San Pedro de Lloc  |  

Yaku: Pobladores de Provincias de Pacasmayo y Chepén Viven Emergencia tras Diluvio

Se requiere inmediata atención del Gobierno Regional de La Libertad y del Gobierno Central

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Un panorama desolador es el que se vive en las provincias de Chepén y Pacasmayo como consecuencia de las lluvias del primer día de tres, anunciados por el Senamhi, debido a un fenómeno climatológico originado por el ciclón Yaku.

Las lluvias comenzaron la tarde del jueves 9, principalmente en las localidades de toda la provincia de Chepén, así como en San José, Guadalupe y Jequetepeque. Tuvieron un descenso y se reanudaron en horas de la noche con inusitada fuerza afectando también a Pacasmayo y San Pedro de Lloc.

Pese a la fuerte lluvia nadie podía presagiar lo que seguiría. En apenas dos horas, el centro de Pacasmayo -desde el Malecón hasta el jirón Washington; y desde la Av. 28 de Julio hasta Junín- quedó completamente inundado.

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Fuente: Arq. Christian Arbaiza Mendoza

Dependiendo del nivel de las calles, las aguas alcanzaron hasta 90 cm de altura. Varias personas tuvieron que ser evacuadas a sitios más seguros. Las pérdidas económicas son incalculables. Hay negocios y viviendas completamente inundados. Además de los espacios públicos como la Plazuela Callao, Plazuela Miguel Grau, el parque infantil que prácticamente sucumbió bajo las aguas.

El Malecón Grau sirvió de aliviadero para la inundación. Por las gradas de las pérgolas el agua discurría hacia el mar, en un fenómeno que nunca se había visto en Pacasmayo, por lo menos, entre los estudiosos de la historia.

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Fuente: Arq. Christian Arbaiza Mendoza

El recuerdo más reciente que se tiene es la inundación de enero 2020, por el desborde de la acequia, pero entonces las aguas alcanzaron los 60 cm de altura aproximadamente, esta vez fue mayor.

Los daños en la parte alta de la ciudad no son menores. Si bien es cierto el agua tiende a discurrir hacia el centro de la ciudad, las viviendas en la parte también se vieron severamente afectadas.

El fenómeno del Niño del año 2017 no provocó el daño registrado en la torrencial lluvia de este jueves 9 de marzo.

Es de imaginar los daños en las viviendas de adobe y quincha. Paredes remojadas, techos que se desprendieron, desagües colapsados.

Los reportes de las familias en los sectores de La Greda, El Progreso, Las Palmeras, son también muy preocupantes.

Los pedidos de auxilio llegaron de diferentes barrios pidiendo ayuda para evacuar viviendas, para evitar que el agua ingrese a las viviendas lo que resultó prácticamente imposible.

Se tiene que llamar la atención sobre el daño que generan los conductores de vehículos que sin el menor reparo, ni consideración hacia los vecinos, conducen a alta velocidad y provocan olas que inundan las viviendas.

Los daños a nivel de las localidades de las provincias de Chepén y Pacasmayo son muy similares ya que las ciudades no están preparadas para el volumen de la descarga pluvial que se ha visto.

Las personas trataron de pedir ayuda, recurriendo a los teléfonos de servicios como comisaría, seguridad ciudadana, hasta a los bomberos, que poco podían.

En San Pedro de Lloc, los desagües colapsaron por las lluvias, las calles como Constitución con San Pablo, Callao, San Carlos eran lagunas.

Igualmente familias de Santa Lucía, PJ San Pablo, Las Maravillas, Buenos Aires.

Las personas pedían que las autoridades municipales abrieran las tapas de los buzones de las calles para ayudar a liberar la inundación.

Los recuerdos del Niño Costero del 2017 llenaron de temor a familias de Cacique de Lloc y Onteré Giura que reclamaban conocer el estado de la Quebrada Cupisnique, mientras trataban de protegerse de la torrencial lluvia que inundó calles y casas.

En Chocofán los desagües colapsaron, tal como ocurrió en todas las localidades. La falta de asfalto en varias calles provocó barro profundo dificultando el traslado de las personas.

Jequetepeque, Guadalupe y San José viven similares situaciones a lo descrito. Algunos reportaron graves daños en paredes con riesgo de colapsar. En San José, nos reportaron que las bocacalles que bajan a la acequia se han convertido en zanjas, como ocurrió con el fenómeno del Niño.

En Chepén, las calles también se inundaron, y muchas familias evacuaron viviendas buscando refugio en amigos. Hay decenas de casas afectadas. La peor parte la llevaron asentamientos humanos y pueblos jóvenes donde las casas se llenaron de agua en aproximadamente 70 cm. de altura.

En Pueblo Nuevo, el alcalde Ruperto Suing Barrueto comunicó que el Río Conejo se desbordó y se unió al Río Chamán alimentando un huayco de proporciones que ponía en peligro a los AAHH Alto San Ildefonso, Tahuantinsuyo, Nueva Esperanza y Los Parques.

El valle Jequetepeque vive una emergencia para la cual no están preparadas ni las familias ni las autoridades locales. Urge el apoyo del gobierno regional y del gobierno nacional.

Fotos: Christian Arbaiza

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