Covid-19: Otra Vez Lo Pendiente

Las provincias del valle Jequetepeque, como ocurre con la región La Libertad y el país, vuelven a vivir una crisis sanitaria por la pandemia de covid-19. La situación es sumamente preocupante, pero como ha pasado en la primera etapa de esta pandemia, la realidad que se vive en hospitales y la realidad que se vive en los hogares, no está reflejada, ni siquiera se acerca a lo que las cifras oficiales reportan.

Cuando se reclama que las cifras oficiales locales no reflejan las muertes, ni los enfermos reales, no se está aseverando, por lo menos no aquí, que las cifras se estén alterando o manipulando deliberadamente. Lo que ocurre, y no es nuevo, es que no se está realizando el número de pruebas necesarias para la población que se tiene, ni para cubrir la dimensión que ha alcanzado el contagio por covid-19.

A ello se suma que las autoridades a nivel local siguen sin dar a conocer el número de pruebas que se realizan por distrito, con lo que las cifras de contagio o decesos no pueden ser analizadas en su contexto real. Esta información es vital no solo para conocer la evolución de esta segunda ola; es indispensable para medir la efectividad de las medidas que se están adoptando para contener el contagio, y para evaluar y planificar las acciones que se podrían implementar.

La ministra Pilar Mazzetti acaba de reconocer que la situación actual de la pandemia en Perú es similar a la que se vivió en abril 2020; es decir que la segunda ola recién está comenzando su ascenso, lo que implica que el contagio seguirá en aumento y que es probable que recién en febrero y marzo vivamos la “etapa alta” de esta segunda ola.

Vamos a insistir en la necesidad de que los gobiernos locales asuman con responsabilidad las tareas que les competen, y que resultan esenciales y urgentes en estos momentos. Cumplir con el ordenamiento de los mercados, garantizar la limpieza, el aforo, el control de las personas, pero con termómetros operativos y no con los que arrojan temperaturas irreales. Falta que descentralicen y organicen los mercados, invirtiendo en infraestructura apropiada. Deben supervisar el transporte público, ordenarlo, organizarlo, proporcionar caretas para pasajeros y conductores; así como deben apoyar a vendedores y compradores en los mercados con los implementos necesarios para su protección.

Sí, hace falta que un porcentaje de ciudadanos tome conciencia de la importancia de cuidarse y cuidar de su prójimo, cumpliendo con las medidas de bioseguridad. Pero incluso ello debe ser orientado por las autoridades. Hay un alto porcentaje de pobladores que sí viene asumiendo sus responsabilidades y colaborando, a pesar de sus propios problemas. Por ello exigimos la acción honesta, transparente y efectiva de los gobiernos locales, porque cada sol que desvíen del presupuesto covid-19 será un riesgo y un atentado a la vida de cada uno de nuestros pobladores.

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