En Accidentada Reunión se Ofreció Poner Operativo el camal de Pacasmayo
Luego de una accidentada reunión, finalmente el alcalde de Pacasmayo César Milla Manay llegó a acuerdos con los comerciantes de carnes del Mercado Zonal, para enfrentar la problemática derivada de la clausura del camal por disposición de Senasa, desde el 17 de octubre.
La cita convocada para las 4 de la tarde en el salón de actos de la MDP tuvo momentos iniciales de tensión debido a la inexplicable disposición de “la superioridad” de pedir a los asistentes que entreguen sus celulares. La protesta no se hizo esperar por los ciudadanos que consideraron una medida fuera de lugar y abusiva, sin justificación. “Acá hemos venido a dialogar. De dónde sale esa disposición. No hay nada que temer de lo que se va a hablar aquí. A qué le tienen miedo”, protestaron los maceros.
Con la entrada del alcalde a la sala, el absurdo requerimiento fue cambiado a apagar celulares y luego obviado. Así se inició la cita.
El alcalde dio la bienvenida y ofreció una reunión en buenos términos.
Luego de una breve introducción, en la que recordó la situación general de los mercados, en los que dijo encontró deudas de los comerciantes por más de 570 mil soles, dio pase al empleado Enrico Castañeda Casanova.
Castañeda, al que llamó “coordinador de asuntos sociales”, intentó justificar que tras dos años de gestión municipal sí habían actuado frente a los problemas de camal y mercados. Su inacabable perorata culpando al periodismo y al ciudadano pacasmayino Eduardo Llerena, a quien acusó de haber pagado la llegada de periodistas de ATV para que aborden la contaminación ambiental y se desprenda el cierre del camal, fue interrumpida por el ingreso a la sala de tres mujeres portando cartulinas que secundaban las acusaciones de Castañeda. Este hecho inmediatamente fue reconocido por los maceros como un show montado por la gestión municipal. Esto generó una reacción inmediata de la mayoría de comerciantes que se pararon de sus sillas y comenzaron a abandonar la sala cuestionando la manipulación de la situación, con fines de empañar una reunión a la que llegaron confiando que sería productiva, con arribo a soluciones, no a más conflictos.
Un completo desorden imperó en la sala con acusaciones contra los municipales por el vergonzoso episodio. Uno de los maceros que quedó en la sala reclamó directamente al alcalde por el deleznable manejo de la reunión.
El gerente municipal Alex Coronel Inga, el funcionario de fiscalización Roger Burgos y el administrador de camal y mercados, Roger Coronado salieron a la Plaza de Armas a donde se habían dirigido la mayoría de los maceros. Intentaban retomar el diálogo, mientras recibían los reclamos por la posición municipal.
Luego de un tenso cruce de palabras con dichos empleados municipales, los ciudadanos decidieron volver a la sala con la condición de que se aborde el tema puntual; que los funcionarios dejen los lamentos y de echar culpas por un problema que si bien es cierto se arrastra hace varias gestiones, no se admitía que a dos años del gobierno actual se haya tenido que llegar a un cierre de camal por infracciones ambientales. Recordaron que si Senasa, Oefa, ANA y Marina de Guerra han intervenido ante el requerimiento del ciudadano Eduardo Llerena es porque hallaron fundado su pedido respecto de la contaminación que generaba el camal, y esa era responsabilidad municipal. Añadieron que si bien es cierto el camal producía contaminación, es igual o mayor la contaminación de chancherías clandestinas que se ubican a pocos metros de las viviendas de los reclamantes; pero nada se hace para erradicarlas.
Los comerciantes de carnes también hicieron referencia a que cuando el administrador de mercados les comunicó el cierre del camal, dijo que era por 10 días y que ya estaba en camino la solución del vertimiento de sanguaza al mar con la instalación de un biodigestor.
El alcalde Milla confirmó se tenía pensado esa solución, pero dijo no se continuó por la repentina clausura del camal. Aseguró se habían realizado todas las gestiones, pero se paralizó debido al cierre del camal.
Luego del insistente pedido de los maceros de alcanzar una solución pues resulta insostenible continuar recurriendo a San Pedro de Lloc para usar su camal, el alcalde ofreció emprender todos los esfuerzos para devolver al servicio al camal, y que se retomaría la instalación de un biodigestor. Pidió a los comerciantes de carnes que participen en la solución planteando su necesidad en reunión a la que se convocará a Senasa y a los entes relacionados con el cierre. No se especificó en cuánto tiempo se podría hallar solución pero se ofreció que hoy mismo se trabajaría en ello.
Además Milla planteó que, en una acción paralela, con miras a resolver la reubicación del camal a mediano plazo, se materializaría la instalación de una “réplica de camal con planchas de armado rápido”. Esa solución, agregó el alcalde, se podría tener instalada en 2 meses en la zona de la salida norte de la ciudad, cerca a la ex sede de la UNT.
Los ofrecimientos fueron recibidos con cautela por los maceros, esperando que se conviertan en hechos.

