San Pedro de Lloc  |  

Prisión Preventiva para Implicados en Robo de Computadoras en Institución Educativa Antonio Raimondi

Computadoras Raimondi



Fueron internados en el penal El Milagro los tres jóvenes involucrados en el robo de 10 computadoras de la I.E. “Antonio Raimondi” de Pacasmayo. El juez de Investigación Preparatoria de la Provincia de Pacasmayo, Luis Alejandro Pérez León, halló fundado el pedido del Ministerio Público que solicitó 9 meses de prisión preventiva contra Walter Alexis Vera Cojal (20), Jimmy Edwin Angeldones Hoyos (19) y Pedro Luis Pajares Vigo (18) por la presunta comisión del delito contra el patrimonio, en la modalidad de hurto agravado en perjuicio de IE Antonio Raimondi.

Según los actuados presentados por el Ministerio Público, que fueron evaluados por el juzgador, el 4 de julio a las 7.45 pm. el vigilante de la IE Antonio Raimondi, Jorge Luis Ventura Paredes, observó a una persona de sexo masculino que se encontraba cerca a los baños y se escondía, luego corría hacia las paredes del perímetro del colegio donde había otros dos sujetos sentados en una pared que lo ayudaban a subir.

El vigilante regresó, encendió las luces y vio que aparentemente todo estaba en orden. Sin embargo, a las 8.45 pm., el vigilante que tomaba el nuevo turno, Agustín Samuel Suárez Muñoz, en una ronda interna de rutina, vio que cerca al último pabellón reconoce a una persona que corría hacia el descampado en dirección a la pared, sube y salta a la calle. Se acerca al portón lateral y ve que una camioneta de la policía se detiene por el lugar.

puerta3.jpg?mtime=20180706233155#asset:82327


Suárez revisa los ambientes del colegio y al subir las escaleras del pabellón vio en el suelo un CPU. Se acerca a la reja de la sala de cómputo y ve que la puerta de madera estaba violentada y se habían sustraído computadoras.

Simultáneamente, efectivos policiales en un patrullero que se encontraba cerca del lugar había visto a un sujeto que saltaba de la pared. Este, al notar la presencia policial, comenzó a correr, obligando a una persecución e intervención. Se trataba de Walter Alexis Vera Cojal, quien fue conducido a la comisaría de Pacasmayo.

Al conocerse del robo a la IE, Vera Cojal finalmente habría confesado que cometió el ilícito con Edwin Angeldones Hoyos y Pedro Luis Pajares Vigo.

La policía, luego de realizar un operativo, encontró en la losa deportiva de La Trinchera a los dos implicados. Interrogados sobre los hechos, Pajares Vigo manifestaría que las computadoras fueron arrojadas a una casa abandonada. Ubicó el inmueble de donde la policía recuperó parte de lo robado. Por otro lado, el padre de Angeldones Hoyos se acercó a la comisaría para devolver otra parte de los equipos de cómputo, según actas de entrega.

cpu-raimondi.png?mtime=20180708231958#asset:82382


El ilícito cometido fue tipificado por el Ministerio Público como hurto con el agravante de haberse cometido en un inmueble habitado. Este hecho fue rebatido por la defensa de los imputados que señalaba que la IE Antonio Raimondi no es una “casa habitada”. Se pretendía aprovechar las atenuantes de esa figura.

El juez por su parte desbarató la tesis de la defensa señalando que esa figura primigenia ya ha sido esclarecida en nueva normatividad que ha cambiado el término “Casa habitada” por “inmueble habitado” y estaba claro que la IE Antonio Raimondi no es un inmueble abandonado sino un inmueble habitado por cuanto hay permanencia de personas, en este caso los guardianes.

“La calificación jurídica hecha por el Ministerio Público es correcta, de acuerdo a la modificatoria de la norma primigenia”, señaló el juzgador.

Con la denuncia hecha por la directora del plantel, María Teresa Hernández Jara, las declaraciones de los vigilantes, las constataciones policiales la comisión del delito quedó acreditado, señaló el juez y analizó los hechos con las posibles implicancias que sustentarían el pedido de prisión preventiva para los tres jóvenes.

La defensa de Vera Cojal incidió en que su patrocinado facilitó los nombres de quienes participaron con él en el hecho delictivo y buscaba ganar algún beneficio con una supuesta colaboración eficaz. Señaló que Vera Cojal facilitó datos para la investigación y el hallazgo de las especies robada.

El juez precisó que colaborador eficaz no es quien simplemente declara y en este tipo penal no aplica. En todo, dijo, podría ser confesión sincera, pero aquí, el imputado fue hallado saltando la pared, huyendo de la policía.

puerta2.jpg?mtime=20180706233153#asset:82326


Solo cuando se conoció del robo en la IE y las complicaciones sobre su detención, es que facilita información. No se tiene que de forma voluntaria concurrió a dar cuenta, dijo el juez. “Vera Cojal fue detenido en flagrancia delictiva (...) Que haya permitido que se recuperen los bienes le conviene, en cuanto a la reparación civil, y esto en todo caso se evaluará cuando se emita sentencia, que no es este caso”, dijo el juez Pérez León.

Por otro lado la defensa de Angeldones Hoyos señalaba que no se le intervino en el lugar de los hechos y que no había elementos que lo vinculen; solo la sindicación de Vera Cojal.

El juez recordó que el padre de Angeldones Hoyos devolvió parte de los equipos robados.  Jimmy Angeldones, en las investigaciones no prestó declaración, añadió el juez.

Ante el planteamiento de la defensa, el magistrado señaló que la norma penal prevé lo que se conoce como prueba por indicios.

“De acuerdo a la declaración de los guardianes solo se le reconoce a Vera Cojal y no a los otros dos, ni señalan que hayan intervenido. Pero uno de los guardianes señala que vio tres personas. Es el primer indicio. También se debe ver que 10 computadores, obviamente, una persona no puede sacar todo esto de un centro educativo por una pared. Hay indicio de participación de varias personas. En su declaración inicial Vera Cojal señala quiénes eran y los identifica como “Pepe” y “Jimmy”, que hacía de campana. Se les encuentra a los dos en la losa La Trinchera”, explica el juez. Ellos son los que finalmente facilitan la recuperación de los bienes. Ambos habían señalado insistentemente que no participaron y que ese día estaban jugando fulbito en la losa donde se les halló. Para el juzgador los actuados no son hechos casuales. “Son indicios de participación que el padre de uno lleve parte de lo sustraído y el otro dé cuenta del lugar donde fue encontrado el resto. Nos referimos a la carpeta fiscal. De acuerdo a esto, se da veracidad al hecho. Se establece la participación de los 3 procesados”, argumentó Pérez León.

Según la documentación que obra en la carpeta fiscal, Vera Cojal tiene ya una sentencia cumplida, hecho que complica su condición pues la pena de 8 años podría aumentarse a 12 años de prisión. La evaluación de su colaboración en la recuperación de lo robado tendría que ser evaluada y en todo caso la pena podría superar los 8 años. En el caso de los otros dos procesados, uno fue internado por robo pero luego absuelto, lo que no califica como antecedente. Sin embargo existen dos agravantes sobre los tres implicados. El primero haber cometido el ilícito contra una bien público, en este caso la IE Antonio Raimondi. El segundo la pluralidad de agentes en la comisión de delito. La pena definitivamente superaría los 4 años de prisión.

puerta.jpg?mtime=20180706233150#asset:82325


El juez acogió el pedido fiscal y dispuso el internamiento de los imputados al considerar que hay peligro de obstaculización del proceso pues podrían concertar para variar versiones, más cuando uno es el que sindica a otros. El juzgador puntualizó que la medida no es consecuencia de una mediatización del caso, sino que existe inseguridad en incremento en esta provincia y considera  imperativo aplicar con severidad acciones que contribuyan a recuperar la tranquilidad social.

La defensa de los imputados señaló que apelaría la medida de prisión preventiva.

Prensa

Sobre el autor

Prensa

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a prensa@undiario.pe y síguenos en @UNDiario