Ante Riesgo de Contagio de TBC, Escuela Sánchez Infante Acude a CSM Santa Catalina
Directora explicó que caso de origen fue aislado. Se hizo tamizaje
Desde inicios de octubre la Escuela Superior de Educación Pedagógica Pública David Sanchez Infante atraviesa un incidente de salud en su comunidad educativa que aunque no buscada, si exigió la reacción oportuna y de acuerdo a protocolos de control y solución.
Se trata de un caso de tuberculosis que debió manejarse de la manera más reservada posible, para impedir señalamiento alguno, estigmatización, o discriminación, propios de mentes retrogradas y que hoy incluso son prácticas sancionadas penal y administrativamente.
Dado que el hecho, aunque sin nombres, ganó la esfera pública, una corriente de preocupación por la posible diseminación de la enfermedad cundió dentro de la misma IE superior.
Miembros de la comunidad educativa trasladaron esa preocupación a Diario Últimas Noticias para que en la medida de lo posible las autoridades de salud y educativas asuman responsablemente el caso, primero por la salud e integridad física y emocional de la persona que fue el foco inicial y luego todo el entorno socio educativo de esta.
Un redactor de Diario Últimas Noticias buscó y se entrevistó con la directora de la ESPP DSI, doctora Rosa Victoria Mendoza Amaya para esclarecer la situación.
La primera autoridad de la casa de estudios señaló que el caso fue de conocimiento de ella por comunicación recibida por personal del Centro de Salud Materno Santa Catalina, quienes identificaron un caso en el entorno familiar de una alumna de la ESPP DSI. Al evaluar a la misma alumna, se confirmó que también estaba afectada por la enfermedad causada por el bacilo de Koch.
Esta alerta, señala la directora Mendoza Amaya, la llevó a pedir en la misma primera llamada del centro de salud que el equipo especializado de Salud disponga la implementación del protocolo correspondiente y que como institución ofrecerían todas las facilidades para su ejecución.
Lo que siguió inmediatamente fue un tamizaje a toda el aula a fin de determinar si el foco se había expandido. Afortunadamente no hubo expansión, y señala que dado que por la interacción estudiantil en toda la comunidad educativa podía dejar duda de una posibilidad de diseminación, se amplió el despistaje a todo el alumnado y personal docente y administrativo.
Este último procedimiento se realizó ayer. La directora Mendoza Amaya señala que ella misma pasó el cribado y resultó negativa a la placa de tórax que aunque es una herramienta fundamental para el despistaje de tuberculosis (TBC), no da un diagnóstico definitivo pero es efectiva como un filtro rápido de sospecha pues muestra si hay algún daño en los pulmones.
Sobre el caso primigenio, la directora indicó que aunque la estudiante no tenía dificultad para asistir a clases, por la rigidez del tratamiento debió pasar a aislamiento y se le ha otorgado las facilidades para que pueda continuar sus clases de manera remota y no pierda el ritmo de estudios.
Añadió que esta es una gestión que requiere mucha empatía de parte del personal docente y aunque implica cierto esfuerzo de los docentes, se ha logrado facilitar en este y otros casos que realmente lo ameriten.
Señaló que de momento no se tienen más casos, que se lamenta la ocurrencia del conocido, pero que se está procurando su recuperación así como la tranquilidad de toda la comunidad educativa. Reconoció la reacción del personal de Salud del CSM Santa Catalina y su disposición para manejar el incidente dentro de los protocolos recomendados por el sector.

