Autoridad Contra Covid-19

La falta de oxígeno, la falta de camas UCI, las cifras oficiales del Gobierno Regional que muestran un crecimiento sostenido de los contagios y de decesos por el covid-19 en la región, y en particular en las provincias de Chepén y Pacasmayo, advierten una situación muy delicada, que deberían bastar para que las personas extremen cuidados y eviten riesgos.

En Trujillo hay una lista de casi 30 personas en estado de gravedad esperando una cama UCI para tratar de salvar su vida. Según las cifras del GRLL solo en los 53 días de este año, se han detectado 6406 casos de covid-19, de los cuales 685 personas han fallecido. Son dolorosos números, que han afectado directamente a las familias de esta región.

Es entendible que las personas busquen mantenerse en el trabajo y en las actividades económicas que aportan a su sostenimiento, pero no puede tolerarse que estas pongan en riesgo la vida de las personas, y de sus familiares. Cerca de cumplirse un año del inicio de la pandemia en nuestro país, es necesario reforzar las medidas de protección y de bioseguridad.

Frente al reiterado incumplimiento de las normas por parte de un porcentaje de la población, es necesario que las autoridades intervengan con responsabilidad y eficiencia, y sus funciones. Si bien es cierto se pueden ver intervenciones policiales, es evidente que estas no son suficientes para evitar las fiestas covid que se siguen realizando en viviendas y en locales. Tampoco han podido contener a los conductores que se siguen desplazando, en el horario que no les está permitido, en vehículos particulares, para acudir a reuniones familiares o de amigos, para ir a la playa, y hasta para manejar en estado de ebriedad.

Es urgente que las autoridades de los diversos sectores coordinen acciones conjuntas para intervenir de manera orientativa pero también sancionadora; con firmeza, e igualdad, en resguardo de la salud pública. La policía, y debido al estado de emergencia, también las fuerzas armadas, están facultadas para intervenir directamente en el caso de incumplimiento de las normas dictadas por el gobierno central. Sin embargo es vital el trabajo que desempeñan las municipalidades, a las que se les ha encargado garantizar que las normas sean cumplidas en sus respectivos ámbitos, y en los diversos sectores. Les corresponde ordenar y organizar el espacio público y los servicios públicos como el transporte, comercio, mercados; así como supervisar que restaurantes, hospedajes, bodegas, negocios en general cumplan también con las normas.

Otro entidad que debería adquirir protagonismo en el control de las normas y la sanción, es el Ministerio Público. Los fiscales, especialmente de prevención de delito tiene que salir a las calles para sancionar a quienes están poniendo en riesgo la vida y la salud pública.

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