que el certificado de defunción no lo tenían a la mano ya que estaba en trámite. Al preguntarle por el nombre del familiar que lo había trasladado, indicó que desconocía su nombre; tampoco sabía quién era el chofer del vehículo que trasladó el cuerpo. Esto acentuó las dudas de las autoridades.

Durante la diligencia, algunos familiares deslizaron que el cuerpo del fallecido presentaba lesiones en el rostro y en una mano, por lo que las circunstancias de su deceso eran más preocupantes. A esas alturas no podía descartarse un accidente laboral o incluso un homicidio.

Milton Daril Vasquez Cortez fiscal y jefe depincri

En este contexto, el jefe del Depincri realizó videollamada al fiscal, quien tras escuchar las declaraciones de la viuda, dispuso el retiro del cuerpo y su internamiento en la morgue para la autopsia de ley. Esta diligencia permitiría determinar si la muerte del ciudadano fue traumática, lo que requeriría ampliar investigaciones para determinar las responsabilidades.Inicialmente la familia cuestionó el retiro del cuerpo y hasta opusieron resistencia.

La policía tuvo que emplear la fuerza para lograr retirar el ataúd con el cadáver y trasladarlo a la morgue. El jefe del Depincri intentó explicar a la familia que además de ilegal, lo que habían hecho podría traer consecuencias judiciales contra quienes participaron en el traslado, recepción y “tramitación” del certificado de defunción sin que se haya tenido participación de las autoridades.

El mayor Olano explicó a la familia que lo que se había perdido era una vida humana y no era cuestión de decir ‘se murió’ y proceder a la sepultura sin conocer la causa del deceso. Peor aún cuando se presentan circunstancias que pueden configurar delitos penales, como un homicidio.

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