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Chepén: 671 Libros Desaparecieron de IE "Carlos A Olivares"

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En circunstancias que son materia de investigación, para establecer responsabilidades, desaparecieron 671 textos destinados a alumnos del nivel secundario de la IE “Carlos A. Olivares”.

Nadie se explica cómo ocurrió esta misteriosa pérdida y cómo han venido recibiendo clases los alumnos de los diferentes grados sin tener los textos que remite el Ministerio de Educación. Este material de trabajo es distribuido gratuitamente en todas las instituciones educativas públicas de todo el país.

La desaparición fue confirmada por la directora de la Ugel Chepén, Ruby Marilú Fernández Castañeda. En entrevista concedida a Ultimas  Noticias manifestó:

“Del ‘Carlos A. Olivares’ vino a hacerse una denuncia de que había una pérdida de libros. Son libros que han llegado el 2015 para los alumnos, aparte no estaban siendo utilizados. De acá fue una Comisión; en esa fecha yo me encontraba en la ciudad de Lima pero fue el señor Videlmo Pérez que se quedó encargado de la dirección, es jefe de AGP y constató, según las pecosas, que había pérdida de libros, exactamente 671 libros. Además de encontrar que faltaban estos libros también se ha determinado que estaban envueltos, ni siquiera los han usado. Esa es una responsabilidad bárbara porque son materiales que se envían para aprendizaje de los chicos y los han tenido guardados prácticamente. Son textos de trabajo, una serie de textos de trabajo. Allí hay mucha responsabilidad, negligencia por parte de las personas que han estado encargadas, se levantó un acta y lo que hemos hecho es pasar a la Comisión de procesos para que se haga la debida investigación (…) para ver qué fue de los libros, cómo sucedió, cómo desaparecieron de la institución y porqué  la irresponsabilidad de no darles uso”.
Ruby Fernández

Ruby Marilú Fernández Castañeda, directora de Ugel Chepén

Al expresar nuestra preocupación acerca de cómo venían trabajando los profesores si  los alumnos carecían de esos textos (lo que evidenciaría una cadena de responsabilidades porque tampoco en el monitoreo que deben hacer los especialistas se detectó la falta) manifestó:

“Eso es lo que yo no entiendo. Hay una cadena de responsabilidades, tiene usted razón. Acá, los especialistas tienen que verificar el debido uso de estos documentos porque cuando el Ministerio manda, ellos hacen un seguimiento. Vamos a esperar lo que diga la comisión investigadora para ver las responsabilidades que han cubierto estas personas que de una u otra manera están involucradas. Esperemos que sea lo más rápido y que se vea luces en este caso”.

No descartó la posibilidad de que el problema se repita en otra u otras instituciones educativas. Pero, en el tiempo que tiene en el cargo (desde el uno de agosto) era el único caso.

“Lo que sí siempre hay es que faltan libros para los chicos, no se cubre (el total), dejamos de atenderlos”.

La directora que formuló la denuncia es la profesora Sonia Martos Cachi quien  ingresó después del profesor de apellido Hinostroza, precisó.

Al insistir en nuestra duda de cómo es que esos profesores enseñaban sin que los alumnos dispusiesen de los cuadernos de trabajo, opinó: 

“Allí también vamos a ver las responsabilidades del docente que sabiendo que había llegado un material educativo por qué no darle uso. En el acta solamente se ha levantado lo que se ha encontrado, no se ha llegado a más porque esto ya va a Comisión de procesos para determinar las responsabilidades, para ver por qué  sucede esto. Los docentes allí también tienen  una gran responsabilidad puesto que sabían la presencia de estos documentos y (debieron preguntar) donde está el material para (emplear) en sus horas de trabajo, sus planificaciones, en la parte pedagógica. No se ha conversado con los docentes de la institución (sobre el particular), solamente con la directora y con los encargados que en esa época estuvieron en la dirección de la institución”.

Coincidió con nuestra apreciación de que era un duro golpe para su llegada como directora de la Ugel.

“Claro, imagínese, llegar y encontrarnos con esta situación. En el 2015 han llegado los libros, pero recién se han percatado. En el acta está que estos materiales llegaron en el 2015 y han estado almacenados, y no se les ha dado uso. No debieron perderse, debieron estar allí”.

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