Temas Pendientes

En el legendario puerto de Pacasmayo hay temas pendientes, unos surgen por el crecimiento de la población y otros vienen de hace más que largo tiempo.

En este su diario de la mañana me entero de lo que ya se viene mencionando hace varios años, han llegado autoridades de la Capital de la República, de la Región, con la intención de darle alguna salida.

Pero de ahí nada más ha pasado.

Quienes utilizan a diario el muelle para realizar tareas sencillas lo comentan.

Por otra parte, lo que representa para la historia del puerto.

Y cuando se regresa al ayer y se entera la función que cumplió, la trascendencia que tenía para la existencia de la población local y de fuera, en realidad, no hay manera de explicar por qué ha llegado a la situación en que se encuentra.

Repito lo que siempre he dicho, los pueblos son lo que quieren que sean sus autoridades.

La autoridad principal en una ciudad es el alcalde. Sí, el señor alcalde y su equipo.

Los pocos pacasmayinos que quedan, seguramente, viajarán a la otra orilla y el muelle seguirá cayéndose a pedazos.

Tema de ahora, de estos días:

Las papeleras, ya lo he dicho en otras Palabra Mía, son para colocar papeles, no bolsas de basura.

Las humildes papeleras del histórico Malecón Grau, revientan y nadie se atreve a limpiarlas.

Cómo explicar al público, repito, que no se deposite desechos de comida, y otras cosas que deben ser llevadas por el camión correspondiente.

Basura que crece, que camina.

Llega hasta el camino que lleva al conocido como Nuevo Hospital, parte alta.

Tampoco hay quién limpie.

Y pasan los días y los olores nauseabundos crecen y crecen.

Se dice: el hombre, la mujer, es animal de costumbres.

En verdad, así es.

Hay la costumbre de llenar las papeleras, de arrojar desechos alrededor del Hospital, los niños y jóvenes, creen que es normal y también lo hacen.

Recuerdo, no ayer, capaz antes o mucho antes, la acequia no estaba canalizada y el agua se desplazaba limpia.

La zona conocida como “La Greda” era un lugar muy apropiado para “lanzarse” y disfrutar del agua; más arriba, estaba el recordado “Puente de Fierro”, que también cumplía importante quehacer en la muchachada de antes.

Mucha esperanza del mañana, se bañaba por esa zona.

Canalizada la acequia y tornada en un paseo público, como es natural, desemboca en el mar.

Lo grave, muy grave, la desembocadura es un foco de infección.

Hay peces que viven de desechos y hay personas que intentan sacarlos para alimentarse. La tragedia.

Y cerca, a unos pasos, está la playa de estacionamiento, donde se ha levantado un busto a una persona que hizo historia. En diversas oportunidades he dicho que es una burla a la historia y a la existencia de tal trascendental personaje. Se ha tornado en una vulgar cochera.

La autoridad, capaz, no lo sé también deja su carro en esta zona.

Ojalá me equivoque.

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