Un Problema de Salud Pública

Motocar Carnes

Hay problemas a los cuales las autoridades municipales no les dan la prioridad que requieren para ser solucionados. Uno de ellos es el del traslado, al mercado, de las carnes de animales sacrificados en el camal municipal respectivo. En San Pedro de Lloc hace varios años el transporte se hace en motocar, en triciclos y hasta en mototaxis. En Pacasmayo está ocurriendo lo mismo hasta donde se sabe.

Y podría haber más localidades afectadas con esta mala práctica.

Las condiciones del traslado son de total insalubridad porque las carnes están expuestas a diversas contingencias durante su recorrido por las calles en las cuales, generalmente, siempre se aprecian sacos o montones de basuras acumulados, por horas. Sobre esos focos sobrevuelan moscas que son atraídas por el olor de las carnes y se trasladan para posarse sobre ellas. Se suman los vientos que provocan nubes de tierra contaminada.

Los improvisados vehículos que se utilizan para el traslado de las carnes no destacan por su limpieza, pues son herramientas que se emplean hasta para el traslado de materiales de construcción, desmontes y hasta basuras. Por estas razones, los vehículos deberían ser, previamente, sometidos a un proceso de lavado y desinfección. No se hace.

En el caso de San Pedro de Lloc, la modalidad de transporte, que se arrastra de varios años, significa un gran retroceso comparado con la época en que el gobierno del alcalde Virgilio Purizaga Calderón mandó construir una estructura especial adecuada para dicha finalidad. Esta especie de contenedor estaba totalmente recubierto con latón y provisto de llantas para ser halado por un camión municipal. Hay que recordar que fue una etapa en la que se dieron sustanciales cambios en el camal como en el mercado, siendo regidora responsable de esas áreas la profesora Ana María Vértiz Espinoza, impulsora del ordenamiento en el mercado convenciendo a los comerciantes a través del diálogo. Ella también fue la gestora de los cambios operados en el camal.

Mercados y camal son dos áreas que merecen tanta atención como limpieza pública, parques y jardines, seguridad ciudadana, etc. Pero hay centros de abasto tan descuidados en los cuales en el piso se han acumulado capas de barro y suciedad. No se asean como debería ser. Son asuntos de salud pública no atendidos como corresponde de acuerdo con la repercusión que tienen en la salud de las personas.

Probablemente se requiera pedir la intervención de la Contraloría, de la Defensoría del Pueblo, del ministerio de Salud y del propio Ministerio Público en resguardo de la salud pública para que este tipo de problemas dejen de ser habituales. Es necesario que los cambios se empiecen a operar más allá de los discursos, las poses, y los maquillajes. Nuestras ciudades padecen graves problemas que no pueden seguir esperando. Téngase interés en el aseo de las mesas de venta de pescado y carnes, en la limpieza permanente de los mercados. Las paredes de mercados suelen estar llenas de telarañas y mugre. Los vendedores caminan entre lodo y suciedad. Si esto asociamos con la forma como se trasladan las carnes concluimos en que andamos muy mal y es urgente buscar soluciones.

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