Cumplir Las Normas

A pesar de que la región La Libertad se encuentra actualmente en el nivel de riesgo muy alto por el covid-19, lo que implica la aplicación de varias restricciones, dispuestas por el gobierno nacional para tratar de contener los contagios, estas no se están cumpliendo. Un importante porcentaje de personas burla las leyes con una irresponsabilidad temeraria.

Las estadísticas indican que el covid-19 está llevando a los hospitales a personas de todas las edades; pero ha crecido el número de afectados que tiene entre 30 y 50 años, así como el de las víctimas mortales. También se ha registrado incremento de niños y adolescentes que requieren servicios médicos y de hospitalización por covid-19. La situación es tal que la Defensoría del Pueblo está pidiendo al Minsa que desarrolle acciones coordinadas con otros sectores y de diversos niveles, para contener el contagio en menores de edad; así como ha pedido que se garantice que este grupo poblacional tenga atención especializada en los hospitales del Estado.

Y sin embargo siguen las exposiciones al riesgo. Grupos de niños, de adolescentes y de jóvenes pasean por las calles, se reúnen, comparten, como si se tratara de un verano cualquiera. Como si no se tuviera todos los días pacientes buscando una cama, familias que ruegan por un balón de oxígeno, una larga lista de casi 30 personas en Trujillo esperando cama UCI, y un número indeterminado de personas sufriendo el mal en sus casas, resistiéndose a acudir a un hospital por el temor de no volver a ver a sus seres queridos.

Se puede discrepar con el gobierno nacional -y hasta criticarlo- por no permitir el uso de la playa, que siendo un espacio amplio y abierto podría servir a la recreación, supuestamente con menor riesgo de contagio. Se puede criticar también que no se permita el uso de vehículos particulares en sábado y domingo. Pero si las normas están dadas, en medio de una gravísima pandemia por una enfermedad que sigue siendo desconocida, solo corresponde acatarlas.

Tenemos todos los días personas burlando las normas. Allí están los restaurantes atendiendo dentro de sus locales cerrados a grupos de amigos o familias, pese a que en estos momentos están prohibidos y solo se les permite el delivery. Allí están quienes insisten en acudir a las galleras, al río, a la playa, a las fiestas covid, quienes siguen celebrando fiestas y reuniones, conduciendo sus vehículos particulares en horarios prohibidos.

¿Qué más tiene que ocurrir para aprender? Por todos los seres queridos que se han perdido, es hora de asumir con responsabilidad las normas: salir solo si es estrictamente necesario, no concurrir a reuniones, menos fiestas, evitar los encuentros cercanos, no permanecer en lugares cerrados y concurridos, mantener distancia entre personas. Cumplir las normas puede salvar vidas.

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