Uno quiere lo suyo porque es suyo, no porque es grande

A propósito de la elección de las “7 Maravillas de la Provincia de Pacasmayo”

Escribo estas líneas con un ánimo constructivo. Han pasado algunos días desde la elección de las “7 Maravillas de la Provincia de Pacasmayo”, para la cual fui invitado en calidad de elector, en representación del Patronato Por Pacasmayo.

En primer lugar debo felicitar a la Casa de la Cultura y Turismo de San Pedro de Lloc y en particular al autor de la iniciativa, Sr. Víctor Alberto León Saavedra, por promover la singular e innovadora propuesta, que en concepto de muchos de los presentes, debe realizarse todos los años o de manera bianual. La iniciativa además, contó con el respaldo de la Municipalidad Provincial de Pacasmayo.

Con el ánimo de consolidar y mejorar futuras elecciones, hay aspectos de forma y de fondo que muchos consideramos que pueden tomarse en cuenta y que surgieron durante el conversatorio previo a la elección de los atractivos turísticos, el pasado 16 de noviembre, en la cual yo me abstuve sustentando mi posición.

La Real Academia Española (RAE) define la palabra “Maravilla”, como "la persona, cosa o suceso que produce admiración y asombro por poseer alguna característica o cualidad extraordinaria”. ¿Qué dice la RAE sobre la definición de “extraordinaria”? Tiene dos acepciones: 1. Que es poco común, sale fuera del orden o regla general o sucede rara vez. 2.Que es mejor o mayor que lo ordinario.

Es evidente que la idea fue inspirada a partir de la elección de Las 7 Maravillas del mundo moderno realizada hace poco más de 10 años, en la que salió elegida la ciudadela de Machu Picchu y el concurso se inspiró a su vez, en las 7 Maravillas del mundo antiguo.

Este concurso, inspirado en la lista de las siete maravillas del mundo antiguo, fue realizado por la compañía New Open World Corporation, contó con la participación de un sinnúmero de personas a lo largo y ancho del orbe. El sistema de votación fue público y podía hacerse registrándose en el sitio web, vía SMS y llamada telefónica.

En cada voto se eligieron siete monumentos entre una larga lista inicial confeccionada por la empresa, la cual se fue ampliando después de diversas solicitudes. En la recta final solo estaban las veintiuna edificaciones que hasta el momento habían obtenido más votos. El criterio para admitir las estructuras postuladas era que hubieran sido creadas por el hombre hasta el año 2000 y que aún se mantuviesen en pie.

Luego de centenas de millones de votos, el 07/07/07 se nombró las nuevas 7 maravillas del mundo, en el Estadio da Luz (Lisboa, Portugal), en una gran ceremonia a la que asistieron personalidades como Jennifer López, Hilary Swank, Lionel Messi, Ben Kingsley y Bipasha Basu, y que fue vista en vivo por 1.600 millones de personas, es decir, uno de cuatro individuos alrededor del mundo.

Finalmente fueron elegidas el sitio arqueológico de Chichen Itzá en México (800-1100 d.C.), el Coliseo Romano en Italia construido en el siglo I d.C, el Cristo Redentor en Brasil inaugurado el 12 de octubre de 1931, la Gran Muralla China de dicho país, construida y reconstruida entre el siglo V a.C. y el siglo XVI, Machu Picchu en Perú, construido antes del siglo XV, la ciudad de Petra en Jordania, fundada en la antigüedad hacia el final de siglo VIII a. C y el mausoleo Taj Mahal en India, construido entre 1632 y 1653

Cabe aclarar que todas ellas son edificaciones monumentales y, sobre todo, impactantes. Sorprenden porque a pesar de los años, se mantienen en pie y muestran el ingenio que el hombre ha desarrollado a lo largo de los años. Son las nuevas siete maravillas del mundo, y el 7 de julio del 2017 cumplieron diez años de haber sido proclamadas como tales.

¿Cómo comparar las 7 “Maravillas” de mundo moderno y tratar de encontrar, comparar e identificar las 7 “Maravillas” de la provincia de Pacasmayo? ¿Cómo comparar el Cerro La Virgen en Guadalupe, con el Cristo Redentor de Brasil, o el Malecón de Pacasmayo con la Muralla China o el Templo de San José con el Taj Mahal de la India, por citar algunos ejemplos? Es literalmente imposible y éste argumento me induce a pensar que el concurso debió llamarse los 7 Atractivos o Iconos Turísticos de la provincia de Pacasmayo o de cualquier otra manera y no las 7 Maravillas de nuestra querida provincia.

Es cierto y como dice el título del artículo, “Uno Quiere lo Suyo, porqué es Suyo y no porqué es Grande”, pero me parece que debemos ser más ponderados en la denominación de nuestros recursos turísticos, a menos que queramos ser hasta sujetos de burla y declarados como “chauvinistas sin causa”. Hubo un momento en el gobierno municipal anterior que se pretendió declarar a Pacasmayo como “La Capital Mundial de los Deportes Náuticos”. Al final recapacitaron y sólo declararon a Pacasmayo como “La Capital de los Deportes Náuticos del Perú”, que con derecho los pobladores de Máncora, Lobitos o Puerto Chicama, podrían sentir recelo por tal denominación, pero al menos, morigera la presunción.

Una segunda observación fue la forma de elección. Se trató de imitar el mismo sistema de votación digital de las 7 Maravillas del mundo moderno, pero solo se podía votar a través de Facebook. ¿Y los que no usamos Facebook? Creo que es posible ampliar los canales de votación, como por ejemplo el correo electrónico, que es la red social digital o medio de comunicación más utilizado en el mundo actualmente.

Una tercera y más distorsionada modalidad por sus efectos, fue la votación final, que se hizo entre los 30 o 40 asistentes a la reunión. Como resultado, la Casa Calderón Figuerola, ícono de la arquitectura colonial de la provincia de Pacasmayo, que tuvo 247 votos por facebook y ocupaba el primer lugar, obtuvo en la votación final menos de 10 votos. Todo indica que una de las dos formas de elección o las dos, pueden mejorarse. Tendría que establecerse un peso ponderado a quienes votaron digitalmente y a quienes lo hicieron personalmente.

Yo me abstuve de votar, porque tal como estaba planteado el concurso, me iba a ver obligado a elegir a 7 de las 21 “maravillas” originalmente semifinalistas y me pareció injusto dejar de lado a las 14 restantes, que para más de uno de los habitantes de sus distintos distritos, estoy seguro que son más importantes que las 7 elegidas, porque “Uno Quiere lo Suyo, porque es Suyo y no porque es Grande”, simplemente.

Eso se puede solucionar, manteniendo el concurso anual, pero con otro nombre y eligiendo los 7 atractivos turísticos del año, de manera que cada año tengamos 7 nuevos atractivos turísticos elegido y calificados para ser registrados en el Inventario Nacional de Recursos Turísticos de MINCETUR, que se supone debiera ser el objetivo final por el cual fue creado el concurso. Este año sólo hemos elegido las “7 Maravillas del 2018”.

Si se aplicara este criterio, no deberían competir aquellos recursos turísticos que ya están registrados en el Inventario Nacional, tal como ocurrió creo que con la mayoría de los elegidos en esta oportunidad, para que precisamente los gobiernos locales centren su principal atención, los desarrollen y promocionen, ya no como recursos o atractivos turísticos, sino como productos turísticos, que amplíe la oferta turística e impulsen la dinámica que el turismo atrae a las localidades de todos los distritos de la provincia de Pacasmayo.

Finalmente, en nuestra opinión, no debemos hablar de recursos turísticos, sino debemos tener en cuenta los conceptos del Patrimonio Cultural de la Nación, donde están clasificados los Bienes Materiales Muebles, Inmuebles (los que se eligieron), así como el Patrimonio Inmaterial o también llamado Cultura Viva, como el folclor, la medicina tradicional, el arte popular, las leyendas, la cocina típica, las ceremonias y costumbres, etc.

De ésta manera, pondríamos en su lugar las Fiesta Patronales de la provincia, como la de San José Patriarca de San José, el Tamal Sampedrano, al Clarito de Jequetepeque, al Sánguche de Pavo de Guadalupe, las Papitas Rellenas del “Suco” Bardales de Pacasmayo, entre otros bienes inmateriales que posee la provincia de Pacasmayo.

Son solo sugerencias y comentarios con el ánimo de enriquecer la excelente iniciativa del Sr. Víctor Alberto León Saavedra, que considero debemos respaldar unánimemente, por lo cual aprovecho para destacar la presencia en la reunión del actual alcalde de Pacasmayo Dr. Aldo Navarro y del alcalde electo de Jequetepeque, Sr. Honorio Burgos. Sin el apoyo de las autoridades electas, no pensemos que podemos hacer las cosas solos. Ojalá se pueda instalarse un Comité de Gestión de Turismo a nivel provincial, tal y como viene trabajando el Comité Distrital de Pacasmayo, con la participación de las principales instituciones involucradas en el desarrollo turístico del distrito y por iniciativa del propio Mincetur.

Voz de

Arquitecto Christian Arbaiza Mendoza