Por Más Vigilancia, y Que Se Fortalezca

Guadalupe Rcc 1


La vigilancia que han mantenido los ciudadanos y las ciudadanas del centro poblado Villa San Isidro sobre la obra denominada "Mejoramiento y ampliación del sistema de agua potable e instalación del sistema de alcantarillado en las localidades de Mariscal Castilla, Villa San Isidro, San Ramón y Jorge Chávez-SNIP 114449" tiene que ser saludada y reconocida. Si no por los gobernantes, por sus conciudadanos de la provincia y del valle.

No es fácil ejercer vigilancia ciudadana. Lo primero es que demanda tiempo y recursos, y ninguno de estos sobran a nadie. De modo que depende en gran medida de la responsabilidad y compromiso con que se asume ese trabajo extra; sobre todo porque no se tiene remuneración económica alguna.

La obra en cuestión tiene como unidad ejecutora a la Municipalidad Distrital de Guadalupe. La inversión para la ejecución es de 15 millones 750 mil 974.49 soles y está a cargo de Consorcio Saneamiento Guadalupe (RUC 20604049033) que integran Maquinaria Construcción y Minería SAC (RUC 20481265704) y Edicas S.A.C. Contratistas Generales (RUC 20275449751). En tanto, la supervisión cuesta 554 mil 054.38 soles y ha sido contratada con la persona natural, Jimmy Silvestre Corpus Acosta, ingeniero civil de profesión.

Los trabajadores en campo no solo no han atendido a las observaciones que les hacían eventualmente los ciudadanos; sino que además las han minimizado, y se han dirigido a ellos con las frases que ya se conocen, que los vecinos no son técnicos, que no saben, que nada sustenta sus suposiciones o reclamos. Esta ha sido otra dificultad que han debido superar los ciudadanos y las ciudadanas, porque lejos de amilanarse ante la confrontación del constructor han seguido adelante con sus observaciones y han recurrido a otras instancias, entre ellas el Colegio de Ingenieros del Perú Comité Chepén-Guadalupe.

Se debe resaltar la colaboración que ha prestado el equipo de ingenieros que visitó la obra, a pedido de los ciudadanos. En momentos en que la ciudadanía ha perdido confianza en sus instituciones, es necesario canalizar sus requerimientos de fiscalización. La comisión del CIP fue bastante clara al indicar que solo realizarían una inspección ocular, y lo desarrollado consta en actas que se firmaron el mismo 12 de junio, y que firmó el propio supervisor de la obra. Ahora se está a la espera del informe que emitirán los ingenieros.

Y lo más importante es que no es solo Villa San Isidro, son también los ciudadanos de Mariscal Castilla, Ciudad de Dios, Limoncarro, y del propio corazón de Guadalupe que vienen ejerciendo control sobre las obras que se ejecutan y que demandan millones de soles. No es solo el compromiso de un comité de fiscalización, es la comunidad en su conjunto, que persiste, que no se deja vencer por la burocracia, ni por el abuso, la prepotencia, ni por la adulonería (que siempre existe). La ciudadanía vigilante de Guadalupe es un ejemplo que debe ser imitado. Han demostrado que existen situaciones, para las cuales no se necesita ser técnico; por ejemplo verificar la presencia de los profesionales especialistas en la obra; o verificar el uso de materiales y que se sigan los procesos, conforme al expediente técnico.

Ninguna obra que se ejecuta con transparencia y rigor puede resultar afectada por la vigilancia ciudadana. Y por ello se espera que el Colegio de Ingenieros del Perú mantenga esta posición de cercanía con los ciudadanos y de independencia con el poder. Como se espera, los controles que corresponden desde el Estado, para garantizar las inversiones en curso en nuestra región. Para los vecinos que ejercen vigilancia sobre la gestión pública, la única, pero mayor recompensa, es la satisfacción personal del deber cumplido.

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