San Pedro de Lloc  |  

Damnificados de Onteré Giura y Cacique de Lloc Demandan Acelerar Reconstrucción

Las continuas informaciones respecto a los supuestos avances en las tareas de reconstrucción no se sienten, ni llegan de modo efectivo a las familias damnificadas de los asentamientos humanos Onteré Giura Ahumada y Cacique de Lloc.

Por desbordes del río Chilco, ambas localidades, y toda la zona sur de esta capital provincial, fueron arrasadas. Decenas de viviendas quedaron inundadas, mientras que otras se desplomaron, afectando a más de 120 familias, según la información oficial que se dio en su momento.

Las familias han recibido carpas que poco las protegen, por lo que han recurrido a palos, frazadas, restos de triplay, petates para improvisar su chocitas. Así viven desde que el agua se secó, a fines de marzo.

AH Onteré Giura


Un problema grave es la falta de limpieza pública. Los pobladores coinciden en señalar que tras la inundación, aunque se demoraron en actuar, las autoridades evacuaron las aguas y recogieron parte del desmonte. Pero luego no han continuado las tareas de limpieza. Y peor aún, el recojo de basuras es deficiente.

Pobladores de Cacique aseguran que sí pasa el camión recolector; pero vecinos de Onteré Giura se quejan por la falta de este servicio.

Quienes más abandono y olvido sienten son los damnificados del asentamiento humano Onteré Giura Ahumada.

Un grave problema que no ha sido atendido, a pesar de que se ha advertido desde el inicio de la emergencia, es la falta de servicios higiénicos. Los pobladores de Onteré Giura deben utilizar como baño los arenales, al fondo del lugar, en condiciones peligrosas e indignas.

Los niños acuden a la escuela pero enfrentan múltiples dificultades debido a que viven en medio de la arena y así es difícil hacer sus tareas y cuidar sus útiles.

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AH ONTERÉ GIURA

Lucy Yépez Pairazamán (33), AH Onteré Giura, narró que sus hijos sí van a la escuela pero hacia el final de la tarde y en la noche, es imposible estudiar por falta de energía eléctrica. Además los niños sufren continuas enfermedades bronquiales y alergias, por la tierra, la arena, y el frío. 

Muchos pobladores son trabajadores de campo, con lo cual es muy difícil recuperar su economía. "Nosotros trabajamos en el monte y sacamos para la comida y a veces que el colegio nos pide. El comedor nos da (alimentos); pero los problemas, esto y el otro ahí nada más estamos", añade.

"Aquí estamos viviendo como un basural, hartos microbios, los niños se enferman. Los primeros días vinieron a sacar todo lo que estaba mojado del huaico, pero desde ahí ya no, solamente una vez entraron, de ahí ya no veo y todo eso se quedó así".

Respecto de la posibilidad de una reubicación, comentó que rechazan ser desplazados a Chascarrape. "Nos quieren mandar a Chascarrape, cómo nos van a mandar hasta allá, imagine la movilidad para los estudios. Imagínese que si estando cerca no nos apoyan contimas será que nos manden al fondo".

"El alcalde nos ofreció muchas cosas pero nosotros no lo vemos, el alcalde debe de apoyarnos y no solamente cuando hay campaña. Hay demasiado frío", reclama.

Pidió a las autoridades una solución. "Lo único que queremos es que vuelva a ser como antes, un pueblito. Mire cómo estamos, algunos recluidos por las huacas y eso no es justo; queremos que nos apoyen y que no nos abandonen ... A mí me duele porque yo tengo mis hijos".

Vecinas de AH Onteré Giura


María Pérez Aguilar (48), pobladora de Onteré Giura reclamó presencia de maquinaria para limpiar el asentamiento humano; y la instalación de módulos apropiados para vivir. "Estamos viviendo en carpitas y nuestros niños que están estudiando se están enfermando, están con gripe tanto resfrío que hace ahorita".

Se quejó de la falta de atención de las autoridades. "No vienen las autoridades, ni el alcalde, estamos desamparados (...) el alcalde no nos da la cara".

En el lugar donde estaba su casa solo ha quedado un montón de arena, que ella no ha podido retirar a pesar de sus esfuerzos. "La máquina nos cobra 200 soles para que lo aplanen, nos cobran muy caro y yo soy padre y madre para mis hijos", dijo.  
Señalando una carpita, nos cuenta que vive allí con sus tres hijos. Y recibe alimentos del comedor, pero no sabe hasta cuándo será así. Sus niños de 13, 12 y 10 años acuden a la IE "Carlos Gutiérrez".

"Yo les pido a las autoridades que nos apoyen y que nos escuchen, estamos viviendo en carpas, en este frío y que tengan conciencia y nos ayuden, no tenemos con qué arreglar nuestras casas", demandó.

María Celinda Bances Yépez (43 años), AH Onteré Giura cuenta que en su carpa viven alrededor de 10 personas. Como todos los demás se alumbran con velas.
Igual que sus vecinos, recoge agua de una tubería improvisada pero no pueden enfermarse, y si eso ocurre, les toca curarse con el tiempo, porque recursos para médicos no hay, y no han vuelto campañas de atención médica. 

"Esto es pura contaminación, nosotros lo botamos por ahí en bolsitas", responde cuando se le pregunta por el servicio de baja policía municipal.
María González vive con seis personas más. También trabaja en el campo "Tengo que salir al campo a trabajar, trabajo dos veces a la semana, a veces no hay trabajo; y como todo el campo también se lo llevó el agua no hubo trabajo", expresa. 

"Como no nos hacen caso, ya nos hemos cansado. La ayuda viene a veces de Guadalupe, Jequetepeque, de provincias más lejanas que de acá ... Nos traen ropa, pero no de parte de las autoridades. Queremos que nos vengan a ver, que vengan a limpiar y traigan ayuda, porque los grillos pican la ropa", insiste.

Brígida Gonzáles en AH Cacique de Lloc


AH CACIQUE DE LLOC

Alfonso Mostacero Alva (67 años) poblador del AH Cacique de Lloc manifestó su preocupación porque podrían quedarse sin alimentos. La misma preocupación embarga a sus vecinos del AH Onteré Giura.

"Hay un comedorcito que nos ha dado el gobierno pero ya se va a vencer porque solamente es por dos meses. Hay novedades de que va a haber reuniones con el alcalde para que nos den alimento por dos meses más".

Don Alfonso perdió su casa y todo lo que tenía, también los animalitos que criaba.

"Perdí mis gallinas, mis colchones ... No puedo trabajar porque estoy mal de las rodillas. Con él viven 8 personas, de los cuales 3 son niños.

Considera que lo que más necesitan son los módulos de vivienda, medicina para los que están enfermos, y mejorar las comunicaciones. Sin energía eléctrica están prácticamente aislados. "Esto ha sido una desgracia", dijo.

AH Onteré Giura


María Casquín Cholán, AH Cacique de LLoc, recuerda que  de "la municipalidad de San Pedro nos dijeron que nos iban a dar techo propio, después dijeron que iban a dar casas de madera, de aquí a dos meses. Pero después a una vecina le comentaron que no iban a ayudar acá, todavía, porque iban a trabajar en el cerro Chilco y le dijeron que si sobraba plata recién venían para acá".

A pesar de las ayudas que han recibido, dijo que necesitan cocinas porque actualmente cocinan con leña. Una queja reiterada es la falta de módulos provisionales para viviendas y la falta de energía eléctrica.

Brígida Gonzáles Curi (31),  da gracias a Dios porque su esposo tiene trabajo y eso le permite pasar con más tranquilidad la situación y puede enviar a sus hijos a la escuela. Acuden a la IE Carlos Gutiérrez. 
Narra que el Pronoei funciona en un local comunal.  "El Pronoei se cayó y en el local comunal dieron un espacio a los niños. Y todo está amontonado, eso no es un comedor sino para reuniones. El alcalde dijo que no había plata para hacer aunque sea un módulo para el Pronoei".  

María Casquín en medio de carpas en AH Cacique de Lloc


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