Pacientes en hemodiálisis sin atención porque Essalud La Libertad debe casi S/ 2 millones a proveedor
Según la empresa, pese a sus requerimientos, Essalud no paga, ni propone cronograma de pago.
Caso fue comunicado al Ministerio Público y Defensoría del Pueblo
En una situación incomprensible que afecta directamente la salud y arriesga la vida de pacientes en hemodiálisis de las provincias de Pacasmayo y Ascope, a partir del domingo 11 de octubre, cerca de 90 personas que acuden a ese servicio en Chocope, estarían quedando sin ser atendidos.
De acuerdo a información a la que accedieron algunos pacientes, luego de pedir explicaciones a la Clínica Mater Esperanza S.A.C., Essalud La Libertad le debe a la clínica casi 2 millones de soles por servicios atendidos en sus instalaciones para los pacientes en hemodiálisis.
Essalud le debe a la clínica por servicios prestados de julio 2025, agosto 2025, y desde marzo hasta septiembre de 2026 por un monto total de S/1 millón 954 mil 950 por los que se han emitido 48 facturas a nombre de Essalud, todas sin atención.
En una comunicación dirigida por la clínica a la gerenta de la Red Asistencial La Libertad de Essalud, Julia Jacqueline Olivari Heredia, se indica que luego de solicitarles pagar parte de la deuda pendiente, Essalud LL respondió, “emitiendo una negativa del reconocimiento de la deuda que nos tienen, siendo ustedes los que solicitaron el servicio, faltando a su palabra y compromiso de pago”.
Como cualquier empresa que presta servicios, Mater Esperanza S.A.C. ha comunicado que “enfrenta graves dificultades financieras que le impiden cubrir los costos operativos, adquirir insumos médicos, pagar a sus proveedores y personal y garantizar el funcionamiento sostenible de la unidad renal”.
Por esta situación, en carta del viernes 9 de octubre, Mater Esperanza S.A.C. comunicó a Essalud, con copia a la Defensoría del Pueblo y a la Fiscalía de Prevención del Delito, que “el 10 de octubre de 2026 será nuestro último día de atención, quedando imposibilitada de continuar prestando el servicio de hemodiálisis mientras no se regularicen las obligaciones económicas pendientes y se garantice la disponibilidad de recursos”.
Advierte a Essalud que, “debe adoptar de manera inmediata las medidas para salvaguardar la vida y salud de los pacientes, siendo responsabilidad únicamente de ellos la continuidad del servicio a partir del día 11 de Octubre del presente”.
Con esta comunicación formal de la suspensión del servicio, Mater Esperanza S.A.C. deja en manos de Essalud la responsabilidad de la atención de este servicio vital para mantener el tratamiento de los pacientes en hemodiálisis de las provincias de Chepén y Pacasmayo.
Hoy, desde la madrugada, los pacientes se desplazarán hasta la sede de la Clínica Mater Esperanza de Chocope, con la expectativa de que Essalud La Libertad reaccione y supere de alguna forma este incidente que afecta la salud de los pacientes tanto por la necesidad del tratamiento como por el impacto en su estado anímico.
Los pacientes han compartido su situación con el congresista Diego Bazán Calderón y según fueron informados, el parlamentario ha dirigido en las últimas horas una comunicación a Essalud solicitando informe y atención urgente al caso.
La Superintendencia Nacional de Salud (Susalud) también ha sido informada del caso y se espera acciones en el marco de sus atribuciones de control.
Además de los pacientes de la provincia de Ascope, hay pacientes de lugares diversos y distantes de la provincia de Pacasmayo, en los distritos de Guadalupe, Ciudad de Dios, Pacasmayo, San Pedro de Lloc y otros sectores rurales de nuestros pueblos.
QUÉ ES DIÁLISIS
La diálisis reemplaza las funciones vitales que los riñones ya no cumplen, ya que su interrupción produce una rápida acumulación de toxinas y líquidos en el organismo que provocan uremia, una sustancia como la urea y la creatinina nocivas para la sangre.
Los pacientes pueden presentar náuseas, vómitos, falta de apetito, somnolencia, confusión, e incluso convulsiones o coma en casos avanzados. Por la sobrecarga de líquidos se producen edemas en piernas y rostro, dificultad respiratoria por edema pulmonar e insuficiencia cardíaca aguda, además de alteraciones graves de electrolitos, especialmente hiperpotasemia o potasio elevado. Pueden presentarse arritmias cardíacas, y hasta paro cardíaco súbito.
Un paciente en hemodiálisis que deja el tratamiento puede sufrir acidosis metabólica, respiración rápida y profunda, debilidad extrema y mayor riesgo de shock.
El aumento de la presión arterial provocado por la ausencia del tratamiento, ocasiona también retención de sodio y líquidos, incrementando el riesgo de accidentes cerebrovasculares e infarto.
Aunque no hay un tiempo promedio de sobrevivencia luego de una ausencia súbita de hemodiálisis, sí compromete la vida en pocos días.

