Audios y Corruptos

Anoche, después de horas de especulaciones, el presidente Martín Vizcarra dio mensaje a la Nación acusando un complot contra la democracia y un vil intento de desestabilizar al Gobierno y la institucionalidad, al referirse a los audios difundidos por el parlamentario Edgard Alcarcón Tejada (UPP) con los que buscan su vacancia.

Otra vez el Perú es arrastrado a una crisis política, a una situación de inestabilidad, solo que ahora ocurre en medio de una emergencia sanitaria, y cuando se vive una crisis social y económica. Los audios revelados por Alarcón, en horas de la mañana, en los que se escucha al presidente Martín Vizcarra y a gente de su entorno, tienen que ser investigados. Nadie que defienda el estado de derecho puede sugerir lo contrario.

El presidente Vizcarra deberá defenderse frente a las posibles sospechas de infracción a la ley, pero deberá hacerlo después del 28 de julio del 2021, dentro de escasos diez meses. Es lo que corresponde constitucionalmente, según han explicado en las últimas horas varios abogados. Sin embargo estos congresistas, que ya hemos visto responden a sus intereses personales, de sus partidos, y de los ‘dueños’ de los partidos que los han llevado al Congreso, están dispuestos a arrastrar a todo el país, y a todos los peruanos, hacia el abismo. Al abismo de la incertidumbre, la inestabilidad, y el agravamiento de una crisis, movidos por su afán de no dejar sus curules en julio 2021; y otros intereses muy particulares.

Es importante que estos audios sean considerados en todo su contexto. Alarcón Tejada es el congresista elegido por Unión por el Perú, el partido que lidera desde la cárcel Antauro Humala, convencido de que puede llegar a la presidencia del Perú siempre que el Congreso le allane el camino. Alarcón es el ex contralor, que fue expulsado de su cargo en el año 2017, acusado de faltas e irregularidades cometidas durante su trabajo en esa entidad, entre ellas incurrir en chuponeo contra sus adversarios. Es el congresista que en julio, pasado, fue denunciado por la fiscal de la Nación porque habría incurrido en los delitos de peculado doloso, y enriquecimiento ilícito, cuando estaba a cargo de la Contraloría.

Por otro lado, aunque el presidente ha dicho que nada hay de ilegal en los diálogos y que han sido editados; sí se debe y se tienen que investigar y la justicia deberá demostrar si algún delito se revela en ellos.

Demasiado daño nos ha causado y nos sigue causando la corrupción y los corruptos por lo que, todos los que sea posible detectar deben responder ante la justicia. Pero ello no debe cegarnos respecto al contexto que se vive. Que se nos arrastre a una crisis no debe implicar que arrastren nuestros pensamientos y conciencias. Si algo nos hace falta es informarnos, indagar, investigar, tener memoria y no caer en discursos populistas, ni en prácticas oscuras de control de la opinión pública.

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