Ninguna Intención de Poner Primero a Perú


Si algún ciudadano está confiando que los congresistas de la mayoría fujimorista, y sus convenientes aliados, están dispuestos a retroceder en sus ambiciones, hacer un mea culpa, apoyar las reformas constitucionales que directamente les afectan y, en suma, poner los intereses del país por delante, se está equivocando.

Esa mayoría, que aparenta supuesta fisura y discrepancia, lo único que ha hecho ha sido ganar tiempo, y se ha cuidado de evitar una posible disolución del Congreso para seguir atornillados a sus puestos, jugosos sueldos y demás beneficios adicionales, como la inmunidad parlamentaria.

Los congresistas no han aprobado los proyectos de reforma que el Ejecutivo planteaba y mucho menos hay garantía de que se realice un referéndum para evitar la reelección congresal.

La natural esperanza que había surgido entre la ciudadanía, que en su mayoría cuestiona el desempeño de los congresistas, se ha convertido en satisfacción al verlos votar a favor de la cuestión de confianza que planteaba el Ejecutivo. Sin embargo es necesario analizar la situación antes de creer que la mayoría de peruanos ha ganado y ha logrado someter al abusivo fujimorismo. Veamos.

El presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva, al presentarse ante el Congreso, manifestó que la cuestión de confianza implicaba la aprobación de los cuatro proyectos que ha propuesto el presidente Martín Vizcarra (desde el 28 de julio y que los presentó en agosto) y además la realización del referéndum. Los proyectos son la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, la no reelección inmediata de los congresistas, la bicameralidad en lugar de un solo congreso y la rendición de cuentas de los recursos económicos de las organizaciones políticas.

La propuesta del Ejecutivo es que la ciudadanía decida sobre cuatro posibles cambios constitucionales, en un referéndum, al que incluso le ha puesto fecha: 9 de diciembre.

Ahora si bien es cierto el Congreso votó a favor de la cuestión de confianza con 82 votos (hubo 22 votos en contra y 14 abstenciones) eso solo aplica para el consejo de ministros que preside César Villanueva. Porque ese mismo Congreso acordó -en Junta de Portavoces- que podrán aprobar hasta el 4 de octubre las reformas que demandaba el presidente Martín Vizcarra y la mayoría de la población. Es decir no están aprobadas aún y no hay garantía alguna, ni poder, que los obligue.

Por si fuera poco, confirmando que gobiernan en contra de los ciudadanos se han dedicado a desinformar al aseverar que diversos y prestigiosos medios de noticias internacionales, estarían advirtiendo de un supuesto golpe de estado protagonizado por el presidente Vizcarra. Los periodistas corresponsales de esos medios han desmentido esas aseveraciones; comentando que la imagen del presidente Vizcarra en el extranjero es la de un político decente, a diferencia de la imagen de los congresistas fujimoristas, que desde su nombre son identificados con un gobierno golpista y uno de los más corruptos de la historia peruana.

Los congresistas no están jugando a nada. Como han demostrado, en estos dos años de gobierno, los parlamentarios de la fuerza número uno se saben impunes en su avance por encima del bienestar general.

Cómo se explica sino, el hecho de que la subcomisión de Acusaciones Constitucionales excluyó de su informe contra el juez suspendido César Hinostroza al congresista Héctor Becerril. El argumento es que Becerril tiene otra investigación en su contra. Alguien puede creer que Becerril será investigado por el Congreso que conforman sus partidarios. Parece un mal chiste, pero está pasando.

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