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Cadena Perpetua Imponen a Sujeto que Violó a Niño en San Pedro de Lloc

Santa Lucia



El Tercer Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte Superior de Justicia de La Libertad impuso cadena perpetua a Jaime Molina Terrones (24) al hallarlo culpable del delito de violación sexual de menor de edad. El colegiado integrado por los magistrados Miryam Santillán Calderón, Omar Pozo Villalobos y Marco Aurelio Tejada Ortiz, emitió sentencia el 19 de enero de este año.

El sujeto residía en Santa Lucía y, según reseña la sentencia, una mañana de setiembre 2016, habría sacado al niño J.P. de 6 años, de su casa en el AH. Santa Lucía, hacia unos arenales cercanos a ese poblado. En el lugar descampado habría abusado sexualmente del infante. 

Ese mismo mes, la señora S.R.T.O., tía del menor agraviado, le pide a Molina Terrones la traslade en su mototaxi al AH. Los Sauces para dejar almuerzo a su pareja. Con ella estaba el pequeño. Al llegar al lugar de trabajo de su esposo, la tía dejó al menor en la mototaxi y bajó a dejar el almuerzo en el terreno de cultivo. Esto fue aprovechado por el degenerado que volvió a abusar de la criatura. Como si no hubiese pasado nada, el agresor retornó a la señora y al niño a su vivienda. 

Estos hechos fueron descubiertos luego por la madre de la víctima que, junto a un familiar recurrió al Ministerio Público, y con el respaldo de la Oficina de Defensa Pública, denunció al agresor por el delito que ahora le cuesta la máxima condena del sistema judicial peruano.

La defensa argumentó que entre enero y noviembre 2016, Molina Torres trabajó en Lima.

La defensa de Molina Terrones fue que él no cometió el delito que se le imputa porque entre enero y noviembre 2016, trabajó como confeccionista de ropa en la empresa Inversiones Textiles MyC (Lima). Intentó incorporar un certificado de trabajo como nueva prueba en la etapa de juzgamiento, sin embargo esta no fue admitida por el colegiado, debido a que ello correspondía a la etapa previa.

El acusado había argumentado además que una riña personal entre su padre y la tía del menor, S.R.T.O. habrían provocado la acusación. Molina ha negado trabajar como mototaxista en los meses en que se habría cometido el delito.

Tanto la tía como la madre del niño, aseveran que Molina Terrones sí residió en Santa Lucía en los meses que se cometió el delito. Aseguran que el agresor sí trabajaba en mototaxi y también lo hizo en una granja avícola. 

La madre acusó ante la fiscalía a Molina detallando que su menor hijo no quería ver a Molina y lloraba, hasta que le contó los execrables sucesos. El menor fue conducido al Centro de Salud Santa Catalina de San Pedro de Lloc y allí le corroboraron la comisión del ilícito penal.

El niño fue sometido a pericias psicológicas que determinaron “lucidez de conciencia y con grado de afectación psicoemocional compatibles a vivencias de experiencia negativa en el área psicosexual”.

Las pericias psicológicas al niño determinaron “lucidez de conciencia y con grado de afectación psicoemocional compatibles a vivencias de experiencia negativa en el área psicosexual”.

El peritaje añadió que “el menor evidencia ideas y recuerdos de los hechos, dificultades en el sueño… el menor hizo referencia a quien le habría generado ese daño, diciendo que habría sido su tío Jaime”. 

En el momento que hace esas referencias -indica el peritaje- “el menor se mostraba tenso, temeroso y preocupado al relatar los hechos (…) el menor hace mención que estos hechos se desarrollaron en 2 oportunidades y que esto fue en la mañana”.

Por otra parte, el peritaje del médico legista confirmaba que en el cuerpo del menor se evidenciaba la comisión del delito, precisando que el hecho habría ocurrido no más de un año atrás. El menor también fue entrevistado ante cámara Gessel en la que sindica directamente al acusado Molina Terrones como la persona que lo ultrajó, además de relatar las circunstancias en que sucedieron los hechos.

Revisados los actuados, el colegiado que impuso la pena de cadena perpetua sobre Molina Terrones, determinó que había vulnerado el Artículo 173 del Código Penal, Violación Sexual de Menor de Edad, delito que prevé la aplicación de la pena impuesta.

Los jueces hallaron solidez y coherencia en la declaración del menor que se vio rodeada de corroboraciones de carácter objetivo. El fallo señala que “pese a su corta edad denota coherencia y solidez narrativa que le presta verosimilitud, lo cual se corrobora con el certificado médico legal, con la declaración del psicólogo forense que contribuye a reforzar la teoría de la violación sufrida por el menor”.

“No existe causal eximente de pena, de inimputabilidad ni de responsabilidad restringida, ni atenuante alguna, por lo que debe imponerse (...) cadena perpetua dada la gravedad del delito, así como la corta edad del agraviado”. 

Concluye la sentencia que “no existe causal eximente de pena, de inimputabilidad ni de responsabilidad restringida ni atenuante alguna, por lo que debe imponerse la pena dentro de los márgenes establecida en ley… la pena a imponerse es de cadena perpetua dada la gravedad del delito, así como la corta edad del agraviado”. 

Además el colegiado impuso el pago de una reparación civil de S/ 30 mil a favor del agraviado que servirá para su tratamiento especializado.

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