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Pacasmayo, sábado $ de agosto del 2000
Director
: Alberto Ballena Sánchez
Of. de Redacción :
Jr. Dos de Mayo NO. 33, Pacasmayo
BATALLA DE JUNIN Y
JOSE A. RAZURI
an Pedro de Lloc y la provincia de Pacasma-
yo recordarán mañana a la egregia figura
del coronel José Andrés Rázuri, el triuntador
de Junin. Fue gracias a su talento como es-
tratega que la Batalla de Junín se decidió a
_ favor de las fuerzas patriotas cuando todo
parecia estar perdido.
A 176 años de esa jornada, la actuación de Rázuri sigue
vigente en la historia del país y en particular de nuestros
pueblos. Su imagen como ciudadano y como militar.
Rázuri fue de los que estuvo en primera línea en la lu-
cha por la independencia. Su vida fue un ejemplo de
patriotismo. Está entre los próceres que luchó por nues-
tra independencia. Apenas enterado de la llegada del
general José de San Martín a Huaura, en 1820, marchó a
su encuehtro para incorporarse a las fuerzas patriotas.
El entonces sargento Rázuri proclamó la independencia
en su tierra natal, San Pedro de Líoc, a inicios del año
de 1821, cuando ya lo habían hecho, en diciembre de
1820, Trujillo y Lambayeque.
Estuvo siempre presente en las jornadas de lucha desde
que se iniciara la batalla por lograr nuestra independen-
cia. Fue en Junin donde revela todo su genio militar. No
es que desobedeciera órdenes. Rázuri percibió que la
salvación del escuadrón que se enfrentaba a los realis-
tas en Junín aquel 6 de agosto de 1824 era casi imposi-
ble.
Sin embargo, él vio clara una oportunidad de triunfo y
actuó por iniciativa, consciente que de ese resultado
dependía el destino no sólo del Perú sino de América,
de la libertad del continente.
Fue entonces que Rázuri dicta orden de atacar por su
cuenta, dejando de lado la que le ordenó la retirada.
Atacó por la retaguardia con el comandante Suárez al
frente flanqueado por los tenientes Rázuri y Raygada. Cl
ataque se produjo por la retaguardia de las tropas rea-
listas, por donde menos esperaban tos españoles lo cual
provocó total desconcierto. Fue el talento militar del
ilustre sampedrano el que avizoró las posibilidades de
triunfo.
Por eso, al evocar a Rázuri rescatemos de él, ese espiri-
tu impetuoso para hacer de la provincia to que él y
nuestros antepasados quisieron, una tierra de gloria y
progreso.
Reflexiones acerca
del teniente Rázuri
La guerra. seguramente unc de los fenomenos mas
complejos de la humanidad, 51 bien es cierto que res-
ponde a principios inmutables, sea que se leve a cuho
en la forma primitiva y elemental como ¡a que protago-
nizaron Cain y Abel; o ubiizando los medios modemos
que ta ciencra ha puesto en manos del hombre, tal como
acabamos de ves en la breve conbenda del Golfo Per-
sico, aquel tendra que valerse de procedimientos que
respondan a factores sumamente vanables y de pro-
nóstico aleatono Por elo es que el fete. cualquiera sea
su jerarquia, debera tener siempre en mente una o mas
excepciones a la regía para procede: como mejor san-
venga. tal croemos fue el caso del Tcruertte Razun en
Junin
Ya en una ocastón, esa glona de la humanidad
que fue el flósofo español Don Miguel de Unamuno,
manifestó «La discipina termina alli donde commenza ta
conciencia», Eso, n; mas fu menos, fue el fenomeno que
acontecio la tarde del 6 de agosto de 1824 en la pampa
de Junin Seguramente en este instante decisivo. la má-
gación y el coraje del Teniente Rázun: lo ubicaron en
el pedestal de los heroes que forjan la histona de los
pueblos
Han transcurrido ya, más de ciento sesenta años
de aquel notable episodio de nuestra gesta
ertrancipadora, han quedado muchos testrmontos de ese
glorioso hecho de nuestra dificil tucha por la libertad,
también han quedado muchos tesbgos de la accion del
Teniente Rázuri en Junin y de su valoso accionar en
Ayacucho, donde gracias a su mtetigente y corajuda
actitud al Servicio de ta Division La Mar. obluvo ct grado
de Capitan otorgado por e! Marrscal de Ayacucho Jon
Antonio Jose de Sucre Su grado de Mayor lo gana
luego de tanlo guerrear en el Altplano y el Alto Peru,
para reducir a Olañeta hasta que todo quedo terminado
con la muerte de este bravo caudillo español, en la batta
de Tumusta
A estas alturas de nuestras refiextones, been
vale la pena detenernos para formular algunas
interrogantes de bpo especualtivo a postenor. de la ac-
cion de Junen, transcurridos tantos años cuando el paso
del tempo y la lejania de tos aconiecimer.tos nos pro-
porcionan la perspectva suficiente para tratar de ser
imparciales en nuestras apreciaciones
AUSENCIA DE CASTILLA
Imagmnemos por un momente cuei tubiase sido
la actitud de la caballeria patnota comandeds por Castilla
luego del tnunto del 6 de Agosto. ante un enemigo po-
seda por el pánico, que no amaba sino a hua y hu 81
como debió haber sido los «Husares del Peru» ahora
convertidos en «Husares de Junin», hubresen estado
comancados y 3u legitimo jele el Tote Cri Ramon
Castilla”
Luego de la accion, con los escuadrones ya
tehechos y contando cer la caballeria de los
«Montoneros» no se hubiese miciado una persecusión
afondo, o cuando menos mantenido ot contacto durante
la noche del 6 at 7 de Agosto, agravrndo senamente la
siluación del enemigo que huía desordenada e
«efrenablemente? No hubrese sido ¡ usible acaso, ante
un enemigo que perdió en su fuga tres mi hombres
entre desertores, hendus enfermos ugotados, etc ade-
mas de cosiderable cantidad de matonal de guerra. ante
un enemigo que cubno la astancia de ciento sesenta
kilómetros que separan Jauja de Huayucacha, en dos
dias de marcha casi sn descanso Ante un enemigo que
ya comenzava a des sonas muestas de mdiscipima, a
tal extremo que el General Maroto. Jefe de la Divmón
de Infanteria, se enfrento a Canterac por oponerse a
continuar una huida precipitada, sm motivo que la jusb-
ficara, siendo destituido de su mando y enviado al Cuz-
60 bayo arresto, a ordenes del Manscal Valdez Ante un
enermgo que daba todas estas muestras de desmoralr
de la actuación
zación.
que mcita-
ban a los
habitantes
de tos
pueblos S E
por donde $e
pasaban +
despavo-
ndos, a
perderle
el miedo
atávico
que por
siglos ha-
bian sent-
do por
aquellos ¿q
hombres
que huian perseguidos por sus hermanos que los he-
bian derrotado sin atenuantes en Junin
Hubiese sido posible, os preguntamos, dar la
batalla final en algun punto de este imeranc, jalonado
por un rosano de manifestaciones de pamco sea un
Huayucachi. lzcuchaca, Huanta o Huamanga en con-
ciones sumamente ventajosas cuatro meses antes del
9 de Diciembre de 1824?
JUNIN PREAMBULO DE AYACUCHO
Se ha dicho siempre que ta accion de Junin fue el preám
bulo de la batata de Ayacucho Esta afirmación indscu-
tbilernente cierta, May que apreciarta no solamente des-
de el punto de vista cronolagaco Jun el 6 de agoste y
Ayacucho el 9 de diciembre, ambos acontecimientos cn
1824, no hay pues la menor duda al respecto
Lo que mteresa es observar como despues de
ta debacle que signtico para los reatstas ta denota de
Junin cuya consecuencia hemos mencionado
suscmtamente y pese e prolangedo descanso de 120
dies, protegidos primero por el ro Pampas y luego par el
Apunmac. que les proporcionaron una eficaz segundad,
esas tropas comandadas por jetes aguerridos con ampha
expenenca en tos menesteros de la guerra, conocedo-
res imnuciosos de los terrenos en los que actuaban, y
pnincipalmente contando con una superioridad numanca
del 62% en efectos y once pzas de arillena, frente e
dos de tas fuerzas palictas perdero:: sin atenuantes la
batafa de Ayacuuhc y consecuentemente su dormno en
esas posiones de ultramar, ten vabosas para los intere
ses de España
Desde luego. no pretendemos anshzar con rr-
nucosidad los pormenores de estos acontsarmienios. paro
sm pretender hacerlo por la s:mple observación de alas,
podemos llegar a la conclusion de que tue el factor moral
arma fundamental en la guerra, el que ncino la vectona.
en fuvor de las armas paínotas, convirtiendo de este modo
el turno de Junin en el mensaje alentador que elevo su
moral hasta el cielo. a la vez que derrumbo por el sucio la
de les tropas realistas
Las energias fisicas del soldado se pueden rocu-
perar con un descanso y albmentación adecuados, paro
la moral perdida en la forma como sucedió luego de to
derrota de Junin, necesita no solo de elementos materia
las para recuperarsa, sino fundamentalmente de factores
anímicos ycorvicciones muy Írrr.es respecto a la causa
que se defiende. factores que según parece habian des-
eparecido en la mente de los Generales del Rey
Demos por concluidas estas reflexiones en a-
den especulalwvo, para regresar al terreno de la resbdad
en la que le tocó actuar a nuestro personaje, el Coronel
Razun, protegonsta princpal y motiva de esas páginas
(Tomado de la obra Coronel José Andrés Réxur:
Esteves, Prócer de la Independencia. Autor Cap. Cab
EP Abelardo León de la Fuente)
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