#Feliz El Alcalde Que No Camina Por Esta Vereda

La vereda es, al estilo de nuestra Chabuca Granda: un caminito alegre con luz de luna o de sol, tendida como una cinta con sus lados de arrebol...  Pero, en San Pedro de Lloc, las veredas no lucen como esa cinta; más bien se han convertido en un peligro para los transeúntes, tal como, de la manera más ingeniosa lo ha expresado, don Ovidio Costilla, en las pegatinas que tanto han irritado a la autoridad edil de su ciudad: "Feliz el alcalde que no camina por esta vereda". 

La contundencia del mensaje va más allá de las formas y no se reduce simplemente a la vereda.  En el fondo, es el reclamo de los vecinos por ese angosto espacio urbano que nos ha quedado, después de los parques, luego que las autoridades se dedicaran más a abrir pistas con semáforos para facilitar la circulación de los autos y mototaxis.  Sucede también en las calles de Guadalupe, carentes de ciclovías señalizadas.  Como una especie de normalización foucaultiana, pasa en todas las calles sin semáforo, cuando el peatón se obliga a sí mismo a ceder el paso al vehículo si quiere salvaguardar su vida e integridad física.  Es decir, las veredas y los parques que antes servían de inspiración, ahora son solo el recuerdo de lo que fueron, lucen abandonados y son un peligro permanente para los únicos quienes por ahí transitamos: las personas. ¿Por cuál vereda transita el alcalde?
Las pegatinas de don Ovidio son las pancartas, los muros de facebook y los tweets que hacen un llamado desesperado al unísono: señor, alcalde, por si acaso, nosotros los vecinos, las personas de a pie, también existimos.  Las pegatinas de don Ovidio son, en definitiva, esos "3 anuncios por un crimen", película por la que la actriz Frances McDormand acaba de ser premiada con el Oscar a mejor interpretación: una madre desesperada que reclamaba a la policía su atención por fin, para investigar y capturar a los culpables de la violación y muerte de su hija adolescente, en lugar de perder el tiempo en torturar "negros" en la comisaría de Ebbing, Missouri. 
Hechos como los de los tres anuncios, sirvieron de inspiración al guionista de la laureada película, así como un día lo fue para Chabuca Granda, la vereda de su caballero de Fina Estampa, orgullo de nuestra música nacional; hechos, de los que nuestras autoridades deberían aprender un poco más y dedicarse a mejorar las condiciones de vida del ciudadano común, niño, anciano, mujeres y hombres, vecinos todos, porque el cuidado por el otro, también inspira a ser mejores personas con el ejemplo.

Voz de

Abogado, Walter Tongombol Zapata