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Extorsionadores Dirigidos Desde Penal de Cajamarca Operan en Pacasmayo y Chepén

Delincuentes de la región Cajamarca, recluidos en el penal de Huacariz, han extendido sus redes hacia el valle Jequetepeque para desarrollar sus actividades criminales con ayuda de cómplices que mantienen en las provincias de Chepén y Pacasmayo. Así quedó demostrado en la intervención que Depincri Pacasmayo realizó para desbaratar una banda criminal denominada La Nueva Jauría.

Los intervenidos ya tienen prisión preventiva por 9 meses en tanto son llevados a juicio y se determina la pena que podría llevarlos hasta 15 años a la cárcel.

Se imputa extorsión agravada contra Juan Chávarry Cueva (41), Ana Suggey Lizama Portal (21), José Elmer Díaz Terrones (30), y Jenser Hassler Hernández Albarrán.

AUDIENCIA

Según los detalles del caso, ventilados en la audiencia de pedido de prisión preventiva, solicitada por el Ministerio Público, y celebrada el 12 de abril, se imputa el delito de Extorsión Agravada contra:

  • Juan Chávarry Cueva (41) natural de Cajamarca con residencia en Pacasmayo;
  • Ana Suggey Lizama Portal (21) natural y residente en Chepén;
  • José Elmer Díaz Terrones (30), natural y residente en Cajamarca, actualmente con proceso por hurto agravado en Cajamarca.
  • Jenser Hassler Hernández Albarrán, aunque se reservó el pedido de prisión preventiva por encontrarse ya recluido en el penal de Huacariz, Cajamarca, por robo agravado y tenencia ilegal de armas en un caso anterior.

En esta ocasión, la víctima fue el ciudadano E.W.H.D.

La víctima de extorsión se presentó ante la Depincri Pacasmayo y formalizó denuncia.

LLAMADAS DE EXTORSIÓN

Según se narró en la audiencia, el 6 de abril, en horas de la mañana, el ciudadano E.W.H.D. recibió llamadas telefónicas a su celular. El interlocutor profiriendo palabras soeces le indicaba que “conocían mucho de él” y que para no atentar contra él y su familia debía pagar S/ 3 mil.

La víctima de extorsión se presentó ante la Depincri Pacasmayo y formalizó denuncia. Inmediatamente un efectivo de Depincri fue designado para que simule ser el agraviado y empiece a negociar con los extorsionadores. El delincuente dio un número de cuenta del Banco de Crédito del Perú para que se deposite en esa cuenta los S/ 3 mil.

Según las investigaciones, el titular de la cuenta bancaria era un tal José Elmer Díaz Terrones, residente en Cajamarca. Para prolongar la negociación, el policía negociador le dijo al delincuente que hacía las llamadas extorsionadoras que la cuenta bancaria no estaba activa. Ante esta situación el delincuente exigió que se entregue el dinero directamente en un sobre.

En el lugar, el negociador policía volvió a recibir la llamada del extorsionador y este le pide que cambie la ubicación.

PACTAN ENTREGA

El 10 abril, luego de pactar la entrega de S/ 1 000, el extorsionador instruyó al negociador para que vaya a la puerta del Hipermercado Tottus en Pacasmayo para que haga entrega del dinero en un sobre.

En el lugar, el negociador policía volvió a recibir la llamada del extorsionador y este le pide que cambie la ubicación y se dirija al terrapuerto de Pacasmayo. Estando en el lugar, y con el operativo ya preparado, el negociador recibió otra llamada que pedía que describa con qué ropa estaba para identificarlo. Inmediatamente le ordenó que se quede en la puerta de ingreso del terrapuerto Pacasmayo.

En cuestión de segundos, los policías escondidos en la zona intervinieron a los ocupantes de la mototaxi que había ido a recoger el cupo.

LA PRIMERA CAPTURA

A los pocos minutos una mototaxi color azul con amarillo se acercó, se estacionó frente al negociador, creyendo que era el agraviado, y tanto el conductor como el pasajero de la mototaxi lo llaman, desde la moto, y le piden el dinero. El negociador se acerca y entrega el sobre. En cuestión de segundos, los efectivos policiales que se hallaban camuflados en la zona intervinieron a los ocupantes de la mototaxi.

El conductor fue identificado como Luis Ángel López López, el pasajero como Juan Chávarry Cueva. A este se le encontró el sobre con papel recortado como billetes y 200 soles, así como un celular con chip.

Cabe anotar que el Ministerio Público no ha pedido prisión preventiva contra López López, quien quedó en libertad.

Chávarry Cueva reconoció que fue a recoger el dinero de una extorsión, pero añadió que lo hizo amenazado por Jenser Hassler Hernández Albarrán (a) “Pacho” o “Chato”, quien se encuentra recluido en el penal de Huacariz, Cajamarca. Según la versión de Chávarry Cueva, “Pacho” lo llama desde un número de celular que resultó ser el mismo del que llaman a la víctima.

La policía capturó a la mujer que pretendía recoger el dinero que creían había cobrado Chávarry Cueva, por indicación de 'Pacho' Hernández Albarrán.

LA SEGUNDA CAPTURA

La policía, usando el celular de Chávarry, se comunicó con “Pacho” y este indicó que el dinero producto de la extorsión sea llevado a las inmediaciones del Banco de la Nación, en la Av. 28 de Julio de Pacasmayo para que se lo entreguen a su conviviente, que llegaría a recogerlo desde Chepén.

Nuevamente se organizó un operativo, con participación de la fiscal Taly Chayguaque Ventura.

Chávarry Cueva, ya en poder de la justicia, se paró cerca del lugar convenido y se le acercó una mujer vestida con polo plomo y short beige, con un bebé en brazos. Sin hacer mayor esfuerzo, ella le pide el sobre con el dinero y lo toma. La policía inmediatamente la intervino e identificó; se trataba de Ana Suggey Lizama Portal, en cuyo bolso se encontró una bolsa de polietileno con 54 envoltorios, que contendrían pasta básica de cocaína, un teléfono celular, y un monedero con S/ 179.80 soles.

La mujer declaró que llegaba a recoger el dinero que le entregaría Chávarry Cueva por indicación de Hernández Albarrán (Pacho).

La policía determinó que la cuenta que dieron para cobrar el cupo, inicialmente, era de José Elmer Díaz Terrones.

LA TERCERA CAPTURA

El operativo no concluyó aquí. Con la finalidad de llegar hasta el último relacionado con la red de extorsionadores, la policía depositó 10 soles en la cuenta bancaria que había dado “Pacho” para hacer el depósito, producto de la extorsión.

La policía determinó que la cuenta era de José Elmer Díaz Terrones. Ubicada su dirección, se le interviene en la intersección de las calles Héroes del Cenepa y San Martín, en Cajamarca.

Díaz Terrones dijo que la tarjeta de su cuenta se la dio a su amigo, Alex Enrique Cahuana Saucedo, quien estuvo internado en el penal de Cajamarca. Argumentó que lo hizo porque Cahuana Saucedo no podía abrir una cuenta por haber estado en el penal.

La pena que podrían recibir los imputados, sería de 15 años de prisión.

JUEZ DICTÓ PRISIÓN PREVENTIVA

El juez Luis Alejandro Pérez Léon hizo un análisis de la participación de cada uno de los imputados y concluyó que todos actuaron de manera coordinada para realizar la extorsión.

Jose Elmer Díaz Terrones facilitó la cuenta, sabiendo que el uso sería para actos delictivos. Esto porque Cahuana Saucedo le pidió que denuncie la pérdida de sus documentos incluida la tarjeta, pero que no bloquee la cuenta. En su defensa Díaz Terrones había dicho que sacó la tarjeta y la entregó a Cahuana bajo amenaza, sin embargo en la revisión de los celulares se hallaron mensajes de características plenamente amicales.

Juan Chávarry Cueva y Ana Suggey Lizama Portal fueron los operadores activos en la organización. Ambos señalaban que no se conocían y que actuaban bajo amenaza de “Pacho”, quien sería pareja de la mujer. Sin embargo, de la revisión de los celulares de ambos, se determinó que no solo se conocían sino que cruzaban mensajes en términos delincuenciales, en los que hablaban de fierros, plomo, negocios con drogas entre otros términos de uso en el mundo del hampa.

Para el juzgador, los actos se relacionaban perfectamente en la organización criminal y se percibía que todos sabían y actuaban coordinadamente para concretar sus fechorías.

La pena que podrían recibir los imputados, sería de 15 años de prisión.

El juzgador ordenó el internamiento de los sujetos por 9 meses, en tanto se amplían las investigaciones y se establece responsabilidad de otras personas que también estarían involucradas.

El magistrado observó la forma cómo ahora los delincuentes de penales de otras regiones se organizan con nuevos cómplices en esta zona para cometer sus delitos.

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