Negligencia que Configura Delito


Dos casos que son graves. Denotan negligencia que es procedente incluirla dentro de la calificación de delito. No debe soslayarse que los hechos revelados días atrás y que comprometen a la Municipalidad Provincial de Trujillo, deben ser investigados y sancionados pues se trata de atentados en contra de los más pobres restringiendo su derecho a la alimentación, de un lado; y, de otro, causando perjuicio económico al Estado porque se utilizó la partida para la compra de alimentos y estos se perdieron por mala calidad de almacenamiento y vencimiento de la fecha de su uso.

Uno de los casos está referido a la compra de alimentos destinados a los comedores populares; y, el otro a la adquisición de leche envasada para el programa del Vaso de leche. En el primer caso hablamos de 17 toneladas de alimentos que permanecían almacenados sin las condiciones adecuadas y fueron atacados por insectos convirtiéndolos en inservibles.

En cuanto al segundo caso se denunció que 900 tarros de leche Gloria no fueron distribuidos oportunamente y cuando fueron a hacerlo se dieron que la fecha para uso había expirado, y por lo tanto era imposible su consumo.

¿Qué ocurrió? Los funcionarios del alcalde Daniel Marcelo culpan al exalcalde Elidio Espinoza y sus funcionarios responsables de la administración, de ser los culpables pues son alimentos que fueron adquiridos en ese gobierno. Del otro lado han respondido que cuando se hizo la transferencia los productos se hallaban en buen estado y estaba programado el reparto con personal que sabía cómo hacerlo.

Con el nuevo alcalde se dispuso el cambio de trabajadores entre ellos los encargados de los programas alimentarios. Los ingresantes -según la defensa de la gestión del exalcalde Elidio Espinoza- no sabían del manejo y tampoco mostraron interés por indagar. Eso determinó que todos estos productos permaneciesen almacenados hasta que alguien advirtió del hallazgo.

Nadie entiende cómo pueden seguir ocurriendo hechos de esta naturaleza. Se denuncian y vuelven a ocurrir. Es así que gobierno tras gobiernos estas graves acciones se siguen repitiendo. Tanto en la provincia de Pacasmayo como en la de Chepén, han ocurrido casos similares.

Mientras gente humilde está a la espera de esos alimentos para el funcionamiento de los comedores populares o el reparto del Vaso de Leche, los productos se echan a perder por la negligencia de autoridades y funcionarios incapaces.

No podemos seguir dándonos el lujo de desperdiciar tanto dinero en programa sociales por la incompetencia de funcionarios y trabajadores a los cuales se les favorece con un puesto de trabajo para pagar su desempeño durante la campaña proselitista. No se debe permitir que esto continúe. Por eso se hace necesario que se apliquen penas severas, tras los juicios penales que correspondan. Lo ocurrido debe ser una alerta para las autoridades municipales de las provincias de Pacasmayo y Chepén, las cuales deben ordenar supervisiones permanentes. Ojo, que en el caso de la MPP ya hay cuestionamientos de algunos regidores. No vaya a ser que más tarde resulten con sorpresas desagradables.

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