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Cuestionan Archivamiento Fiscal de Caso Contra Policías que Intervinieron a Joven que Terminó con una Pierna Amputada

Fiscal provincial concluyó que intervención estuvo “dentro de los límites del ejercicio regular de la función policial”

Caso junior

Los familiares de Junior Alexander Acosta Tuñoque, a través de su defensa legal, interpondrán recurso de queja contra la disposición de no formalizar ni continuar investigación preparatoria contra 3 policías que en una intervención producida en mayo del año 2024, provocaron un accidente que terminó con lesiones contra el denunciante y la pérdida de la pierna izquierda.

Los familiares de Acosta Tuñoque y su abogada, Hellen Silva Padilla, la tarde de ayer expresaron públicamente su rechazo a la disposición fiscal que no les fue notificada pese a que fue emitida el 27 de mayo de este año. Solo cuando la abogada se acercó el día martes a Inspectoría de la policía para conocer el resultado de la queja interpuesta en ese órgano interno policial, se enteró del archivamiento.

LOS HECHOS

El caso de abuso de autoridad, contenido en el expediente fiscal 3338-2024, archivado por Edgardo Samamé Cortez, se remonta a la noche del 30 mayo de 2024, cuando Junior Alexander Acosta Tuñoque resultó gravemente herido en la pierna izquierda cuando conducía su moto lineal marca Barsha de placa 0522GM, luego de una persecución emprendida por 2 policías de civil y uno uniformado que se hallaban en la camioneta Toyota Hilux color gris oscuro de placa EAJ-578, un patrullero sin señas ni distintivos policiales. Los policías son César Constantino Cortijo Cárdenas, y Carlos Enrique Maquen Damián, y Manuel Elí Albitres Barrantes, quien conducía la camioneta.

Según la versión del denunciante, él se encontraba acompañado de su amigo Darwin Vera Marín. Ambos retornaban de Tembladera en la moto y cuando se hallaban a la altura del estadio Carlos A. Olivares, la camioneta que no evidenciaba ser patrullero, empezó a seguirlos sin aparente motivo.

Creyendo que se trataría de un potencial asalto, indica que aceleraron y trataron de huir.

Agrega que cuando estaban próximos a llegar al domicilio de Vera Marín, el conductor de la moto, Junior Acosta escuchó un altavoz característico de un patrullero que provenía de la camioneta y le ordenaba detenerse. Es en ese momento que entendió que era la policía y se detuvo. Sin embargo, agrega, la camioneta no lo hizo y por el contrario los embistió, tirándolos al suelo. Luego de rebasarlos, añade, la camioneta retrocedió y les volvió a embestir. Esta vez, las llantas de la camioneta le pasaron por encima de la pierna izquierda, provocando graves lesiones que luego obligaron a los médicos a decidir su amputación para no comprometer su vida.

La intervención policial fue encaminada por los efectivos contra el herido y su acompañante, por el presunto delito de fabricación, comercialización, uso o porte de armas y el presunto delito de formas atenuadas de elaboración, comercialización y posesión de estupefacientes, cargos que señala la defensa, fueron archivados en fiscalía. Según la abogada, sería un típico caso de “sembrado”.

INCONSISTENCIAS

Pero volviendo al contexto de la intervención que terminó con la amputación de la pierna de Junior Acosta Tuñoque, los agentes policiales señalan que se encontraban en la zona por la declaración de emergencia decretada con DS 24-2024-PCM. Cabe precisar que dicha declaración de estado de emergencia correspondía a la provincia de Trujillo.

Producto de la intervención, y presunto choque con la moto, la camioneta resultó abollada en el capó y el parachoques delantero.

Según las declaraciones ante el Ministerio Público, los policías aseguran que dichas abolladuras no fueron de la embestida a la moto sino a un incidente producido en Villa El Salvador, Lima el 11 de marzo de 2024, en el que además recibió hasta 3 impactos de bala. Para esto presentaron un informe pericial del incidente en Lima. Sin embargo el informe aunque detalla los impactos de bala en la camioneta, y en la parte baja del parachoques, no menciona en ninguna parte la abolladura en el capó que supuestamente es el que se produjo por el choque con la moto el 31 de mayo en Guadalupe.

Los policías señalaron que intervinieron la moto porque los ocupantes no contaban con casco de seguridad y no era visible la placa de rodaje. Sin embargo el día de la intervención, uno de los intervenidos logró registrar en video que uno de los cascos que portaban estaba en la tolva de la camioneta policial.

Los agentes también dijeron que durante la persecución, la moto no se detuvo, sino que derrapó y volcó y que esa volcadura provocó las lesiones a Junior Acosta al punto de perder la pierna.

“DENTRO DE LOS LÍMITES”

El fiscal en su justificación del archivamiento señala que “no se aprecia que la actuación policial haya sido arbitraria ni desproporcionada, ni que haya supuesto la vulneración justificada de derechos fundamentales, habiéndose enmarcado dentro de los límites del ejercicio regular de la función policial y no resultando típica en concordancia con el delito de abuso de autoridad”.

La queja al fiscal superior contra la decisión del fiscal provincial, dijo la abogada del denunciante, será presentada en los próximos días.

Los familiares han reiterado su deseo de que se investigue y la justicia valore todas las pruebas con las que cuentan, a fin de que se haga justicia a Junior Acosta, quien a sus 19 años está sometido a una larga adaptación a su nueva condición física que le obliga a estar asistido. El joven, pese a ello, dicen su familiares, está dedicado a sus estudios universitarios con la finalidad de encontrar un camino a su superación personal, luego del daño irreparable sufrido.

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