Tiempo, Tiempo, Tiempo


Se repite, el tiempo que pasa no vuelve, no pierdas el tiempo.

Y la sociedad, escucha, escucha y sigue su camino.

No le interesa.

Vive el presente.

No piensa en el ayer, menos en el mañana.

Está de pie, hoy y eso importa.

Otra vez, Año Nuevo.

También se repite, año nuevo, vida nueva.

Y las palabras quedan en el aire, pues no sabemos si será año nuevo y la vida también será nueva.

O solamente, es un decir.

El tiempo es el mismo y la vida de la misma manera.

Hay que recordar, el hombre es el hacedor de todo lo que estamos narrando.

Señaló o mejor, dio nombre a determinado periodo de tiempo, desde el más simple, pasando por los intermedios hasta llegar al más largo, que llamó año.

También aquí hubo incomodidad, en tiempos idos, por lograr exactitud en la medida del tiempo.

De una u otra manera, no olvidar, la Historia es la que centra el proceso, la permanencia del homo sapiens, luego de haber pasado por un largo proceso de evolución.

Cuando regresamos al ayer, y vemos al hoy soberbio humano, desplazándome como cuadrúpedo, hasta pasar más que largo tiempo y optar por la posición bípeda, queda únicamente confiar en la evaluación, pero que sea para bien de la humanidad.

Se ingresa a un Nuevo Año, al decir de las multitudes.

Y regreso al ayer, otra vez, y veo al bípedo asombrado por lo que observa a su alrededor, es decir, se asombra, y surge, tomando en cuenta lo que repite uno de los padres del pensamiento griego, un presocrático, la Filosofía.

Decía en Palabra Mía anterior, que en la actualidad, en las aulas secundarias, esta disciplina ya no está.

Y en las universitarias, hay que apostar en cuáles.

Desde aquel presocrático que se atrevió a manifestar lo que es en la actualidad una gran verdad, que nada es estático, que todo cambia.

E hizo referencia a las aguas de un río.

Esto lo saben los estudiantes de Sicología y los del programa de Filosofía.

Si tomáramos en serio, muy en serio, lo antes manifestado, otra sería la existencia humana.

Y si a esto le añadiríamos lo que escribió el autor a la Muerte de su Padre, las Coplas, la humanidad, otra vez, estaría en otro pie.

Lamentablemente, como les digo a mis alumnos, los dirigentes del mundo, o más cerca, de min país, no tienen la costumbre de leer o revisar el pensamiento de quienes han dirigido a las personas o a los pueblos.

Por otra parte, ante el Nuevo Año y Nueva Vida, sería bueno que se releyera a Salomón, sus reflexiones.

Bien.

Como muchos manifiestan, para qué complicarse la vida, hay que seguir la procesión.

Ser el hombre masa, el hombre cosa. Y también la mujer.

Mientras tanto, seguiremos de pie, en el siguiente periodo de tiempo.

Palabra Mía, rumbo, no al Bicentenario, sino a seguir en la ruta iniciada hace ya más de cinco décadas.

Sobre el autor

Contacto UNDiario

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a [email protected]