¿A Qué Se Dedican Los Regidores?

Pasados dos años de gobierno municipal, el más reciente marcado por la crisis sanitaria por covid-19, es necesario remarcar que los regidores comparten la responsabilidad por los actos de gobierno que vienen ejerciendo los alcaldes.

Todos los que han decidido abdicar a su función fiscalizadora deben asumir que han quedado como elementos meramente funcionales; cuya labor se limita a permitir que espacios como las sesiones de concejo se mantengan operativas; pero nada más.

Se puede afirmar ello porque la otra función que deberían cumplir, que es la normativa, de proponer un marco legal en los aspectos que sea necesario, no lo han siquiera intentado. Poquísimos, sino ninguno, son los regidores que podrían mostrar que en el 2019 y en el 2020 han presentado algún proyecto de ordenanza.

Las comisiones de regidores han sido convertidas en espacios intrascendentes; sin mayor actividad, sin planes de trabajo y sin resultados qué mostrar, más allá de las fotos para la difusión. Aparte de ellas, cuántas comisiones especiales se conocen. Para el colmo y la vergüenza, se llega a formar comisiones de regidores que ni siquiera se instalan. Así están los concejos municipales.

Los concejos municipales que han pasado el año 2020 celebrando sesiones en la modalidad virtual, como el de la Municipalidad Provincial de Pacasmayo-San Pedro de Lloc, y el de la Municipalidad Distrital de Pacasmayo son responsables de que se burle la ley porque han permitido, y siguen permitiendo, que las sesiones se realicen en privado con el cuento que la tecnología no lo permite, o que depende de la administración.

En dos años como regidores qué trabajo efectivo pueden mostrar señores regidores de las municipalidades del valle Jequetepeque. Qué trabajo efectivo, en defensa y a favor de los intereses de la mayoría de los ciudadanos, a los que se deben, pueden acreditar.

Pocos, muy pocos, son los regidores que han cumplido con las funciones que la ley les señala, en las que no se encuentra ser parte de la pantomima que facilita el camino para que los alcaldes sigan adoptando decisiones de espaldas al concejo, con el cuento de ‘regularizar’, o con la famosa eficacia anticipada, vulgarmente usada a conveniencia; mientras el dispendio en actividades de dudosa condición sigue adelante. Muestren un poco de respeto por los ciudadanos y empiecen a ejercer para lo que han sido elegidos, y conforme lo manda la Ley Orgánica de Municipalidades.

Sobre el autor

María del Carmen Ballena

Periodista