Covid-19: Ciudadanos y Autoridades Deben Asumir Responsabilidades

Las intervenciones conjuntas realizadas el fin de semana han puesto en evidencia dos aspectos principalmente. Uno, que lamentablemente los ciudadanos siguen incumpliendo con las normas para evitar la propagación del covid-19. Dos, que las autoridades locales han tenido que recibir refuerzo, como la presencia de la prefecta regional, para movilizarse efectivamente y sancionar el incumplimiento de las normas.

El virus del covid-19 tiene en las personas al principal vehículo para su transmisión. Esto es lo que tendríamos que haber aprendido tras un año de vivir con la pandemia; pero parece que sigue sin ser importante para un grupo de pobladores que continúan promoviendo y participando de reuniones, fiestas y visitas con familiares y amigos con los que no comparten la misma vivienda

Parece ocioso repetir lo que todos saben, o se supone que deberían saber, que las personas pueden tener el virus del covid-19, o alguna de sus variantes, sin saber, y transmitirlo a otros. Es evidente que nadie con un mínimo de conciencia busca hacer daño deliberadamente a sus familiares o a sus amistades, pero es lo que están haciendo al seguir asistiendo a reuniones en casas donde no viven, o compartiendo con familias con las que no conviven.

Penosamente son estas acciones, como el no usar mascarilla, permanecer en lugares concurridos, participar de aglomeraciones, asistir a fiestas, lo que sigue ocasionando numerosas muertes. Hay familias completas que están siendo tratadas en sus viviendas, con oxígeno, con costos altísimos para su presupuesto, en una lucha que muchos vienen perdiendo. Hay decenas de casos en los que en una misma familia han perdido la vida la pareja de esposos, dos o más hijos, padres e hijos.

A esta actitud se suma el comportamiento de algunos conductores de negocios que no están cumpliendo con las recomendaciones. Se puede entender que es necesario el trabajo para recuperarse de la crisis económica, pero no podrá haber futuro ni para los negocios, ni para las familias emprendedoras que no cumplan con exigencia las medidas de bioseguridad contra el covid-19.

Finalmente, como mencionamos al inicio se ha confirmado cuánto se ha perdido la autoridad en la provincia, con el hecho de que haya sido necesario la presencia de la prefecta regional, Carolina Andrea Velasco Nalvarte, para que las autoridades se movilicen en conjunto y efectivamente para aplicar sanciones a los infractores, sea en viviendas o en negocios. Esta situación irresponsable compartida no debe continuar. Corresponde a los ciudadanos cuidar su propia salud, la de su familia y de sus vecinos; y a las autoridades cumplir con el rol de educación, supervisión y vigilancia. No se puede renunciar.

Sobre el autor

María del Carmen Ballena

Periodista