Decisión Para Próximos Cinco Años

El domingo 11, de 7 am a 7 pm, más de 25 millones de peruanos deben acudir a las urnas para elegir a quienes ocuparán la presidencia y vicepresidencias de la República; además de 130 congresistas y nuestros representantes al Parlamento Andino para el período 2021-2026.

La mayoría de peruanos llega a esta fecha con una profunda decepción por el desempeño de la clase política y con expresidentes que deben responder ante la justicia por diversos actos sospechosos de corrupción, algo que influye negativamente en la decisión de los votantes.

Es una de las consecuencias que trae la corrupción, el desprestigio y la falta de credibilidad de las organizaciones políticas; así como de sus representantes. Y es precisamente ello lo que atenta contra la institucionalidad del país y contra la propia democracia, porque los electores terminan votando en contra; renunciando a votar con esperanza y por alguna propuesta que coincida con sus aspiraciones.

El panorama es sumamente difícil no solo por los problemas estructurales que arrastramos. Hemos cumplido más de un año viviendo con la pandemia por covid-19, y soportando sus dolorosas consecuencias. En primer lugar por la afectación directa a la salud y la vida de la población; con un pico de más de 300 decesos por día, registrado el 7 de abril. Cada día crece el número de personas padeciendo por no poder conseguir una cama de hospitalización para alguno, o más de uno, de sus seres queridos. Los médicos empiezan a revelar casos de tercera reinfección en un mismo paciente, y se conocen hasta dos y tres decesos en una misma familia. Peor aún, el pronóstico se prevé será negativo para las siguientes semanas en que se deben ver las consecuencias de la movilidad de personas que hubo con motivo de la Semana Santa.

A ese grave e irreparable daño se suma el de una economía en crisis, que impacta directamente sobre las familias, de las cuales son las más vulnerables socioeconómicamente las que peores condiciones vienen enfrentando. Afectadas en su salud, las familias enfrentan el hambre, la falta de empleo y de recursos, así como las dificultades para mantener a sus hijos en la escuela, al carecer de equipos apropiados para seguir una educación remota que se hace inaccesible en un país de enormes desigualdades.

Es comprensible que en medio de este cuadro, al que se suma, la corrupción política y empresarial, la postergación que sufre la ciudadanía por la ambición y disputa por el poder político, se vaya perdiendo la esperanza. Sin embargo, consideramos que es necesario sobreponerse al momento y con responsabilidad, pensando en el futuro de los más jóvenes, se debe acudir a las urnas, este domingo 11. Solamente invocamos que no se acuda a dar un voto de revancha, de odio, de venganza, contra la clase política. Pedimos reflexión y acudir con la poca esperanza que nos quede, siendo responsables de su propio destino y del destino de sus familias y del resto de peruanos. Lo que usted decida este 11 de abril marcará el rumbo del país, y de cada una de las familias, por los próximos 5 años.

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