a A
» Alberto Ballena Sanchez
Jesús Calderón Aranda
dr. Dos de Mayo N? 33
522060 - Pacasmayo
Director
Jefe de Redacción :
Of. de Redacción :
Teléfono :
___MMMMN¿AAXNNNNA HA
DEFENSORIA DEL
PUEBLO Y UNA QUEJA
os cañicultores de nuestro Valle y del valle
de Chicama decidieron acudir ante el
Defensor del Puebio en procura de que
alguien atienda sus reclamos plenamente
justificados para el pago de sus cosechas.
Un grupo de cañicultores de esos valles
decidieron acudir a esa instancia debido a que todas
sus demandas han devenido en inútiles y hay
preocupación porque el incumplimiento de pago por
parte de las cooperativas agrarias los obliga a ellos a
incumplir con las entidades bancarias poniéndolos en
una muy delicada situación.
Es comprensible la actitud de los agricultores de
caña de azúcar debido a que sienten que sus tierras
estár en peligro y podrian perderlas, si no logran un
acuerdo con los bancos que les permita una
refinanciación de sus créditos pero sobre bases
ventajosas que les permitan aliviar su situación. Ellos
no se niegan a cancelar sus deudas, solamente
reclaman facilidades frente a las dificultades que
enfrentan, en la inayoría de casos por incumplimiento
en la cancelación de sus cosechas. En otros casos,
hay quienes resultaron afectados por una deficiente
construcción de los drenes a cargo de la empresa
Cosapi, problema que aún no ha encontrado solución
y que forma parte del asunto de manera integral.
Es conocida la situación por la que atraviesan
las ex cooperativas agrarias, pero eso no justifica la
no cancelación de las deudas a los agrícuitores. En el
caso concreto de Casa Grande una de las más
importantes de la región hubo una promesa incumplida
con sus proveedores de caña a los cuales ha puesto
en muy dificil situación.
Es, desde esa perspectiva, que la queja y
reclamo de los agricultores es totalmente atendible y
comprensible. Hay desesperación y una demanda
justa, Alguien tiene que atender a ese problema. El
Gobierno está interesado en encontrar una salida al
problema que enfrentan las cooperativas agrarias,
pero en tanto esa solución llega el problema de los
cañicultores que proveen a Casa Grande y que se
hallan impagos ven crecer sus obligaciones con la
banca comercial al punto de poner en riesgo sus
propiedades.
Para actuar con equidad, deberia haber, también,
preocupación del Gobierno por la suerte de estos
cañicultores que están en peligro de enfrentar remate
de sus tierras que es la única fuente de sustento que
tienen. Sin producirse los remates, la situación es ya
delicada, pues los cañicultores no pueden refinanciar
sus deudas y éstan están en nivel de impagables.
Correo de Sal
Tres días antes del fin
En San Pedro de Lloc, La Libertad, cuando yo era estu-
diante de secundaña, la iglesta solamente ostentaba
una torre. Según contaba ta gente, a la otra Se la
había llevado el diablo con es fin de robarse ej campa-
nario. Suena un poco extraño, pero lo extraño es
habitual en el Perú cuando sepan que nada menos que
la semana pasada, en la misma cudsad, todo un cofe-
gio se hizo humo, O tal vez arre, O quizás solamente
barro y volvió al barro, al axe, al humo y a la nada.
Solamente comenzó a llover. “Y a llover y a
lover” -añaden los que me lo contaron, Y a llover, y
cuando escampó, muchos días después, algo faltaba
aunque todo parecía igual en el pueblo. Los vecinos
contaban con los dedos. De nosotros, nadie falta.
Además alli está la alameda y enfrente el desierto; la
municipalidad se levanta frente a la iglesia y la cárcel
se halla en la entrada norte. Alá en la pampa se alza
el cerro Chilco, y el mar del Milagro duerme ala al
fondo. ¿Y el colegio? Solamente fattaba ej colegio
nacional “Andrés Rázun”: quizás se le habian evapo-
rado primero las paredes y después los recuerdas.
¡Quién puede saberto!... Lo cierto es que después de
60 años de haber estado alli, ya no estaba: era como
si se hubiera escapado, como s» ta Iluvra, O quizás el
diablo, se lo hubieran ¡levado votando a otro puebic, a
otro tiempo u a otro lugar de la nada.
En ese colegio terminé de estudiar la secun-
dana, o sea que acabo de perder mu carpeta, el salón
y el pavo de juegos. A lo mejor o a lo peor, he perdido
mucho más que eso porque ese salón y esa Carpeta
son las imágenes mas reales, ahora perdidas, de rm
patria, y de m también perdida adolescencia, en es-
tas soledades del mundo desde donde añora les estr-
bo. Ustedes comprenderán que no exagero cuando
les recuerde que alli estudié los mistemosos valores
atómicos de los elementos y su identidad con los movi-
mientos que impulsan a los astros, y que esc me ense-
nó que amba es como abajo y afuera como adentro, y
que en el corazón de un hombre cabe el nombre de
una mujer de la msma forma en que atb mismo enca-
jan, exacto y ala medida, mar y so! y Dros y el uruverso
desbordado y las estrellas sin fm.
En la biblioteca del segundo piso, nos refu-
grábamos tos holgazanes para escapar de una dase de
botánica, de crencia militar o de educación fisica, Su-
bíamos sigilosamente tas escaleras de madera y nos
metiamos dentro de tos libsos. Como todo adolescente
curioso, allí conoci a tos filósofos peripatéticos y a los
sofistas, a los cuatro evangeñstas y al San Agustín de
*La Ciudad de Dios”, a Quevedo y a San Jusn de la
Cruz, a Cejov y a Lermontow, a Ortega y a Unamuno,
y por fin a ese viejo anarquista radical Manuel Gonzólez
Prada, que se leia a nurtadilias bajo la carpeta en los
colegios religiosos, y cuya enseñanza me obliga toda
el nempo a ser de nuevo el mismo Eduardo, de 15 a 16
años, que lo leyó, el ruso loco y el mismo joven, las
tardes y los días en que me olvido de serto. '
Pacasmayo, jueves 30 de abril de 1998
del mundo
Eduardo Gonzales Viaña (')
Es tabligtecarro, un viejo despeinado parec-
do al “narrador de cuentos” de ta serie distulesisión de
hoy, era dueño de un perro que, posiblemente, fat:
ba. Para mi, era un personaje de fenón que estaba
añi aprendiendo a ser real. Un día en que yo discutía
con otro amigo la noción de "pnenes motor” como prue-
ba de la existencia de Dios, el "narrador de cuentos”
nos dijo que se maginaba a Dios parecido a Leve Tolstci,
inventando a millones de hombres en la paz y en le
guerra, pero indeoso frente 3 capítulo que cada día te
tocaba escribir. “SS estumera seguro, Y 10 supiera, ño
tendría runguna gracia ser Dios”.
Un busto de Andrés Rázun, erigido ai forido.
del pato de honor nos recordaba todos los días al más
peruano y al más civil de nuestras héroes, y lo califico
así porque su hazaña fue la desobedientía. tn 6 de
agosto de 1824, cuando debido a la inminencia de la
derrota, el jefe pavíota le=encomendó tranemitir a la
caballería ta orden de la rebrada, nc quiso enteraderta,
no jo pudo hacer, y camó ta orden: "De parte del
general, que ataquen”. Y gracias a él España conoció
en Junin la pnmera de las dos hurniliantes derrotas que
la empujarian haga el mar.
En mi salón, una pintura escolar de Miquel
Grau, ayudando a los náufragos chilenos me enseño
que la bravura no está petenda con (4 generosidad, y
_ que por el contrano los perversos son generalmente
cobardes. Y al lado de esos: héroes. de bronce y He
patillas, conoci a otros de corbata y de saco tustraso,
mus maestros. Quienes saben auál es y ha sido al salar
no de un maestro peruano, entenderán por qué estoy
tan orgulloso de haber sido su duelpulo, y dur qué los
extraño tanto este dia, en el norte del norte de mun
do, cuando un fax me anuncia que ya 09: dk tengo,
que ya carezco de pasado, que in: colegio (4 6 estará
ala vuelta de la esquina, y que ys Jalfan- pocas días
para que se acabe el mundo. z
voya decirles algo más: el tex ipe me habia
del desastre me fue enviado jor C) representante
ex alumnos dispuestos:2 tevantar otra ut q
categio. El pas de Roger y el mie Sut o qu
cuatro fandedores del plantel: ahor:
fa con
¡ot lectora por at cinsús dilo:
ati |
TR