Caso Agrobanco y los Vivos de Siempre

Agrobanco



Ya en anterior ocasión nos hemos ocupado de la situación de Agrobanco, cuestionando que los fines para la reactivación de lo que fue el Banco Agrario no se cumplían y, como en el pasado, los favorecidos con préstamos no eran pequeños y medianos empresarios del campo. Los préstamos se seguían otorgando a grandes empresas burlando el reglamento de la entidad bancaria. Lo peor es que no han sido devueltos y prácticamente se hallan en situación de incobrables.

En editorial anterior al enfocar una noticia del propio Agrobanco que se iba a repotenciar con una suma significativa para impulsar la pequeña y mediana agricultura nos referimos a lo que ya se conocía, pero los medios no le habían dado la debida importancia.

La semana pasada, el semanario Hildebrandt en sus Trece volvió a tocar el tema. Según dicha publicación los préstamos incobrables ascenderían a 546 millones de soles. Ya se ha iniciado una investigación en mayo de este año, luego de la denuncia que hicieran dos funcionarios de la entidad financiera por la desaparición de los legajos personales de varios de los principales funcionarios que deberán responder por esos préstamos.

De un total de 16 funcionarios sometidos a investigación se encuentran el exgerente general Walther Reátegui Vela, quien era miembro del directorio. Sería el impulsor de cambios en el reglamento de Agrobanco aprobando modificaciones que permitieron favorecer a grandes empresas. Dichos préstamos, en su momento, recibieron el aval del MEF y de la SBS.

Los hechos fueron descubiertos el 25 de abril del 2019, pero recién se denunció la desaparición de los expedientes de los principales funcionarios a ser investigados, el 10 de mayo. Los préstamos irregulares se tramitaron entre el 2011 y el 2014.

Mientras a muchos de nuestros pequeños y medianos agricultores se les mezquinaba préstamos que a duras penas alcanzaban a financiar parte de la campaña -y exigiéndoles garantías con las que se aseguraba el retorno del dinero- se otorgó un préstamo de cien millones de soles a una sola empresa. La favorecida fue la firma Cultivos Ecológicos SAC, de Carlos Abusada Ayala.

Otra perla del enorme despilfarro que se hizo a través de Agrobanco fue el crédito dado a Yaurilla SAC, de los hermanos Richard, Rodrigo y Sebastián Forsyth Tudela. Era una empresa con presuntos problemas financieros a la que se le aprobó un préstamo por US $ 4’032,913 presentando una garantía inmobiliaria cuyo supuesto valor era de US $ 1’922,960. Su valor verdadero era de solo US $ 116,200.

Como con el fenecido Banco Agrario, los suertudos eran quienes no tenían necesidad de la asistencia financiera estatal pero la aprovecharon -coludidos con malos funcionarios- los que llevaron al descalabro financiero a esa entidad. Para no pagar, siempre alegaban que habían perdido, que la campaña fue mala. Era el estribillo de todos los años hasta que se liquidó dicho banco. Hoy se corre el riesgo de que la historia se repita. No lo permitamos.

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