El acoso sexual en los colegios




Cuando se habla de hostigamiento o acoso sexual, en definitiva, se habla de violencia sexual. El Ministerio de Educación (MINEDU) considera la violencia sexual como una conducta comisiva de connotación sexual con finalidad autosatisfactiva, que puede ser con o sin contacto físico, cometido o propiciado por un adolescente (entre 14 y 18 años de edad) o un adulto (mayor de 18 años de edad). Así, el MINEDU ubica al acoso sexual dentro de la categoría de violencia sexual sin contacto físico del agresor hacia su víctima.

Pero, ¿De qué manera se daría esa violencia sexual sin el referido “contacto físico”? Al respecto, el propio MINEDU destaca dos situaciones: de forma presencial y de forma virtual. En ambos casos se podría manifestar de forma verbal o no verbal. Así tenemos, por ejemplo, acciones en las que el agresor (adulto o adolescente) exhibe sus genitales frente a su víctima (exhibicionismo); impone su presencia en los servicios higiénicos durante el tiempo en que su víctima está haciendo uso de los mismos, ya sea duchándose u ocupando el sanitario o el mingitorio; induce a su víctima a presenciar pornografía o a utilizarla con fines masturbatorios; a ejecutar actos compelidos sobre el cuerpo del agresor o de una tercera persona; entre otros, tales como las insinuaciones directas o indirectas, disimuladas o no, por medio de silbidos, gestos o chistes con doble sentido, que conllevan al agresor a dar el siguiente paso que desea: el contacto físico por medio de tocamientos, frotamiento o roce corporal con su víctima.

El acoso sexual de forma virtual, no está determinado exclusivamente por medio del uso de la internet. Las llamadas o mensajes de voz o de texto (sms) con connotación sexual, también pueden ser enviados y recibidos sin que el teléfono móvil tenga acceso a una red de datos.

Ahora bien, tratándose de un smartphone (teléfono móvil inteligente, que por definición tiene acceso a internet), el envío de mensajes mediante texto, audio, videoaudio, fotografías o memes con connotación sexual se hace mucho más fácil, dado que en el mercado virtual existen múltiples plataformas de aplicaciones gratuitas (Facebook, WhatsApp, Instagram, entre las más populares), que permiten incluso ser gestionadas de forma sincronizada desde una computadora de escritorio (desktop) o una laptop.

Ante esta nueva realidad que nos genera las tecnologías disruptivas, el MINEDU considera que, tratándose de niñas, niños y adolescentes, no es necesario que medie la coacción, coerción o amenaza del agresor ni la aceptación o rechazo de la víctima para la configuración del acoso sexual. Se considera que los niños y las niñas tienen indemnidad sexual, es decir que están (o debieran estar) exentos de daño y de cualquier intervención que interfiera de forma violenta en el ámbito sexual de su personalidad.

En el caso de los y las adolescentes, el Tribunal Constitucional reconoce (mediante Sentencia del Pleno Jurisdiccional N° 0008-2012-PI/TC del 12 de diciembre de 2012) la formación progresiva del nivel psicofísico de su derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad en el ámbito de su libertad sexual; por ello, se permite la intervención responsable con fines educativos, no solo de los padres, sino también del Estado por medio del personal que incluye a los docentes, auxiliares de educación y el personal de servicio de los colegios.

Hoy en día, cada vez más niños, niñas y adolescentes tienen acceso a un smartphone y es posible que, por medio de estos dispositivos con enorme potencial para el aprendizaje, también puedan ser víctimas de acoso sexual. Considero adecuado promover foros virtuales de conversaciones e intercambio de información académica, grupales entre docentes y estudiantes. No obstante, haría bien el MINEDU en prohibir al personal de los colegios sostener conversaciones virtuales privadas con los estudiantes. De la misma manera, los padres de familia podrían contribuir mejor con una mayor vigilancia de las interacciones de sus hijos a fin de detectar a tiempo las conductas agresoras y poder ser tratadas o sancionadas como responsablemente corresponde.

Voz de

Abg. Walter Tongombol Zapata