Inseguridad en el Transporte de Pasajeros


El reciente accidente de carretera que ha cobrado la vida de la joven estudiante universitaria, pacasmayina, Ana Claudia Abanto Torres, tiene que ser investigado y esclarecido por el Ministerio Público, y tiene que comunicarse los resultados de esa pesquisa.

Tiene que haber alguna responsabilidad y esta tiene que ser claramente determinada. ¿Hubo responsabilidad en quien estacionó la camioneta que transportaba materiales para pintar la vía? ¿Tuvo alguna responsabilidad el conductor de la minivan de propiedad de la empresa Nuevo Diez Ases SAC? ¿Hubo algún desperfecto técnico? Es lógico que nadie conduce para accidentarse, pero también es cierto que algunos conductores no se de-senvuelven con previsión, ni con respeto por las normas.

Las personas que acuden a las empresas que prestan servicio de transporte de pasajeros en las conocidas minivan, no tienen mucho para elegir. El servicio en ómnibus solo lo ofrece Emtrafesa, con limitaciones también, y con horarios que muy poco se cumplen.

Es responsabilidad del Estado Peruano, representado por sus ministerios, y gobiernos regionales y locales, garantizar que el servicio sea seguro, garantizar la seguridad técnica, y la idoneidad de los conductores.

El desplazamiento de pasajeros entre Pacasmayo y Trujillo, y viceversa, se ha incrementado en los últimos años, y por ello mismo se tiene que garantizar la seguridad de los ciudadanos y ciudadanas. Estudiantes universitarios, profesionales, pacientes, todos los usuarios tienen diferentes motivos para viajar y a diferentes horas del día.

Es tal la demanda, que en los alrededores de las agencias de Emtrafesa, en Trujillo; y también en Chiclayo, se estacionan autos y camionetas minivan, ofreciendo el traslado de los pasajeros. Algunos son hasta vehículos pirata, es decir sin permisos para prestar el servicio; y sin embargo operan, gracias a que las autoridades se hacen de la vista gorda, e incumplen con sus funciones.

Ante autoridades ausentes, y falta de autocontrol en las mismas empresas, los peligros los enfrenta el usuario. Y son varios los problemas. Algunos de esos vehículos (minivan) registran a sus pasajeros, pero otros no lo hacen; algunos conductores manejan a excesiva velocidad, y son los propios pasajeros quienes tienen que intervenir reclamando. Es más, reiteradamente, los conductores de las minivan se abastecen de combustible con sus pasajeros abordo, burlando lo que dice la norma. A ello se suman, en algunas ocasiones, desperfectos técnicos en pleno viaje, dejando a los pasajeros en la carretera para que terminen su viaje como puedan.

El servicio no puede ser visto como un mero negocio para las empresas. Si no hay control interno en las empresas, este tiene que venir obligatoriamente desde el Estado. Es imperativo garantizar la seguridad e integridad de pasajeros.

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