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Director : Alberto Ballena Sánchez
Jefe de Redacción 3 Jesús Calderón Aranda
Of. de Redacción + Jr. Dos de Mayo N” 33
Tetétono : 522060 - Pacasmayo
CONSECUENCIAS DE LAS
PRIMERAS LLUVIAS
as primeras lluvias ocasionadas por el
fenómeno de El Niño se dejaron sentir con
cierta intensidad en nuestro valle,
despertando alarma. Casi todos estaban
confiados en que El Niño no se presentaría como se
le pronosticaba y eso dio cierta confianza a muchos.
La confianza no nació por irresponsabilidad, sino por
la impotencia de no poder hacer arreglar las viviendas
oportunamente debido a la escasez de dinero.
Según ta forma como se presenta la situación
parece ser que, definitivamente, debemos esperar
lluvias intensas. Esta primera descarga de cierta es
una advertencia, pues el cielo sigue amenazante.
* * La desesperación ha cundido en numerosas
familias que claman por. ayuda del Gobierno
reclamando se les entregue calaminas para reforzar
sus techos. Ya hay daños. y si las lluvias continúan
con esa intensidad o mayor, es de suponer ya, los
estrogos que se tendrán que soportar.
Una primera rápida €v-'uación de los
acontecimientos nos indica que hay razones para
temer que <e presenten daños mayores si tas
precipitaciones pluviales prosiguen. Se han puesto
al descubierto situaciones que es necesario atender
con urgencia. :
Por ejemplo, las dificultades para evacuar las
aguas empozadas en la parte baja de la ciudad o en la
zona alta. No es fácil hacerlo a través de los colectores
de Sedalib, pues se ha visto que varios de ellos
coparon su capacidad y rebalsaron.
Se huzo necesario actuar con baldes y con
auxilio de otros vehiculos cisternas como el de la
Fábrica de Cemento o el del propio Concejo. Lo
importante es que se actuó y se eliminaron muchos
de los charcos que pueden representar un serio
peligro para la población.
Sin embargo, ello no se ha hecho en otras
ciudades como San Pedro de Lloc, donde ayer se
pudieron observar grandes aniegos. Convendría
estudiar la forma de construir sistemas de drenaje
hacia los colectores aprovechando los declives que
hay en varias calles, En Chepén ese sistema ha dado
resultado. En San Pedro habria que delinear un plan
para evacuar el agua acumulada de las lluvias.
Debe proyectarse la preocupación de las
autoridades hacia San José donde la lluvia fue
particularmente intensa y se reportó derrumbe de una
vivienda y daños en muchas otras. Es peligrosa la
situación de los residentes en Santa Maria de Tecapa
y Cultambo. :
Estas lluvias de cierta intensidad deben
ayudarnos a tratar de perfeccionar los sistemas y
definir las medidas preventivas. Hay que hacerto.
Correo de Sale
Jo, jo, jo, jo...!.
Un día de diciembre de 1992, Rafael Flores Jimeno
me invitó a cenar en su casa de Hércules, Califormia,
a modo de celebracion pre-navideña Con un
mapa a la mano, pero, sobre todo, guiado por ri
propia infuición, logré llegar al pequeño pueblo de
unos 5 mil habitantes donde mi amigo residía lahora
vive en Huanchaco), luego de conducir un par de
horas desde Berkeley donde yo trabajaba por aquel
entonces,
Ni la intuición ni el mapa me habían dicho
que, en los calles de ese pueblo, los mimeros de las
casos serepiten, uno enfrente del otro, de modo que
hay un 441 deida y un 441 de vuelta Apremiado por
la noche invernal que se rne venía encima, supongo
que estacioné frente al 441 que aun no me
correspondía, y, toda vez que era mi primera visita y
que las casas eran idénticas, subí una pequeña
escalera y me detuve en el descanso de frente a la
puerta
Me habían dicho que Rafael y su esposa,
como muchos familias de aquí. preferionque la gente
anduviera descalza por el intenor de su casa, de
mariera que antes de anunciar mi llegada me
despojé del tibio par de zapatos con el que había
ido, y toquéel timbre Un instante después, una señora
de rasgos asiáticos abrió la puerta y me interrogó
con los aos por el motivo de mi llegada. ¡Que raro!
no sabía que Rory fuera asiática, ru mucho menos
que no hablara castellano ni inglés, m estuvmera
enterada dela invitación. De todos modos, juego de
usar los dos dimos sin encontrar respuesta. comencé
a intercombiar con ella algunas venias orientales
hasta que, sbitamente, la señora cerró la puerta y
desapareció dentro de su caso llevándose mis
zapatos que, nada mas al llegar. yo le había
entregado con el mayor de los respetos
luego de unos diez minutos de
desconaerto, oi que de la vereda de enfrente me
llamaban Era mi amigo Rotael que trataba de
explicarme con señas que su caso era la del 441 de
fegreso, y no aquella ante la cual me encontraba. No
lo dejé repetir y satté, casi voté, la pequeño escaterila
hasta llegar al verdadero 441. donde me encontré
con el verdadero Rafael, y conocía la verdadera Rory
y O sus verdaderos y encantatiores hijos Luego de
vonias horas en una reunión muy agradable, abordé
rápidamente ri verdadero carro y viajé hasta el
legitimo Berkeley. sin detenerme ni un instante
Solamente al llegar a mi caso, descubrí que había
olvidado mis zapatos en la puerta de una casa
tantástica
Enlas Navidades de 1993, también perdí
algo Apenas e una semana de llegado a Corvalks,
Oregon, donde vivo desde entonces, la noche del 24
de diciembre, guiado por las indicaciones de un buen
amigo, traté deir a la iglesia católica, y, como ustedes
podrán adivinar, legué a la iglesia metodista. en lo
qual no reparé. A lo entrada, dejé mi abrigo y mi
sombrero en el guardarropos, y luego de ingresar
en la nave del templo, me orrodilé devotamente y
ocupé lugar en uno larga banca. No entendí, de
inmediato, por qué razon algunos parroquianas
comenzaron a mirarme con extrañeza cuando me
tuce la señal de la auz Solamente lo supe alo salido,
y. Un poco azorado, tuve que tomar muy de priso el
sombrero y el abriga, y regresar a mi casa.
Solarnente, unas días más tarde, me di cuento que
me había contundido de sombrero
Por cuipa de mas gistrocciones, uso de vaz
sen cuando un sombrero méledisto, y detsshaber un
caballero metodisto:qus 54 protege de lorffuvia, o
disfraza su catacie. con un sombrero católico. La
posicion ideológica de nuestros sombreros no ha
provocado una guerra entre nosatras, y, por el
contrano, supongo que el hace lo mismo que yo, que
de vez en cuando voy a su templo, y raporo en la
inmensa colhcidencia que vincula a los templos de
todas las religtones. independientemente de los
sombreros que sus parroquianos usen.
En cuando a mis calientes y encartadores
zapatos Florshem, sólo puedo persor de ellos que
son unos vogabundos-cuaiquiera, pero un día de
estos regresarán por estos predios, aunque sea tan
solo paro verme una vez más en la da Quinds ta
señora asiánca tos obsequió a una tienda de segunda
mano del Ejército de Salvación, y. por eso, alos pies
de otro señor que también calza 42, deban haberle
contado historias dE Puenagy rin triiios pesos,
y acaso lo hayan convencido de peregrinar por
Madrid y París de donde proceden cjgunas de mis
nostalgias, o por Cajamarca y Cusco, donde
colentaron mis pres mientras yo escribía alguna
hestono imposible, o por Pacasmayo, Valparalao y
San francisco donde me ayudaron a sulle y bajar, a
de oriente a occidente y de allí otra vezhaciaalorierta,
las calles más empinadas y tocas del pluneta Tura.
Me alegra pensar que mis antiguos
zapatos le dan felraidad a algun caminante y quelo
hacen sorveir con mis tustarias, y que, en estos
navidades, estarán cerca de uno humeante taza de
chocolate en alguna caso adornada con guimoldas
y estrellas de Belen y de familiores que se
reencuentran y de niños que corren sin que las impo
cudnto o cuán poco dura la vda :
No sé por qué he recordado miszapataty
mi sombrero perdidos, o tal vaz lo sé.
Como todo tiene un por qué, ellos se har perdido
pora enseñarme que huy muchas persotiaa em el
mundo con las cuates piedo compartt digo mu
que mi sombrero y mis zapatos en esta Hevidaddi
97. un tiempo en el que la gente que dea y quero
Cree, y que uso e no usa sombra, e
exista la vida, y el amor, y atra váz al:
Y todo esto us rridis 6
de roja ol que han mentado ls merca ..
temple. Ja, jo, jo, jat!!
a, recta :
e hn Eolo
suero no sl!
tos tucteree
Correa.
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