Defender la Vida y la Provincia

Pacasmayo debe agradecer al viceministro de Transportes, Paul Caiguaray Pérez, la transparencia con la cual transmitió los resultados de la reunión celebrada el 5 de mayo, en Trujillo. Explicó que gestionaría el pedido del gobernador Manuel Llempén y de los alcaldes de la provincia de Trujillo, que le solicitaron que la planta criogénica destinada para Pacasmayo se quede en la capital de la región La Libertad.

El proyecto para la instalación de la planta en el distrito de Pacasmayo fue concebido luego de un recorrido del viceministro por todo el norte. Verificó la gravedad de la situación y las carencias; que sólo Tumbes tiene una planta de ese tipo, adquirida por su gobierno regional. Evaluando la situación del norte, y como complemento a las plantas que ya se habían planeado adquirir, Caiguaray propuso al Minsa, la adquisición de la planta criogénica para Pacasmayo y se determinó que debía atender a parte de La Libertad y Lambayeque. En este caso, es el MTC el que a través de una de sus unidades ejecutoras, adquirirá la planta, que debe tener capacidad para abastecer 300 balones de oxígeno por día. Es esto lo que nos pretende arrebatar Trujillo.

La provincia de Pacasmayo viene enfrentando la pandemia con el esfuerzo, insuficiente, de sus gobiernos municipales, de sus propios pobladores y de la empresa privada. Han sido Técnica Avícola y Cementos Pacasmayo las empresas que alistan cada una, la instalación de una planta de oxígeno. La primera y más avanzada en el Hospital EsSalud Pacasmayo; y la otra en el Hospital Minsa Pacasmayo.

Pacasmayo viene sobreviviendo a la pandemia por el esfuerzo de sus propios habitantes, condenados a la carencia y la falta de atención. No se ha olvidado que al inicio de la pandemia el señor Llempén, dispuso que el único hospital covid del valle Jequetepeque sería el Minsa de Chepén, y que el Hospital Lafora solo atendería casos no covid. Eso significó el colapso de Chepén, adonde acudían los hermanos guadalupanos, y pronto no hubo oxígeno, ni camas, nuestros hermanos morían, antes que la crisis explotara en Trujillo. La crisis obligó a Lafora a acondicionar las pocas camas con las que sigue atendiendo a los pacientes covid, ni siquiera 10. Y ningún esfuerzo se ha hecho para ampliar una sala covid, o un módulo allí.

Cementos Pacasmayo tuvo que instalar un módulo de atención en el viejo hospital Minsa Pacasmayo, luego que los pacientes morían en supuestos módulos sin condiciones mínimas, instalados en la calle. Ese módulo de la empresa privada, la cual también donó concentradores de oxígeno, atiende hasta 13 pacientes.

El nuevo hospital sigue siendo un elefante blanco donde deambulan pacientes en busca de atención y donde falta personal.

Pacasmayo debe ver morir a casi 7 de 100 pacientes covid. A pesar de todo ello, los ciudadanos de cada distrito de esta provincia han cumplido y sol a sol vienen juntando para ayudarse entre sí, a comprar oxígeno. Un ejemplo es Respira Pacasmayo, pero no es el único. Hay colectivos en Guadalupe, San Pedro, San José, Jequetepeque, enfrentando con mucho esfuerzo esta pandemia. Y ahora los políticos trujillanos pretenden arrebatarle la planta que el MTC, como único esfuerzo de atención para esta parte del país, ha destinado.

Pacasmayo sabe muy bien por qué hasta hoy no tiene agua potable.

No más atropellos. Los derechos se exigen.

Sobre el autor

Prensa

Somos un equipo de periodistas trabajando de la mano de nuestros aliados, los ciudadanos.

Escríbenos a [email protected] y síguenos en @UNDiario