Pueblo Nuevo  |  

Fiscal Precisa que No Tienen Hipótesis sobre Móvil del Asesinato de 2 Profesores

Crimen guanabano

La criminalidad ha rebasado la capacidad operativa de las autoridades y aunque nadie puede predecir el momento en que un crimen puede ocurrir, sí es cierto que la reacción de los gobernantes y operadores de justicia apenas da para acudir al levantamiento de cadáveres.

Ayer, a la 1.15 de la tarde, cuando dos docentes de la I.E. San Ildefonso de Pueblo Nuevo, se dirigían a tomar sus alimentos luego de la jornada escolar, fueron sorprendidos por dos delincuentes que en un hecho aún sin detalles, les descerrajaron al menos 8 disparos.

Los profesores Wilder Paredes Ramírez y Juan Arrascue Serrano se desplomaron bajo una ramadita en Jeipe Alto, Sector El Guanábano, distrito de Pueblo Nuevo, en la provincia de Chepén.

El sorpresivo ataque causó pavor en los vecinos que en su mayoría prefieren decir que solo escucharon disparos y vieron una moto roja huir del lugar, dejando a los profesores en medio de un charco de sangre.

Los profesores fallecieron casi de manera instantánea.

Los balazos fueron certeros y las heridas de necesidad mortal terminaron con sus vidas en un suspiro. La policía y bomberos llegaron a los pocos minutos, sin embargo fue imposible conocer mayores detalles apenas ocurrido el doble crimen.

Depincri Chepén asumió las investigaciones y personal policial acordonó inmediatamente la zona, a fin de evitar que se contamine la escena del crimen. Es allí cuando se pudo contabilizar rápidamente en el piso de tierra por lo menos 8 casquillos correspondientes a igual número de disparos contra los cuerpos de los profesores.

Wilder Paredes Ramírez y Juan Arrascue Serrano, profesores de Religión y Educación Física, respectivamente, fueron recordados -por algunos de sus colegas que llegaron al lugar- como responsables con sus deberes laborales y buenos ciudadanos.

Esto ha causado mayor desconcierto pues se hablaba de un acto vinculado al sicariato. Otras versiones que se manejan son que los delincuentes habrían intentado robar la moto en la que se movilizaban los profesores, una Hero color negro/gris modelo Glamour de placa 4962-EA. La moto, en los registros de Sunarp está inscrita a nombre de Oswaldo Tacilla Aguirre.

Respecto de los asesinos y el crimen se desconoce aún si pretendían asaltar a los docentes, o si se trataba de sicarios. Los dos asesinos, según la versión de los moradores, se trasladaban en una moto lineal roja.

Como ha ocurrido en otras oportunidades similares, fue notoria la demora en llegar por parte de los representantes del Ministerio Público, lo que expuso innecesariamente los cuerpos de las víctimas al inoficioso morbo de la gente.

El levantamiento de los cadáveres se realizó en horas de la tarde y se dispuso su internamiento en la morgue del Hospital Minsa de Chepén para la necropsia de Ley.

La policía montó un operativo para intentar esclarecer los hechos y dar con los homicidas.

El fiscal Juan Carlos Blas Frías, fue quien dirigió las diligencias. Brevemente dijo que existen cámaras de seguridad entre Guadalupe y Pueblo Nuevo y que espera podrían aportar a las investigaciones.

Precisó que no se tenía ninguna hipótesis del móvil de crimen.

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