Entrevista a Jefe de Depincri Pacasmayo, Hugo Olano Mendoza, Ex Integrante del GEIN que Capturó a Abimael Guzmán
A 30 años de la captura del genocida líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán Reinoso, ocurrido el 12 de setiembre del 2022, el jefe del Departamento de Investigación Criminal de Pacasmayo (Depincri), capitán PNP Hugo Olano Mendoza, recordó pasajes de lo que fue el hito máximo de la “Operación Victoria”, trascendental fecha para la pacificación del país.
Olano Mendoza fue parte del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la PNP, sirvió con profesionalismo al país y hoy sirve en Pacasmayo.
Últimas Noticias lo entrevistó para conocer algunos aspectos de aquel hecho histórico en el que tuvo participación siendo un joven policía; así como de su trayectoria como oficial de la PNP, al servicio del país.
Últimas Noticias: Capitán Olano, usted integró el Grupo Especial de Inteligencia de la Policía Nacional, unidad que capturó a Abimael Guzmán; pero hay un inicio personal en su carrera. ¿Cómo es que usted se decide a ser policía?
Hugo Olano Mendoza: Soy raimondino, pacasmayino de nacimiento. En el año 83 y 84 enrumbé a la ciudad de Lima, como todo provinciano, para lograr estudios. Pero siempre había querido ser policía, y lo logré en el año 87. Ingresé a la Escuela de Suboficiales del Cusco; luego postulé a la Escuela de Oficiales en el 89, y egresé en el año 1992.
UN: ¿Tuvo alguna motivación especial en su juventud, que le hizo ver a la policía como una meta profesional?
HOM: Creo que eso es una decisión que nace de cada quien. A través de las experiencias, la juventud; porque yo no tengo familiares policías.
De la Escuela salí de alférez, a los 25 años. Me mandaron a prestar servicios a DIRCOTE, y nos mandan a conformar el grupo GEIN, un grupo de inteligencia. La mayoría no quería, porque trabajas casi las 24 horas. Trabajamos a partir de las 5, 6 de la mañana. No descansamos hasta el ‘objetivo’. Decíamos ‘objetivo’ a las personas a las que hacíamos el seguimiento. Estos señores, que eran terroristas, caminaban las 24 horas. No dormíamos. Llegaban a sus domicilios, salían a las 6 de la mañana, hacían su trabajo en su partido todo el día; para allá, para acá, hacían contactos. Llegaban 10, 11, 12 de la noche a descansar, y al día siguiente nuevamente estar con ellos. Trabajamos de lunes a domingo. Pero uno se va acostumbrando al ritmo; y así estamos los 82 integrantes del GEIN.
Es así que en esa época se logró la captura de este genocida. El éxito, en gran medida, ha sido porque la mayoría de nosotros éramos solteros. Muchachos de 25 a 30 años; entonces, no teníamos la carga familiar. Había la facilidad, ya que uno no llegaba a su casa todo el día.
UN: Recuerda en ese tiempo de trabajo, alguna situación especial, más allá de la misma captura de Abimael Guzmán.
HOM: Todos los días los seguíamos. Hubo policías muertos, coches bomba, fue un desastre. Pero nosotros estábamos detrás de ellos.
UN: Los instrumentos tecnológicos de apoyo de esa época era diferentes a las actuales…
HOM: En esa época no había celular, solo había el teléfono de casa. No había el celular para tomar fotografías, pero nos adaptamos. Nosotros manejamos una radio del tamaño de una botella. Teníamos que ocultarlo.
UN: El régimen de trabajo, 24 horas, los 7 días de la semana, haciendo seguimiento, suena agotador
HOM: Por el mismo trabajo, de seguir a un sujeto de estos, nos daba más fuerza. Cuando lo perdíamos nos sentíamos mal; porque el ‘objetivo’ se escapaba. Por ejemplo se metía al centro de Lima, imagínate la cantidad de gente. Basta una pestañada y ya no lo encontrabas. Allí nos sentíamos mal, después de seguirlos todo el día. Pero nos daba más ganas de trabajar. Yo le agradezco bastante la enseñanza de nuestro amigo Benedicto Jiménez Bacca; una persona que nos daba esas ganas, ese entusiasmo de trabajar.
UN: ¿Ese equipo de 82 agentes se mantuvo desde la creación del GEIN hasta la captura de Abimael Guzmán?
HOM: Para la captura fueron algo de 87. Otros salieron por sus situaciones de estudios, por ejemplo entraban a cursos mayores. Tenían que irse, hacer estudios, pero ellos también vinieron de atrás. Al día de la captura se mantuvieron 87, 88.
UN: Entendemos que el trabajo fue bajo una reserva extrema…
HOM: Era como una comisaría. Había gente en la calle; gente en oficina que procesaba y direccionaba la investigación. Osea, nosotros llevábamos el día a día, que era la información, a donde iban, con quien se encontraban, dejábamos un informe en la oficina, y en la oficina ya hacían el análisis y todo eso, se hizo un engranaje tal, que se llegó a la captura.
UN: ¿Se dedicaban solo a la consecución del objetivo? ¿No atendían ningún otro asunto?
HOM: No recibíamos denuncias, no había investigación aparte. Solamente nos dedicamos a eso. Era la ubicación y captura del camarada Gonzalo. Se tejían muchas historias, que ya murió, que estaba por Francia; por todos lados estaba. Pero hasta que no lo vimos, no lo creíamos.
UN: En el seguimiento a sus objetivos, ¿ocurrió lo que se decía, que se mimetizaban en la calle, entre la población?
HOM: Se daba más que todo en los puestos fijos. Puesto fijo, era cuando teníamos la casa del ‘objetivo’, en la calle, parados en las esquinas, llamaba la atención. Se trataba de buscar un puesto fijo. Muchas veces alquilamos departamentos, cuartos; a veces te ponías con tu carreta a vender frutas. También usamos lo que eran los guachimanes. Se buscaba una empresa y se ponía uno de guachimán. Siempre se usaban esas cosas de acuerdo a las circunstancias.
UN: ¿Tuvieron bajas?
HOM: No hubo ninguna baja. No hubo heridos. Nada.
UN: ¿Posteriormente?
HOM: Ahora tenemos tres fallecidos. Uno falleció con el covid. Después un mayor que ya pasó a retiro, se puso a laborar como piloto y chocó su helicóptero y murió. Otro falleció por salud.
UN: ¿Cómo recuerda el día de la captura de Abimael Guzmán?
HOM: Esa noche, a nosotros nos repartieron varios objetivos. Cada vez que nosotros íbamos a intervenir, eran varios sitios. Yo recuerdo que esa noche estaba en el Parque de Los Bomberos en Lince; y escuché la noticia a través de la radio. Teníamos la radio abierta y se escuchaba. Comunicaron la captura del sujeto, y todos fuimos hasta allá. Me asignaron con otros compañeros para conducirlo y llevarlo hasta la DIRCOTE. Lo vigilé hasta las 8 de la mañana del día siguiente.
UN: ¿Hablaba? ¿conversaba?
HOM: Lo que pasa, es que yo recién salía de la Escuela de Policía. No tenía conocimiento de las ideas de este.
UN: ¿Percibió cómo era la personalidad de Abimael Guzmán?
HOM: Estaba sereno. Conversaba de acuerdo a lo que él apreciaba. Recuerdo que decía, “aquí no hemos perdido la guerra”. Él nunca bajó la cabeza, y siempre salía tratando de dar un mensaje. Nunca se derrumbó, nunca se quebró. Me hizo un escrito, me lo firmó, por allí se me perdió; tengo una fotografía
UN: Pese a lo que dijo, fue un golpe casi mortal al senderismo…
HOM: Allí comenzó la caída. Aparte, al mes siguiente capturamos a Martha Huatay. Después ya se separa el GEIN. Por razones del comando.
UN: ¿Considera que el GEIN debió continuar ese trabajo?
HOM: Debería haber persistido, con esa forma de trabajo. Por ejemplo, la DIVIAC está haciendo ese tipo de trabajo, tiene la forma. Así también deberíamos formarnos para trabajar contra los extorsionadores, que para mí, es terrosirmo. Porque, ¿qué es terrorismo?
Causar terror, una llamada. Aquí viene gente llorando, gente que tiene miedo, porque les mencionan a su hijo, que estás por acá, que te estoy viendo; esas cosas. A toda la familia la quiebra.
UN: Para usted la analogía es clara. Extorsión es terrorismo.
HOM: Debemos tener el sistema para saber a quién pertenece el número telefónico del extorsionador. Desde donde se mandan los mensajes extorsivos, para luchar con eso. No tenemos esa arma.
UN: ¿Usted considera este tipo de terrorismo merece una atención similar al terrorismo de Sendero?
HOM: Se necesita una atención inmediata de parte de las altas esferas de las autoridades. No podemos permitir que los ciudadanos, basados en el miedo y el terror, estén dando dinero a estos sinvergüenzas. No podemos permitir eso.
UN: Qué mensaje le deja a la comunidad
HOM: El policía está para servir, no para servirse. Los policías tienen que trabajar por sus ciudadanos, así como el GEIN. Un trabajo anónimo, porque nadie sabía que existía, hasta que se logró la captura. Ahora el GEIN es parte de la historia, y soy parte. Me siento orgulloso de haber pertenecido a ese grupo que inició la caída de ese grupo terrorista.
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