Corrupción de Todos los Días

El gerente regional de Control, David Quiroga Paiva, ha dado a conocer que la corrupción ha causado un perjuicio superior a los 18 millones de soles en el año 2020, en la región La Libertad. Esto según las intervenciones que han podido realizar a diversas entidades del estado, principalmente gobiernos locales. El perjuicio se ocasiona a través de la ejecución de obras, generalmente, ha revelado el funcionario.

El daño que se ha identificado es apenas un porcentaje de todo el que realmente ocasionan malos gobernantes y malos funcionarios y servidores públicos, coludidos con la peor clase de ‘empresarios’. Estos han visto en los recursos estatales, el medio fácil para enriquecerse. Y lo hacen a costa de los ciudadanos, robando a los más pobres, a los enfermos, y a quienes sufren y padecen las consecuencias de un estado ineficiente.

El representante de la Contraloría ha dicho que la corrupción no ha cesado ni siquiera en la pandemia. Por el contrario, se podría decir que se ha convertido en la tapadera perfecta para sus crímenes. Todos lo estamos viendo, con adquisiciones directas, escudadas en la emergencia sanitaria, pero que terminan beneficiando a un privilegiado círculo nacido de la connivencia de gobernantes corruptos y sujetos sin escrúpulos. La corrupción cambió de caras pero no de prácticas, usan testaferros, comprobantes falsos, compras sobrevaluadas, deficientes obras, etc. etc. etc.

Varias frases muy claras ha expresado el gerente regional de Contraloría, como el hecho de que corresponde a los consejeros regionales y a los regidores, cumplir con la labor de fiscalización y de control del poder en sus respectivos gobiernos. Sin embargo es como pedir peras al olmo esperar que ciertas mayorías cumplan con el rol de control, cuando forman parte del mismo poder corrupto y voraz. Incapaces de responder al encargo y compromiso político se han alquilado como quien alquila un carro.

La dimensión del daño que vienen causando estos delincuentes disfrazados de gobernantes y de servidores públicos es de tal magnitud que solamente para La Libertad, la Contraloría requeriría un ejército de más de 300 personas para poder ejercer supervisión sobre todos sus actos. Es más, los hechos que han denunciado ciudadanos de la región La Libertad, entre ellos varios de la provincia de Pacasmayo, ameritan la intervención directa del Ministerio Público, especialmente de la Fiscalía Especializada en delitos de Corrupción de Funcionarios. Hasta ese punto llega el descaro y la perpetración del daño.

Parecería no haber salida, pero no es así. Es posible y se debe luchar contra la corrupción. Pero se requiere el esfuerzo, la participación y el compromiso de todos los ciudadanos decentes, todos sumando desde donde se encuentren y haciendo uso de los recursos a su alcance para desenmascarar a estos delincuentes. Por ahora seguir recurriendo a la Contraloría, insistir ante el Ministerio Público (aunque de dudosos resultados); y sobre todo esforzarse en la formación de ciudadanos desde el hogar y la escuela. No nos rindamos.

Sobre el autor

María del Carmen Ballena

Periodista