San Pedro de Lloc  |  

Nadie Debe Permitir la Violencia Contra una Mujer

Violencia By Minsa

La jefa encargada del Centro de Salud Mental Comunitario “Conectando Vidas“, psicóloga Katherine González Vásquez, invocó la participación de las autoridades y de la población en general para contribuir a erradicar la violencia que sufren especialmente las mujeres y los menores de edad, producto de la cultura machista que aún persiste en nuestra sociedad.

Consideró que la violencia al interior de las familias es un problema delicado que afecta a un importante número de personas en la provincia de Pacasmayo por lo que es necesario prestarle atención prioritaria.

Recordó que la violencia que se ejerce por parte de los hombres, debido a la cultura machista, suele empezar con conceptos equivocados del amor; generalmente con celos, y con control que se intenta justificar en supuestas formas de amar. De allí se pasa a un control desmedido hasta que la persona pierde su autonomía, su libertad, y sufre diversas formas de violencia, especialmente si se rebela contra ese control.

“Esta violencia suele empezar con bromas mal intencionadas, con reclamos, humillaciones, se va subiendo el tono. Ya no solo es eso, les tiran las cosas, y la violencia va en aumento. Llegan los empujones, el zamaqueo, los insultos, los gritos”.

Con la excusa del amor, que en realidad es pretender tener la posesión sobre la mujer, y creerse con derecho ella, tratan de anular su voluntad. “Les cierran las compuertas de las relaciones interpersonales, las aíslan de su propia familia, de sus amigos, incluso del área laboral, poco a poco las alejan completamente”.

La psicóloga advirtió tener cuidado porque esto no siempre empieza con violencia, sino que son hombres que inicialmente ocultan su agresividad, y aducen que quieren pasar tiempo juntos, solos, sin que nadie interfiera en su amor, y es así como van interfiriendo con los planes que la mujer tenía, llevándola al aislamiento.

Invocó que todas las personas dentro de la familia deben estar muy atentas a los cambios de conducta que pueden mostrar las mujeres, especialmente si tienen enamorado o están comprometidas, o si recién se comprometieron.

Pidió que todos, hombres y mujeres, padres y madres, sean de sangre o políticos, tomen interés en este tipo de problemas para ayudar a quien sufre violencia en el hogar por parte de su pareja.

Si la suegra ve que su nuera ya no es la joven alegre que siempre emprendía un negocio, tiene que preocuparse, averiguar qué pasó, por qué ya no tiene sus ventas si siempre ha sido emprendedora. Igual, si ya no visita a sus amigas, o si ya no se comunica ni siquiera por teléfono, tiene que preocuparse, averiguar qué está pasando”.

Además advirtió que una vez que se cae en el círculo de la violencia, este se repite pasando por diversas etapas.

La mujer pierde su libertad, ocurre la dependencia emocional y empieza el ciclo de la violencia. Si quiere hacer algo tiene que pedir permiso, y si ella se niega a aceptar esas exigencias, empiezan las fricciones y la violencia se va desencadenando. Aparecen los insultos, las lisuras, los reclamos, las humillaciones. Y se viene como una cascada, puede haber cachetadas, golpes, roturas de tabique, hematomas. De allí el agresor pie perdón, dice que está arrepentido, baja el nivel de violencia, llega con regalos, empieza una luna de miel que no va a durar mucho. Siempre encontrará una excusa para despertar su ira, volver a la tensión, nuevamente la violencia y así se continúa.

La psicóloga recomendó que estos hechos deben ser denunciados y buscar que la justicia actúe para evitar situaciones de mayor riesgo para la mujer.

Recordó que dependiendo de los traumas que se ha tenido en la niñez, y de cómo se ha formado nuestra personalidad, aunque alguien parezca una mujer independiente económicamente, o con trabajo propio, no está libre de ser víctima de un hombre machista y violento.

En estos ciclos de violencia se suele ver una personalidad débil, con baja autoestima, con necesidad de aprobación, con problemas emocionales; otra personalidad más receptiva, agresiva, impulsiva, con narcisismo, que piensa que no hay nadie mejor que él, dijo la especialista.

Recordó a las mujeres que es muy importante poner normas y límites en la relación de pareja, situaciones que de ninguna manera se aceptan y eso debe ocurrir desde el comienzo de la relación. Pero ello requiere una mujer fortalecida para enfrentar determinadas situaciones y rechazar cualquier tipo de violencia.

De otro lado, al comentar el feminicidio ocurrido en Guadalupe contra Fiorela Díaz Díaz, rechazó algunos comentarios en redes sociales que tratan de justificar lo que hizo su ex pareja. “Es injustificable, quienes avalan esa conducta antisocial deberían ser evaluados psicológicamente y en su propia conducta”.

Invocó a hombres y mujeres revisar los estilos de crianza, jamás normalizar la violencia en el hogar, prestar atención a niños que suelen pegar a las niñas, y a las relaciones de los adolescentes. Ante señales de violencia buscar ayuda inmediatamente en el Centro de Emergencia Mujer, o en el Centro de Salud Mental Comunitario “Conectando Vidas“.

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