Investigar Desaparición de Adolescente

Han sido los familiares de la adolescente de 16 años, desaparecida el miércoles 12 de agosto, quienes han logrado su rescate. Lo que ha sucedido en Pacasmayo merece la intervención de los órganos de control de la Policía, del Ministerio Público y del propio Ministerio de la Mujer por el deficiente desempeño de estas entidades, en la jurisdicción de Pacasmayo, donde se iniciaron los hechos.

Los padres de la adolescente no recibieron el trato que el Estado les garantiza por ley. Ellos acudieron a la policía el día 12, cuando la menor había desaparecido, pero en lugar de atenderlos inmediatamente conforme al protocolo vigente, los mandaron a su casa y les indicaron que debían volver más tarde. Cuando los padres retornaron a la comisaría tuvieron que escuchar las llamadas de atención de los efectivos policiales por su desempeño como padres, que les reclamaban esperar porque supuestamente aparecería con un enamorado. Recién el viernes, cuando un periodista de Últimas Noticias preguntó directamente, en la comisaría, frente al personal CEM, por la alerta de desaparición, procedieron a redactarla, pasado el mediodía. Hasta ese momento se discutía que no era desaparición, sino fuga de menor.

Que la menor haya sido rescatada se debe a la movilización de los padres y de sus familiares. Ellos se vieron obligados a buscar ayuda en la prensa. Lo sucedido se replicó rápidamente en las redes sociales y adquirió notoriedad lo que dificultó que la joven haya sido trasladada a otra ciudad. Los familiares que ayudaron a los padres a rastrear el perfil del supuesto enamorado, que sedujo a la menor y logró sacarla de su hogar, han descubierto evidencias de que bien podría tratarse de una red que capta menores a través de Facebook.

Es sabido que los delincuentes que suelen integrar las redes dedicadas a la trata de personas son como eslabones que cumplen diferentes tareas dentro de un proceso, el cual se inicia con la captación de las personas, obviamente con engaños, para luego trasladarlas hasta el punto final de recepción donde son retenidas y sometidas a diversas formas de explotación. En este proceso resulta importante también el rol de los que se encargan de la acogida de las víctimas temporalmente y del transporte.

Los delincuentes seguirán burlando a la justicia y poniendo en riesgo la vida de nuestros niños, niñas y adolescentes, mientras las autoridades de la Policía, del Ministerio Público, como del Centro de Emergencia Mujer, sigan indiferentes frente a estos problemas. Se les exige un mínimo de diligencia en el cumplimiento de sus funciones, seguir el protocolo que manda la ley. Es solamente cumplir con la función por la cual están contratados como servidores públicos.

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