Hasta Cuándo Seguiremos Esperando Acciones Efectivas Contra Covid-19

La falta de acciones efectivas frente a la pandemia Covid-19 es evidente en las provincias de Chepén y Pacasmayo, a pesar de lo que traten de decir nuestros gobernantes. Puede comprobarse en las cifras oficiales del GRLL que confirman el incontenible avance del nuevo coronavirus. Lo que nuestros gobernantes han hecho a lo largo de estos cinco meses, tal como ha quedado retratado en las propias páginas de Facebook de diversas municipalidades, han sido acciones improvisadas, populistas y aprovechadas para propaganda de alcaldes y regidores. Seguiremos insistiendo en cuestiones problemáticas que deben ser atendidas.

Hace más de un mes que los pescadores de Pacasmayo esperan que se les someta a tamizaje para detectar casos de Covid-19. Hasta el coordinador de la Gerencia Regional de la Producción ha intervenido solicitando a la Municipalidad Distrital de Pacasmayo y al sector Salud, ninguno ha respondido, menos han adoptado acciones. El tamizaje no bastará; después de la detección de casos, se necesitará el aislamiento, la atención a los enfermos que lo requieran, y la atención social de las familias que deben cumplir aislamiento.

Similar contagio se ha presentado y se puede volver a presentar, si no se adoptan medidas, en sectores como el de los comerciantes de mercados; el de los transportistas, y el de la construcción.

Cada vez son más las familias afectadas. Se ignora el número exacto de las familias que pasan sus días con sus propios recursos, en sus hogares, recurriendo a servicios médicos privados. A estas familias no está llegando la atención de EsSalud, ni del Ministerio de Salud y sus casos no son contados en las cifras oficiales. Tampoco tienen asistencia social de parte de los gobiernos locales. También se incumple con ellos la recomendación de detectar, aislar, cercar.

Los mercados, o siguen cerrados como en San Pedro de Lloc, o siguen siendo focos infecciosos. El espacio más deplorable es el que ofrece la Municipalidad Provincial de Chepén en lo que ha llamado la ‘explanada’. Los vendedores tienen que poner sus productos en la tierra, soportan la pestilencia de la basura, y tienen su cuota de responsabilidad al incumplir las medidas de protección personal. En Guadalupe, en el sector Ciudad de Dios-Pakatnamú, el desorden en el transporte y el comercio en las calles se mantiene, sin que intervenga la autoridad municipal distrital, ni la provincial.

Los comerciantes ya vivieron la mala experiencia de contagios, pero si no se realizan tamizajes continuos, estas olas van a volver, en su perjuicio, de sus familias y obviamente de sus compradores. Si ya se conoce el riesgo que los mercados son focos infecciosos, se tiene que aplicar pruebas cada cierto tiempo. Igual tamizaje se debe realizar en el sector de los transportistas. Los servidores municipales deben pasar también cada cierto tiempo por su propia labor, como es el caso de los obreros. Otro caso de riesgo es el de los servidores cuya labor no es esencial en el campo.

Finalmente, como lo acaba de decir el Defensor del Pueblo, los diferentes niveles de gobierno siguen sin coordinar con las organizaciones sociales como las rondas campesinas, las juntas vecinales, los comités de Vaso de Leche, los clubes de madres, los comedores populares o las asambleas vecinales. Principalmente porque no tienen disposición a la transparencia, ni a la rendición de sus actos de gobierno. La responsabilidad de lo que se vive es compartida entre el gobierno regional y el municipal, y en este nivel no es solo responsabilidad de alcaldes, sino de regidores también, por su incapacidad para ejercer control o por su aprovechamiento del poder, como una mayoría complaciente.

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