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Monseñor Castillo y Crítico Mensaje Durante Homilía por 203 Aniversario de la Independencia de Perú

 

En la Celebración Eucarística por el 203 aniversario, el arzobispo de Lima, monseñor  Carlos Castillo, dirigió sentido mensaje.

Al inicio de su mensaje, hizo alusión a la gesta heroica de Junín, aquel 6 de agosto de 1824.  

Hoy, 28 de julio, a pocos días de los 200 años de esa iniciativa genial, y acercándonos al Bicentenario de Ayacucho, venimos a orar al Señor que no busca la guerra, sino la paz, para que suscite en nosotros el ingenio y el Espíritu creativo de Jesús que sostiene nuestra fe para afrontar nuestros serios problemas contemporáneos.

Ante esto, la amplia y profunda sensibilidad de Jesús viene en nuestra ayuda. Nos invita a abrir un camino nuevo, rompiendo esquemas caducos que aún nos sumergen en la ambición desmedida e inmediata. Requerimos salir del cálculo obtuso y de la deslealtad institucional que quiebran todo lo logrado por generaciones enteras y que pueden llevarnos a la derrota general.

Más adelante dijo:

En efecto, el mundo de los discípulos y el nuestro tienden a reducir el sufrimiento de la gente a un costo económico, haciéndonos ideas que no corresponden a la realidad. Incluso, hoy, los peruanos, solemos creernos lo que no somos y nos disfrazamos. Hemos sido formados en una mentalidad superficial de títulos, vestidos, honores, colores de piel, apellidos, apariencias, prejuicios y muchas otras cosas más que no permiten reconocer vivamente el valor extraordinario de cada persona y de cada uno de nuestros pueblos. Por eso concluimos fácilmente: “no hay plata, no se puede; hay plata, sí se puede”. Jesús no piensa así.

Y aquí Jesús indicará, más bien, el verdadero “lugar” donde el pan se consigue: Dios como Padre. No es el lugar que señala la mentalidad del templo ni sus categorías corrompidas de negocio que adoran un “dios” sin paternidad ni amor, de aparente santidad.

Posteriormente hizo eco de la pobreza que sufren millones de peruanos.

"¿Cierto? Y, ¿cómo es que actualmente producimos enormidad de alimento en el mundo y sigue existiendo el hambre masiva? ¿Cómo es posible que tengamos mega-proyectos de inversión y nuestro pueblo siga necesitando urgentemente  alimentación (43.1 por ciento de niños con anemia, 51% con o amenaza de hambre), agua (10 millones de peruanos pobres sin agua ni desagüe), medicinas, trabajo digno (18% jóvenes ni estudian ni trabajan), educación de calidad, seguridad ciudadana (60% de negocios pequeños sufren extorsión), ecología sostenible y sana; y, por su puesto, necesidad de consuelo, amistad,  reconocimiento, respeto y promoción de la dignidad y  justica?

Se puede producir mucho, pero ello no evita la exclusión de los más vulnerables. Es urgente fortalecer y forjar un Estado verdadera y ampliamente democrático, que promueva el Bien Común y combata la evasión tributaria y la desactivación o mal uso de las instituciones, porque están hechas para cuidar, promover y defender al pueblo. Quien usa y corroe el Estado dando prioridad a sus intereses, vive en la deslealtad institucional."

Y enfatizó:

 

"Hermanos y hermanas, el Perú es nuevamente punto de atracción mundial por sus riquezas: primero, el oro; luego, el guano y el salitre; luego, el cobre; luego, el petróleo; y ahora, los minerales de la modernidad tecnológica. Pero no hemos logrado construir una sociedad democrática sin que tantos peruanos y peruanas se sientan tan excluidos y discriminados.

Cada cierto tiempo volvemos a un modelo primario exportador sin procurar el desarrollo interno que busca sinceramente la mayoría de los empresarios peruanos, y desea la buena minoría protectora del ambiente y de las poblaciones, y todos los que quieren instituciones fuertes para beneficio de las mayorías, como escribió Raúl Salazar Olivares, recién fallecido, gran economista y empresario, quien, partidario del libre mercado, recordó que el Estado actual aún tiene pendiente la inclusión social, prioridad hacia el tercer Centenario."

Es verdad, la indiferencia, la insensibilidad y la frivolidad son aún graves problemas espirituales con que todos vivimos, incluso, muchos creyentes. Jesús, que sabe escuchar el clamor y experimentó en su cuerpo una muerte injusta como víctima inocente, clama desde todas las muertes de víctimas inocentes que ocurren en nuestro pueblo.

En otro momento aclaró:

"Así será su Iglesia, acompañante gratuita y solidaria de nuestro pueblo peruano, de su fe e inspiradora de sus acciones. No para hacer un país católico, ni un gobierno católico, ni un partido católico; porque Dios es de todos, la fe no se impone, se propone en libertad. El Papa Francisco quiere, por eso, que nuestra Iglesia sea toda ella una Iglesia Sinodal, es decir, que sepa discernir con criterio escuchando todos los clamores, que debata, aclare y proponga iniciativas inspiradoras para una amplia democracia en el Perú.

Hermanas y hermanos, viene un tiempo propicio para encontrar posibilidades adecuadas, forjadoras del bien común de todos los peruanos. Que las elecciones del 2026 sean una gran oportunidad para que todos los sectores sean efectivamente representados."

Se dirigió a los jóvenes:

"Llegados a un serio límite de deterioro político y social, debemos impedir que estalle. Generemos fecundamente entre todos un giro fundamental mediante una conversión personal y social. Aquí, como Pastor de la Iglesia, quiero dirigir mi palabra especialmente a los jóvenes

: en ustedes, que son el presente del Perú, está también el futuro de la Patria. Sabemos que muchos no encuentran oportunidades aquí y salen a buscarlas fuera. Les pido de corazón, muchachos y muchachas, tengan siempre en cuenta que ser peruano es una vocación innata a la cual se regresa una y otra vez. Y es mejor regresar para aportar con lo que aprendan afuera que quedarse allá para siempre. Estamos entrando en un camino formativo de nuevas agrupaciones pacificadoras y creativas. En todos los niveles se va gestando un pensamiento y una mirada hacia el Bien Común de la Patria. El deseo profundo de los peruanos está germinando en lazos nuevos que deben hacer caducar los eternos modos de actuar de la corrupción."

Y concluyó:

"Es preciso y urgente, por ello, como nos ha indicado el Papa Francisco, un muy amplio “diálogo nacional” que “contribuya a la reconciliación y a la construcción de una sociedad más unida, próspera y fraterna”. Muy bien puede comenzar este diálogo por la escucha de las necesidades de todos los peruanos y peruanas, especialmente, de los lugares más empobrecidos y necesitados, y se pueda llegar a acuerdos justos y duraderos.

Con ello, vamos forjando un ánimo profundamente reconciliador basado en la justicia, que implica desarrollar nuestro ingenio creativo de peruanos sencillos, alegres y profundamente inspirados. También exige desechar todos los acuerdos ocultos que opacan nuestro futuro.

Viene un tiempo en que apreciaremos y alentaremos iniciativas geniales como las de José Andrés Razuri, que permitieron giros novedosos y fecundos en las situaciones más difíciles y adversas. Vivamos intensamente este tiempo y respondamos a la urgencia – urgentísima – de decir, “nosotros los peruanos” (Gonzalo Portocarrero). ¡Que viva el Perú! ¡Y felices fiestas para todos!".

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