Pacasmayo  |  

Víctor Alayo León: Pido Perdón al Pueblo de Pacasmayo. No Fue Mi Intención Colocar a un Incompetente


El ex alcalde distrital de Pacasmayo, reconocido como el autor de la victoria de Alianza Para el Progreso en el distrito y en la provincia de Pacasmayo, ha decidido salir a la luz pública para zanjar distancias y cuestionar el accionar del gobierno apepista en Pacasmayo.

Fue declarado "alcalde moral" por César Milla Manay, quien además lo presentó como su asesor principal ad honorem. Al extremo de que Milla dijo públicamente que “no a otro ha elegido el pueblo, sino a Víctor Alayo León”. Sin embargo el entusiasmo inicial para cogobernar, y las palabras de Milla, quien sería su escudero, quedaron atrás.

Una sensación de haber sido traicionado se percibe en las palabras de Alayo, aunque no ha dejado de repetir que se equivocó. Asume la culpa y pide perdón a Pacasmayo por llevar a la municipalidad lo que en sus propias palabras es un gobierno sin liderazgo, con un incompetente a la cabeza.

En entrevista con Últimas Noticias, Alayo León habló de algunos aspectos que describen el pasado y presente de sus vínculos con quien fue considerado para primer regidor y a la postre fue proclamado alcalde, César Milla Manay, gracias a la imagen que prestó Alayo.

Últimas Noticias: Víctor Alayo León encabezó e impulsó un proyecto político con APP que colocó en el más alto cargo municipal a César Milla Manay. Te impuso la medalla como "alcalde moral", ahora Pacasmayo te reclama una responsabilidad.

Víctor Alayo León: Esta es una oportunidad para desembocar todo el mar de emociones, que como pacasmayino que soy, siento dentro de mí. Primero quiero decir que somos seres humanos, y como seres humanos nos equivocamos. Con mucho amor, mucha honra, recibí esa medalla, para trabajar juntos por Pacasmayo. Para ver de qué manera (...) llevar este gran barco con un gran capitán que sería César, hacia el puerto querido que es la paz, la esperanza. Lo que esperábamos todos los pacasmayinos. Pero…

UN: Te presentaste con Milla Manay como un equipo. ¿Cuál era el plan a desarrollar?¿Cuál era tu papel?

VAL: Como asesor. La palabra es clara. O sea dar consejo. Nos reuníamos con ellos y planificábamos. Tratábamos de ver qué tipo de ordenamiento debíamos darle a la ciudad, y cómo integrar al personal para desarrollar todo lo que habíamos planificado. Dije, vamos a repetir la misma historia pero no vamos a cometer el mismo error de la vez que hice el plan de desarrollo de Pacasmayo con proyección al año 2025, pero no lo inscribimos en Registros Públicos. Dijimos, ahora sí, hagámoslo. Nuevamente debíamos planificar y organizar proactivamente a nuestra ciudad y de esa manera tratar de evitar, o por lo menos ordenar, las invasiones que están instaladas ... tener un saneamiento físico legal (...) Así, con el plan director íbamos a tener un equipamiento urbano y llevarlo a registros y así ponerle freno a las invasiones. Esto estaba planeado. Estábamos de acuerdo. Era un equipo de trabajo. Eso consta en la primera sesión de concejo en la que se propuso.

Ha pasado un año y podemos notar que no hay nada. No hay planificación, no hay organización, no hay integración, no hay desarrollo, no hay control. Y la población ahora dice y dónde está Víctor Alayo. Me gusta hablar con la verdad, porque la verdad nos hace libres, y se puede hacer la consulta a cualquiera de los regidores las cosas que planificamos. Era empezar a darle calidad de vida a los pacasmayinos. Queríamos impulsar el proyecto de agua potable, que también se truncó en gran parte, por muchas razones. Quisimos colocar veredas, limpiar calles, una tarea tan sencilla. Teníamos la manera cómo hacerlo. Acuérdense que del 96 al 98 pavimentamos todo Pacasmayo. Se hizo con préstamo de un pull de maquinarias que facilitó el presidente Alberto Fujimori (...) De recuerdo queda la parte alta, la avenida Cáceres, Gonzalo Ugás. Varias obras se hicieron. Con las ganas de querer servir. Ahora no hay esas ganas.



UN: Desde que asumió la gestión Milla llegabas con regularidad a la municipalidad. ¿Hasta cuándo tuviste llegada al gobierno local?

VAL: Hasta hace tres o cuatro meses atrás. Se daban orientaciones correctivas técnicas, aportes en ideas. Por ejemplo, no quiero pecar de soberbio, pero ese ingreso norte, desde el burdel hasta el terrapuerto se planteó hacer en doble vía. Hice la gestión, hice sin costo para la municipalidad, un pequeño expediente para presentar al Gobierno Regional, y accedan a prestar el equipo pesado, que sí lo hicieron. Enviaron una motoniveladora, un volquete y un cargador frontal, por lo menos algo. Logramos con el arquitecto Anderson Silva, que es sampedrano pero se siente muy pacasmayino, en bosquejar ese proyecto. Ojo, sin costo alguno. Hasta la fecha vemos que han hecho cortes y allí ha quedado.

Uno de mis sueños era el tratar que Pacasmayo turísticamente crezca. Nuestro malecón que tiene unos 600 metros, alargarlo hasta el Junco Marino. Para esto ya teníamos planteamientos de cómo reubicar el camal, las invasiones que también han hecho en el acantilado, ver cómo erradicarlas y así tratar de hacer de Pacasmayo una ciudad más atractiva. Ver que no se necesita tener una empresa cementera. La industria sin chimeneas puede dar ingresos, muchas oportunidades a los pacasmayinos en artesanías, en ventas, en visitas.

UN: Refieres que el distanciamiento con la gestión Milla fue en septiembre-octubre 2019. ¿Algún hecho en particular provocó ese alejamiento?

VAL: Cuando una persona no acoge tus consejos, estàs gastando tus energías. Gastas el tiempo en cosas vanas. Es como si te pusieras a matar gallinazos, y no podemos lograr nada en la vida. Uno le daba un consejo, y se iba de aquí para allá y quedaba en nada. Uno se da cuenta que no se le da importancia, dándome a entender que le interesaban otras cosas, quizá personales, más no el amor por Pacasmayo.

UN: ¿Cómo calificas a la gestión que administra la ciudad? ¿Crees que hay un rumbo determinado?

VAL: Yo creo que el verdadero líder potencia las energías de su gente. Los llena de energía. Acá no existe ese verdadero liderazgo, más bien los debilita. El líder trabaja en equipo, hace brillar a su gente. Como líder debe poner el pecho delante, y aquí no hay ese liderazgo. No hay quien salga y ponga el pecho. No hay quien diga yo hago esto, me embarco en aquello, no existe. Al contrario, se ve que da a los administrativos el manejo y se lava las manos como Poncio Pilatos. No hay liderazgo, no actúa como tal. No hay ese líder. No potencia las mentes de tanto trabajador que hay allí y que pueden hacer mucho por Pacasmayo.

UN: El proyecto político que encaminaste fue de la mano con APP. ¿Cómo está esa relación?

VAL: A mi edad, a mis 60 años, he visto que la política, lo digo con palabras gruesas, es mala. Es asquerosa. Solamente buscan conveniencias partidarias de momento, pero después de ti se olvidan, como si no existieras. Eso qué hace en una persona creyente en Dios, que vuelva por el lado de vivir la vida para ganarla, pero por la familia y todos los que me rodean. La política nunca me fue atractiva, por eso las primeras veces que gané lo hice independiente. Si esta vez lo intente con partido político es porque la ley de elecciones cambió la normativa y debíamos hacerlo, y el más cercano fue APP, que para mí no era Alianza Para el Progreso, sino quizá Alayo Por Pacasmayo, es lo que pensé cuando participamos. Es la razón que he tomado la decisión de desligarme de APP.

UN: ¿Cuándo te desafiliaste de APP?

VAL: Hace dos meses atrás. Para la campaña electoral congresal, no me interesaba.

UN: ¿Tienes una opinión del desempeño del concejo municipal?

VAL: Muchas veces uno se equivoca. Conversamos con determinadas gentes o personas y pensamos que tenían ese amor por el pueblo. Pero hay que prepararse, leer y tomar consejos de las personas con experiencia. No soy nadie para juzgar a nadie.

Sí veo la valentía del profesor Félix Nomberto, que como regidor en su función, no es un convidado de piedra, sino que se interesa en lo que está haciendo el alcalde. Está en su derecho de decir las cosas que están sucediendo, para corregir. El concejo es eso, un equipo del que también depende el futuro o la desgracia de la ciudad.

Como concejo, no se encuentra esa comunión entre el que debe ser el líder y los concejales. Se percibe. No hay concordancia. Y al no haber concordancia todo se desmorona.

UN: En la ciudadanía se percibe un acentuado descontento con el gobierno local y sus autoridades municipales. ¿Coincides con esa percepción?

VAL: Hay que tener en cuenta que la política, como el mar. Se ve el inicio pero no el final. Y se ve que no saben encaminar la política. Es entregarse a la ciudad y ver cómo solucionar. Hay varias organizaciones, pescadores comités de barrios, que podemos escucharlos y sacar adelante las cosas. Pero eso es cuando hay liderazgo. Porque cuando no hay liderazgo, nada ocurre. Todo se viene abajo.

Nuestro Pacasmayo está abandonado, por la desidia de las autoridades. Yo quise tener la oportunidad en las últimas dos veces y digo, por qué Dios no me dio esa oportunidad. Pero debemos saber que para tener algo en la vida, tenemos que tener poder, y el poder no lo tengo. El poder lo tiene otro y por más que uno aconseja, no se acoge lo que se aconseja. Tenemos las consecuencias, pierden la brújula y el barco se va a la deriva.

UN: En algún momento comentaste que existen comerciantes y constructores ¿Quiénes llegaron a gobernar Pacasmayo?

VAL: En esta vida hay dos tipos de seres humanos. Los que aman de verdad y los que desean. Lo que aman son los que efectivamente entregan su vida. Pero los que desean, simplemente satisfacen su deseo. Vienen, comen y luego se van. Es lo que ha pasado en Pacasmayo con varias de nuestras autoridades. El pueblo sabe a quiénes nos referimos. Ahora, esta autoridad podrá estar aquí en Pacasmayo, pero más radica en Lima. Y no hay ese verdadero amor. Creo que se termina la gestión y también se desaparece. Los fregados somos los que vivimos en Pacasmayo, los que sentimos a diario, está todo bacherías y tantas cosas más.

Un día le dije cuáles son las obras a ejecutar. Me dice, vamos a colocar cerámico a toda la 28 de Julio. Le digo, disculpa, hay calles en Pacasmayo que no se han cambiado veredas desde la época de Gonzalo Ugás. Destrozadas. Hasta por la misma calle del alcalde. Eso es lo que se tiene que acatar antes que poner cerámico a la 28 de Julio. Parece que ya la han licitado, ya la han ganado esa obra. Por eso, ¿qué puede pensar el pueblo? ¿Dónde está Víctor Alayo? ¿esos son los consejos que le da? Ahora se los digo públicamente, esa obra es un absurdo. Habiendo tantísimas necesidades, estar invirtiendo en obras que no vienen al caso. Hay incompetencia, esa es la palabra más correcta.

UN: Dices que hay incompetencia. ¿Y corrupción?

VAL: Una palabra que se dice… se presume. Se presume. Eso sí quiero dejar en claro, está en su corazón de la autoridad y del concejo, el cómo están manejando. Si hay inmoralidad, si hay legalidad en lo que están haciendo, está en cada cual. No puedo juzgarlos. Nada más les digo en esta entrevista, al alcalde, a los regidores, a su gente de confianza, que Dios les haga cambiar de mentalidad, porque las cosas no están caminando bien.

UN: Hay un sector en especial que creyó y votó confiando en ti (a pesar de que no era candidato). Que les dices a ellos y a Pacasmayo, en este momento y en esta coyuntura

VAL: Me sentía en una cueva… con tanta experiencia, tenía miedo de salir. Pero ahora he roto esas barreras y enfrento la realidad. Le digo a los pacasmayinos a través de este medio, que no se pudo más continuar; porque no hay liderazgo en esta entidad para que se haga realidad todo lo que se pensó hacer. Por eso pido a Dios que fortalezca más al pueblo de Pacasmayo y que entiendan que estoy con ellos. Pido disculpas públicamente por todo lo que ha pasado. Desde el corazón les digo que no era la intención el colocar un líder, que es un incompetente. No estoy pecando. Que Dios los bendiga.



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