Turismo: La importancia de la puesta en valor y acondicionamiento previo del destino turístico

 

Por lo general, debido a la desinformación, el desconocimiento, y empujados por el entusiasmo y  el deseo de atraer  flujo turístico para sus pueblos, algunas autoridades municipales y vecinos del lugar, muchas veces se  apresuran, a desarrollar acciones de promoción de sus recursos turísticos, a través de afiches, folletos y otros medios, con ocasión de sus actividades festivas patronales y otras actividades importantes; sin que dichos recursos turísticos, ni el destino, se encuentren en condiciones de ser comercializados. Es como sacar un aviso y ofrecer pan, cuando la harina todavía está en la artesa para ser procesada, u ofrecer muebles, cuando la madera aún no está habilitado para su confección, menos para su venta.

Las propagandas, por lo general generan expectativas, y en un supuesto, de que más de uno se  anime visitar el lugar, entusiasmado por tal propaganda, lo primero que hará al llegar al destino, será buscar un alojamiento. Si dicho servicio no cumple con los estándares mínimos de calidad y atención, será una decepción para el visitante.

Igual ocurre con los otros servicios básicos como transporte y alimentación, que tienen que reunir calidad y buen trato, a precios justos. El otro aspecto no menos importante lo constituye el atractivo turístico (el objeto que ha generado la expectativa de visitar el destino), ¿tendrá el acceso adecuado y seguro?, ¿estará en las condiciones de ser visitado?, ¿habrá la seguridad necesaria en el destino?, ¿se tendrá al guía con la información apropiada?, etc. etc. El mayor impacto negativo, que puede ocasionar a un turista, es el asalto y robo de sus pertenencias.

Si el visitante (turista), se va frustrado por las deficiencias halladas durante su estadía, tal visita tendrá un efecto multiplicador negativo para dicho destino turístico, por cuanto, dicho  visitante, a su retorno, hará comentarios negativos sobre su experiencia respecto al lugar visitado (propaganda contraria a la promoción). Y, para remontar o recuperar la confianza o el prestigio del destino turístico, tendrá que hacer doble inversión en la promoción.  

Caso contrario, cuando el turista se va satisfecho de sus expectativas, tal visita tendrá el efecto  multiplicador positivo (comentarios de elogios a su retorno, respecto al destino), en beneficio del destino turístico; facilitando el incremento del flujo turístico a menor costo de  promoción.

Por ello, es recomendable previamente, antes de promocionar los atractivos  del destino, éstos, deben estar puestos en valor y acondicionados para su comercialización en todos los aspectos, que cubra las expectativas del turista, desde que sale de su casa, hasta que retorna a la  misma. Tales como: los atractivos, los servicios turísticos, los servicios públicos, la seguridad, la hospitalidad y buen trato, en otras palabras, formalizado y reconocido como producto turístico. 

La puesta en valor y acondicionamiento del destino turístico debe efectuarse en el marco de una intervención planificada y consensuada; además de una evaluación previa del costo/beneficio, para garantizar su viabilidad y sostenibilidad en el tiempo.

E-mail del autor: Jotaleo3009@gmail.com

Voz de

Jerónimo L. Rojas Rueda