Atender a Distritos con Urgencia


La presentación de los alcaldes de los distritos y las provincias de Chepén y Pacasmayo ante la bancada de congresistas de La Libertad, en una reunión virtual celebrada el 1 de agosto, ha permitido conocer la percepción que tienen los alcaldes sobre el rol que les compete frente a la pandemia Covid-19, cuánto están dispuestos a, o en capacidad de, hacer desde los gobiernos locales.

Consideramos que siendo las provincias de Chepén y Pacasmayo hermanas, que comparten problemas comunes, se pudo haber coordinado previamente a nivel de los alcaldes una plataforma común con pedidos claros para el valle a fin de captar la atención no solo de la bancada de congresistas liberteños, sino para que estos puedan trasladarlos al ejecutivo. Recuerden que son doce provincias liberteñas demandando atención del gobierno regional y del nacional, con similares necesidades y exigencias.

Pedir al gobierno regional y al nacional, la atención de la salud pública de los 180 mil habitantes, que son los que suman entre ambas provincias, está plenamente justificado por la gravedad de la pandemia que se refleja en las cifras, pese a la escasa aplicación de pruebas.

El alcalde de Jequetepeque fue quien hizo mención a la situación de Chepén, y Pacasmayo, así como la propia provincia de Trujillo, destacando que si el porcentaje de letalidad por Covid-19 no es suficiente para llamar la atención del gobierno nacional, es difícil encontrar otra. Tiene razón. Luis Honorio Burgos ha propuesto una idea que podría haber tenido el respaldo de sus colegas, y que debió presentarse como propuesta del valle, y es que el Minsa asuma la conducción de la lucha contra la pandemia. La medida ya se ha adoptado en Arequipa, donde el Minsa ha asumido la dirección de las acciones contra el Covid-19, tomando el control del sistema de salud. En La Libertad se justifica por varios motivos, si es que no bastan las cifras oficiales.

Para nadie es un secreto que el control del sector salud en las regiones está altamente politizado debido a que dependen de los gobiernos regionales. En el caso de La Libertad padece la influencia, sino el copamiento, de Alianza Para el Progreso, partido que también está en los gobiernos municipales de la provincia de Pacasmayo-San Pedro de Lloc y del distrito de Pacasmayo.

Lamentablemente los jefes de centros de salud, los directores de hospitales y de las propias redes responden por un compromiso tácito al haber sido designados a dedo, no necesariamente por capacidad profesional, técnica o por su desempeño. Es sabido que ciertos consejeros de APP tienen injerencia directa sobre el personal que se contrata y la distribución de jefaturas, algo que no se ha detenido ni con la pandemia. No se puede garantizar una lucha idónea, ni eficaz contra el Covid-19 en esas circunstancias, cuando el profesional de carrera queda relegado por las movidas políticas. Eso no se termina con el cambio de un gerente regional de Salud porque el operador político sigue detrás de las decisiones. Y bien ha dicho el alcalde de Jequetepeque, necesitan de la orientación del sector Salud para tomar decisiones de cómo apoyar esta lucha.

Destacamos que la reunión del 1 de agosto ha develado varios aspectos. Por ejemplo que la propuesta para adquirir una planta de oxígeno con apoyo de la empresa Cerro Prieto bajo la coordinación de la mancomunidad Jequetepeque y con el aporte de todas las municipalidades no tiene el respaldo de todos los alcaldes como se ha pretendido hacer creer. Esto -junto con otros aspectos de orden legal y económico- adelanta la dificultad para la realización del proyecto. Aunque se reconoce la necesidad de garantizar el aprovisionamiento de oxígeno, no se ha hallado el mecanismo más adecuado, que definitivamente no es el de la recarga de los balones, que exige desplazamiento diario a Trujillo, Cajamarca o Piura.

Debemos reiterar, además, que se está perdiendo de vista la prevención contra el Covid-19. Una tarea que obliga a la participación conjunta del sector Salud y las municipalidades y que no pasa, según el criterio médico especializado, por la aplicación de ivermectina (que está reservada para el tratamiento cuando ya se produjo el contagio). La prevención exige evitar el contagio y la única manera es garantizar el uso de mascarillas, que debería proveerlas el gobierno especialmente en las zonas más deprimidas económicamente, promover la distancia entre las personas, y garantizar que se disponga de agua, jabón y alcohol en espacios públicos como los mercados.

Algunos alcaldes reclamaron "sincerar" las cifras de la pandemia, lo que exige realizar pruebas de acuerdo a la población que se tiene. La falta de pruebas en nuestras provincias es evidente, a pesar de lo que se diga en Trujillo, y a pesar del corsé de APP que impide que algunas autoridades formulen reclamos sin miedo a la censura de su partido. Recuérdese que por decisión del gobernador Manuel Llempén, la provincia de Pacasmayo quedó sin un hospital Centro Covid, obstruyendo una oportuna instalación e implementación, que hoy se paga.

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