El aumento del sueldo del alcalde



Es el primer año de gestión municipal y uno de los primeros actos que debe realizar el nuevo gobierno local dentro del primer trimestre es fijar la remuneración mensual del alcalde (provincial o distrital), porque así lo manda la Ley Orgánica de Municipalidades (Artículo 21° de la Ley N° 27972). Como quiera que la propia norma legal establezca que la remuneración del alcalde es fijada “discrecionalmente”, se cree que ello implica dejar a la voluntad del concejo municipal el incremento de su remuneración y por consiguiente, la que corresponde a los regidores por concepto de dietas mensuales (30% de la remuneración del alcalde). Pero, en la actualidad, ¿Es legalmente factible aumentar la remuneración del alcalde? La respuesta categórica es: No. Veamos por qué.

Más allá de la “real y tangible capacidad económica del gobierno local” que se pueda considerar en base a las constataciones presupuestales, así como el “rango de población electoral de la circunscripción”, que son procedimientos indiscutibles para aumentar la remuneración del alcalde; sin embargo, ello no es el tema en cuestión. El asunto es que está vigente el artículo 6° de la Ley N° 30879 - Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2019, publicada en El Peruano, el 06 de diciembre de 2018, que establece literalmente: “Prohíbase en las entidades del (…) gobierno locales (…) el reajuste o incremento de remuneraciones (…) dietas (…) y conceptos de cualquier naturaleza.”

Es decir, por más que haya aumentado la población electoral de la circunscripción (provincial o distrital) y la capacidad del gobierno local fuese económicamente saludable, está prohibido en el 2019 para todas las nuevas gestiones municipales, el incremento de la remuneración del alcalde. Hacer lo contrario, significaría un acto de ilegalidad sujeto a las responsabilidades administrativas y penales correspondientes, que cualquier vecino podría denunciar. El artículo 5° de la misma Ley de Presupuesto ha encargado la responsabilidad de su debida aplicación, expresamente, a los titulares de las entidades públicas (alcaldes) y, a los jefes de las oficinas de presupuesto y de administración.

Más aún, desde el 2007, mediante Decreto Supremo N° 025-2007-PCM, se fijó el ingreso máximo mensual por todo concepto de los alcaldes y regidores. Si bien es cierto, este dispositivo es de rango legal inferior a la Ley Orgánica de Municipalidades y afectaría la autonomía de los gobiernos locales, no significa que no esté válidamente vigente. Hasta la actualidad, nadie lo ha cuestionado formalmente ante el Tribunal Constitucional, tanto es así que, sacando provecho político de ello, el Presidente de la República, Martín Vizcarra, ha ordenado al Ministerio de Economía y Finanzas que hasta antes de marzo, se adopte un mecanismo legal de reforma de dicho Decreto Supremo para permitir el incremento del sueldo de los alcaldes y, obviamente, en base a ello, las dietas de los regidores. Lo cierto es que también se tendría que modificar el artículo 6° de la Ley N° 30879 - Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2019.

¿No sería mejor que, como dice el Presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú – AMPE, Álvaro Paz de La Barra esperar a que dicho incremento de las remuneraciones y dietas vaya de la mano con una muestra de los resultados de gestión durante los cien primeros días de gobierno? Después de todo, las nuevas autoridades están ahí porque en campaña electoral prometieron devolverle al ciudadano de a pie, la voluntad de creer en sus representantes locales sin dar la impresión de aprovecharse del cargo en la primera oportunidad que se les presenta.

Voz de

Abg. Walter Tongombol Zapata