No Sea Parte de las Campañas de Desinformación

Los ciudadanos tienen que asumir con responsabilidad los contenidos que eligen consumir y los que deciden distribuir en las redes sociales, especialmente Facebook y Wasap. Lo primero que se tiene que saber, y que lo hemos mencionado reiteradamente en nuestros editoriales, es que no todo lo que circula en internet es verdadero. Por el contrario una gran cantidad de información falsa es disfrazada como contenido que supuestamente procede de fuente especializada o secreta.

La producción y distribución de contenidos falsos no es accidental. Existe toda una red de personas detrás de ello con evidentes fines de desinformación y manipulación. Se trata de grupos con intereses políticos, económicos e ideológicos. Estos recurren a las emociones de las personas para despertar temor, desconfianza, odio, siempre a partir de información falsa. Sus fines suelen ser desestabilizar los sistemas democráticos, alentar el caos, el desgobierno por lo que se ha advertido que la desinformación es uno de los graves problemas de la sociedad moderna.

Estas campañas de desestabilización no son nuevas. Han existido desde que el hombre pugna, desde diversos grupos, por tener el control político o económico o ideológico de una sociedad, o de una nación. El problema actual es que la tecnología ha potenciado estas estrategias y los ciudadanos no están completamente al tanto de ello. Mientras que los grupos de poder han adquirido tecnología y destreza para desarrollar sus campañas de desinformación, los ciudadanos siguen careciendo de las herramientas para detectarlas, ponerse a salvo de ellas y rechazarlas o denunciarlas.

El ministro del Interior, Carlos Morán, ha sido claro hace unos días, al desmentir los supuestos secuestros de niños. Sin embargo la mentira se propaló explosivamente en Facebook y Wasap. A raíz de esto se ha recordado que en el Perú, las campañas de desinformación se conocieron especialmente a partir del gobierno de Fujimori-Montesinos, en su afán para controlar a la ciudadanía.

En ese período se desarrollaron estrategias de inteligencia y de guerra, recurriendo a aspectos de la psicología social para tener control sobre la sociedad. No solo se trató de las falsas historias sobre las vírgenes que lloraban, también se acosó y persiguió a líderes políticos mediante campañas de destrucción en la prensa chicha; y se embaucó a los televidentes con programas como los de los cómicos ambulantes y de la Bozzo. A esas estrategias, en nuestro país, se les llamó 'psicosociales'. El ministro Morán ha afirmado que es precisamente un 'psicosocial' la campaña de desinformación con el falso secuestro de niños, en el que han usado hasta audios de mujeres para dar mensajes alarmistas.

En los momentos actuales, con un gran sector de ciudadanos exigiendo adelanto de elecciones y cierre del Congreso, y cuando se tiene en curso una serie de procesos de investigación fiscal contra funcionarios públicos y políticos que han usado el poder para robar a los peruanos, no podemos permitirnos caer en el engaño, ni en la manipulación. Es el momento en que más atentos debemos estar.

Hay algunas recomendaciones que los ciudadanos pueden seguir. Lo primero es no creer todo lo que se publica en internet, recuerde siempre que aunque haya foto, video o audio este puede ser trucado, de otro momento o de otro país. Es mejor buscar información de fuentes serias y confiables, no quedarse solo con mensajes de redes sociales. Además contrólese y no distribuya mensajes alarmistas apenas se reciben. Puede convertirse, sin quererlo, en parte de la desinformación.


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