Adiós a Micaela Carbajal Reyes


Trato de encontrar palabras y formas de cómo empezar a relatar tantas virtudes que no pregonabas, y todos comentaban, pero creo que mi tristeza acabó por tapar con su manto lúgubre toda articulación de frases para poder describir tus virtudes y valores, que eran el paradigma de tu vida, y que a la vez eran tu carta de presentación.

Dios Padre, Dios de la vida, Dios de la Misericordia, sé que tú decides nuestros destinos, pero con este destino que has decidido para Micaela Carbajal Reyes, también se va en viaje a la eternidad, la bondad, la sencillez, su gran valor servicial, la honestidad, el profesionalismo, la amistad familiar.

Nuevamente nuestra familia siente con profunda tristeza la desaparición física de un ángel, una vecina que asumimos como familia. Cuántos días, cuántas noches, cuántas madrugadas, sentíamos tus apresurados pasos traspasar la desesperación de la enfermedad, para con tu sonrisa, y tu gran servicio profesional alertarnos ante un posible mal, o darnos la tranquilidad que solo los seres tocados divinamente pueden suministrar, el sentido de la calma.

Micaela Carbajal Reyes

Solo tengo la inmensidad de mi agradecimiento para Micaela Carbajal Reyes, en nombre de mi madre, tu compañera en muchas ocasiones. En nombre de toda mi familia, a quienes casi siempre asistías desprendidamente y con suma satisfacción. Creo que también usurparía el nombre de muchas otras personas, que han sentido cómo esa gran bondad y servicial apoyo llegaban hasta sus domicilios, y para cuyas actitudes no medía, ni miraba siquiera un mínimo de reconocimiento lucrativo. Porque así era Mica. Su servicio y bondad eran su camino de vida.

Ahora percibo, creo que Dios la había destinado para realizar esa labor en la tierra. Mica era una profesional de la salud del Centro de Salud Materno “Santa Catalina” de San Pedro de Lloc. Paradojas de la vida, a cuántas personas apoyó para que puedan seguir su camino en este lugar terreno, y con ella no pudo la ciencia médica, y tuvo que Él, Sanador Divino de las perturbaciones del alma, sanarla espiritualmente y llevarla a su Casa Paterna para que siga atendiendo y apoyando a la legión de ángeles.

Siento una gran congoja por la desaparición física de Micaela, una gran vecina, y amiga por excelencia. Me duele en el alma rememorar cuántas atenciones, cuánto desvelo hacia mi familia. Haber recibido mucho de ti, pero ahora por este maldito virus que destruye todo a su paso, no te hemos podido atender como te merecías, acompañarte en tus momentos de mayor desolación y tristeza. Y lo más devastador para el ser humano, no poder ni siquiera despedirte e inclinarnos hasta menos de la mitad del hombre para reverentemente decirte: Gracias por todo Micaela.

Ahora sabemos que has sido un ángel de visita en la tierra, y estás retornando hacia la paz eterna donde nuestro Padre celestial te tiene otra misión: Seguir sirviendo y ayudando a su legión de querubines.

¡Descansa en paz Micaela Carbajal Reyes! ¡Hasta siempre!

Voz de

Julio César García Calderón